El Centro Penitenciario Sevilla II, en Morón de la Frontera, ha acogido este fin de semana una experiencia inédita para el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Archidiócesis: la celebración de su primer cursillo en un centro penitenciario. Veinte internos han participado en esta iniciativa, organizada por el Secretariado Diocesano, en unos días marcados por la oración, la convivencia y el encuentro personal con Jesucristo.
La sesión de clausura ha estado presidida por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, en la que ha participado también el presidente de Cursillos de Cristiandad, José Ignacio del Rey Guanter; el consiliario Adrián Sanabria y los viceconsiliarios, Ignacio del Rey Molina y Manuel Jiménez. También asistieron los capellanes del centro penitenciario Roy Mavadana y Manuel Franco, voluntarios de la Pastoral Penitenciaria y cursillistas que han querido compartir con los participantes el final de esta experiencia de fe.
En palabras del presidente del Movimiento “el cursillo ha supuesto una oportunidad para que los internos se acercaran al Evangelio desde sus propias circunstancias vitales, descubriendo la posibilidad de iniciar un camino nuevo desde la fe y la confianza en Dios”. Las impresiones compartidas por los nuevos cursillistas reflejan la profundidad con la que han vivido estos días y el deseo de continuar creciendo en su relación con el Señor.
“La Iglesia somos nosotros”
Entre las reflexiones recogidas durante el cursillo destacaron expresiones que han resumido algunas de las principales experiencias de los participantes: “Jesucristo está en nuestras vidas para salvarnos”, “La Iglesia somos nosotros” y “mirar, seguir y amar a Jesús”.


En sus intervenciones resaltaron la certeza de no caminar solos: “Todos juntos de la mano… Nunca estaremos solos”. Una convicción que enlaza con el sentido comunitario del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, que invita a vivir la fe acompañados por otros y a descubrir la presencia de Dios en la propia historia.
Comienza el “cuarto día”


“Para vosotros comienza ahora ese camino de continuidad, acompañamiento y encuentro con el Señor, sostenido por la comunidad cristiana y por quienes colaboran en la pastoral penitenciaria”, añadió monseñor Saiz Meneses.
La celebración de este primer Cursillo de Cristiandad en el Centro Penitenciario Sevilla II constituye un paso significativo para acercar el anuncio del Evangelio a las personas privadas de libertad, ofreciendo un espacio de encuentro, esperanza y fraternidad.
Galería fotográfica.



