martes, 8 septiembre 2026

La Bienal arranca mañana su XXIV edición con un pregón cantado que convertirá la Plaza de San Francisco en un gran escenario a cielo abierto

Dirigido e interpretado por Segundo Falcón, comenzará a las 20:30 horas y contará también con las voces de Esperanza Fernández, Pedro El Granaíno, Rafael de Utrera y María Terremoto, junto a la bailaora Ana Morales. Los Premios Giraldillo se recuperan en esta edición con un jurado integrado por especialistas de distintas generaciones y ámbitos que distinguirá las propuestas más relevantes de la programación en las categorías de Cante, Baile, Toque y Música Instrumental, además del Mejor Espectáculo.

Sevilla, 8 de septiembre de 2026. – Mañana miércoles, Sevilla escuchará cantar al flamenco desde las alturas de la Plaza de San Francisco. A partir de las 20:30 horas, las voces de Segundo Falcón, Esperanza Fernández, Pedro El Granaíno, Rafael de Utrera y María Terremoto se alzarán desde los balcones que rodean la plaza mientras, a pie de calle, Ana Morales responderá al cante desde la tierra. Será el ‘Pregón cantado’ de esta edición, ‘Ecos Primitivos. Cante en Altura. Danza en Tierra’, una creación original de Segundo Falcón concebida para transformar el corazón de Sevilla en un gran escenario a cielo abierto. El acto, coorganizado con la Fundación Cajasol, llevará esta experiencia escénica al espacio público para compartirla con toda la ciudad.

Así, ‘Ecos Primitivos’ propone una apertura concebida específicamente para la Plaza de San Francisco, un espacio que dejará de ser únicamente el lugar donde sucede la representación para convertirse en parte esencial de ella. El público se situará en el centro de una experiencia de 360 grados, rodeado por las voces que llegan desde las alturas y por el movimiento de Ana Morales, en un diálogo entre arquitectura, sonido y cuerpo que rompe con la disposición tradicional del escenario.

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La propuesta recupera la dimensión más ancestral y colectiva del flamenco y la lleva al espacio público. Cinco cantaores ocuparán distintos balcones de la plaza, construyendo un mapa sonoro que envolverá al público a través de algunos de los cantes más primitivos del repertorio: la trilla y la toná liviana en la voz de Segundo Falcón, el romance de Rafael de Utrera, el martinete de María Terremoto, el romance y corrido gitano de Esperanza Fernández y la saeta de Pedro El Granaíno. En el centro, Ana Morales desarrollará una escritura corporal contemporánea desde la respiración, el peso, la caída y la relación directa con la tierra.

El cante y el baile establecen así una conversación entre dos dimensiones: la voz, suspendida en las alturas, y el cuerpo, arraigado en la tierra. La ausencia de acompañamiento instrumental, o su presencia de forma mínima y percutiva, acentúa el carácter desnudo de una propuesta que busca acercarse al flamenco desde su esencia, antes de que fuera escenario y representación.

El director de la Bienal de Flamenco, Luis Ybarra en un momento del acto junto a artistas y representantes directivos de ICAS.jpg

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El director de la Bienal de Flamenco, Luis Ybarra en un momento del acto junto a artistas y representantes directivos de ICAS.jpg

Como ha explicado Segundo Falcón, director artístico e intérprete del pregón, “la idea nace de recuperar la dimensión más ancestral del flamenco para devolverla al espacio público, transformando la plaza en una experiencia inmersiva donde la voz, la danza y la arquitectura dialogan con el espectador”. “Queremos convertir la Plaza de San Francisco en un gran templo abierto donde el flamenco vuelva a ser un acto colectivo, ritual y profundamente humano”, ha añadido.

Con este pregón cantado, la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla abre una edición que se extenderá hasta el 3 de octubre con 72 funciones, 52 nuevas producciones, 22 estrenos absolutos y 24 noches únicas. Desde mañana, y hasta el 3 de octubre, la ciudad volverá a convertirse en escenario de una programación que reunirá a grandes figuras del cante, el baile y el toque junto a nuevas voces y miradas del flamenco contemporáneo.

Vuelven los Premios Giraldillo

La XXIV Bienal recupera los Premios Giraldillo como reconocimiento a la excelencia artística de una programación que, desde 1980, ha acompañado la evolución del flamenco y de sus creadores. Tras dos ediciones en las que la Bienal concedió un único Giraldillo de Honor para distinguir trayectorias de especial relevancia, los galardones regresan en esta edición a su vocación de reconocer las propuestas y actuaciones más destacadas que pasen por los escenarios de la muestra.

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La delegada de Turismo y Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, Angie Moreno, ha manifestado que “la vuelta de los premios Giraldillo a la Bienal de Flamenco de Sevilla supone recuperar un símbolo fundamental de nuestra cita más importante con el cante, el baile y el toque. Con este paso, el Ayuntamiento de Sevilla vuelve a poner en el centro el reconocimiento al talento y al trabajo bien hecho de los artistas, celebrando la calidad y la riqueza del flamenco que vive y se transforma en nuestros escenarios».

Asimismo, como explica el director de la Bienal, Luis Ybarra, “después de dos ediciones otorgando un único Giraldillo de honor, en el que se ha distinguido toda una carrera, entendíamos que era el momento de recuperar uno de los galardones más importantes del flamenco, que ha marcado carreras y generado algunos de los grandes debates dentro del género desde los años 80 en adelante. El jurado de esta edición está conformado por José Manuel Gamboa, Eusebia López,  Juan Garrido, Marta Carrasco, Rocío Coral, Cristina Cruces, Fran Pérez, Francisco Bernier, Manuel Macías, Paco Escobar y Francisco Cuadrado”, quienes serán los encargados de otorgar los Giraldillos al Cante, Baile, Toque y Música Instrumental.

Además, ha continuado, “entre todos darán estos otros premios: al Mejor Espectáculo y, si lo hubiera, a la Revelación, el Momento mágico y, al criterio de los miembros, algún otro motivo que por su carácter extraordinario se considere destacar, con la idea de no cometer un exceso en el número de Giraldillos ofrecidos”. Como ha explicado el director, “creemos que esta es la mejor forma de darle entidad y altura. Se ha hecho una selección con expertos de diferentes materias y generaciones, del mundo de la prensa, la investigación, las artes escénicas, músicos profesionales, etc., con la idea de abarcar las distintas miradas que requiere una programación de las características de la Bienal. Un festival que no es un certámen, sino un acontecimiento cultural en el que se distingue, a criterio de este jurado, lo más reseñable”.

Los Premios Giraldillo nacieron con la propia Bienal en 1980 y han evolucionado al mismo tiempo que lo ha hecho el flamenco y su presencia en los escenarios. En aquella primera edición se concedió un único Giraldillo, el Giraldillo del Cante, que recibió Calixto Sánchez. Durante las décadas de los ochenta y los noventa, los galardones adoptaron principalmente la fórmula de concurso, con convocatorias alternas en las especialidades de Cante, Baile y Toque, convirtiéndose en un importante respaldo para artistas que comenzaban sus trayectorias y en una forma de reconocimiento a los grandes maestros.

Con el cambio de milenio, la Bienal adaptó el modelo de los Giraldillos a una nueva realidad artística y social del flamenco. El premio dejó atrás progresivamente su carácter competitivo para convertirse en una distinción vinculada a la creación escénica y a los espectáculos presentados en el marco de la programación, con un jurado especialista compuesto por críticos, flamencólogos, creadores y artistas. Hasta 2018, los galardones reconocieron distintas facetas de la creación flamenca y contribuyeron a señalar algunas de las propuestas, artistas y momentos más significativos de la Bienal.

La recuperación de los Premios Giraldillo en esta XXIV edición retoma así una de las señas de identidad históricas de la Bienal y lo hace desde una concepción acorde con la naturaleza actual de la muestra: un acontecimiento cultural que reúne distintas formas de entender, crear y vivir el flamenco. El criterio del jurado se centrará en aquello que, dentro de la programación, destaque por su calidad, singularidad o capacidad de aportar nuevas miradas al género.

El propio nombre del galardón mantiene, además, un vínculo directo con Sevilla. El trofeo reproduce a escala el Giraldillo, la escultura de bronce que corona la Giralda de la catedral y que, desde lo alto de la ciudad, representa tradicionalmente el triunfo de la fe. Para la Bienal, esta figura se ha convertido en símbolo del triunfo de la excelencia artística y en uno de los reconocimientos más identificables del flamenco contemporáneo.

‘Otras perlas’: arte en la calle Feria y cine en la Fundación Tres Culturas

Además de su programación oficial, la Bienal extiende su presencia por toda la ciudad a través de ‘Otras perlas’, una serie de actividades paralelas que reúne una amplia selección de exposiciones, ciclos, encuentros y otras actividades impulsadas por universidades, fundaciones y entidades culturales locales. Propuestas que amplían los escenarios de la Bienal y contribuyen a que, durante estas semanas, el flamenco se encuentre con otras disciplinas, espacios y públicos, haciendo de Sevilla un gran escenario cultural.

Es el caso de la exposición ‘Paisaje y paisanaje’, una intervención artística impulsada con el apoyo de la Universidad Loyola y comisariada por Rafael Iglesias que convierte el entorno de la calle Feria en una galería urbana y abierta. Desde hoy mismo, los artistas Patricio Hidalgo y Rafael Iglesias muestran una selección de obras creadas expresamente para la ocasión en los escaparates de distintos comercios emblemáticos de la zona, entre ellos espacios tan singulares como la única carbonería que permanece en activo en el centro histórico de Sevilla.

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El director de la Bienal, Luis Ybarra con Emma Camarero de la Universidad Loyola, Rafael Iglesias y Patricio Hidalgo

La propuesta plantea así un recorrido artístico por las calles del entorno de Feria, donde los escaparates, comercios y establecimientos del barrio se convierten en lugares de exposición. A través de sus obras, los artistas establecen un diálogo entre el flamenco y la ciudad que lo acoge, pero también con sus habitantes, su tejido comercial y empresarial y la identidad urbana de este entorno.

‘Paisaje y paisanaje’ propone, en definitiva, mirar el flamenco desde el barrio y el barrio desde el flamenco, reivindicando la calle como espacio de encuentro y creación. Una relación entre cultura, territorio y comunidad que sus impulsores vinculan con la idea de “barrionalismo”, entendida como una forma de poner en valor la identidad, las relaciones humanas y el tejido vivo de los barrios.

El cine también tendrá su espacio dentro de ‘Otras perlas’. Así, la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo vuelve a sumarse a la Bienal con el ciclo cinematográfico ‘Flamencas’, que comienza hoy, 8 de septiembre, y continuará los días 15, 22 y 29 de septiembre. El ciclo reúne una selección de documentales dedicados a mujeres que han contribuido decisivamente a la construcción, preservación y proyección internacional del flamenco, reivindicando a través del cine su legado artístico, cultural y humano.


La Bienal de Flamenco está organizada por el Ayuntamiento de Sevilla a través de la Delegación de Turismo y Cultura. Cuenta con la colaboración institucional de la Junta de Andalucía y del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) del Ministerio de Cultura y con el patrocinio de Unicaja y GetYourGuide.

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