La consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, Patricia del Pozo, ha presentado en el Conjunto Arqueológico de Itálica, en Santiponce (Sevilla), la restauración de dos de los principales mosaicos de la Ínsula de Neptuno, una de las edificaciones más importantes del yacimiento que se ubica en el circuito de visitas públicas, y la única que ocupa una manzana completa de 5.000 metros cuadrados de superficie, al formar parte de la ampliación urbana promovida por Adriano.
En concreto, y así lo ha explicado Del Pozo, se ha intervenido en el mosaico de Neptuno, de 55 metros cuadrados, que da nombre a la casa y que luce en la zona del centro, y el mosaico báquico, de 22 metros cuadrados, que reúne catorce temas figurativos, correspondientes a personajes y escenas de la vida de Dionisos o Baco, el dios del vino. Ambos mosaicos, del siglo II han sido restaurados durante un periodo de dos meses, y los visitantes tendrán ahora la oportunidad de conocer ‘in situ’ el proceso.
Las actuaciones llevadas a cabo en estos dos primeros mosaicos –el de Neptuno y el de Baco/Dionisios– han consistido en la limpieza superficial para eliminar los depósitos sólidos, la fijación de teselas sueltas, la consolidación de morteros, y el sellado de las grietas y fisuras en la superficie. Además, se ha procedido a la consolidación del soporte original de cal y arena, y a la aplicación de hifrofugante con nanopartículas de altas prestaciones para proteger la superficie tratada.
En este sentido, la consejera ha anunciado que los trabajos sobre estos dos pavimentos musivarios se insertan dentro de los previos al proyecto para la restauración integral de los diez mosaicos que componen la Ínsula de Neptuno, según los estándares establecidos por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), incluidos en la redacción del Plan Director de Itálica –aprobado por la Consejería de Cultura el pasado mes de enero–.
Por otro lado, Patricia del Pozo ha señalado que en la edificación de la Ínsula de Neptuno se está desarrollando de forma paralela el Proyecto General de Investigación denominado ‘ItalicUS-2. Análisis arqueológico y patrimonial de la Ínsula de Neptuno de Itálica’, a cargo del equipo del Departamento de Historia y Arqueología de la Universidad de Sevilla, liderado por los profesores Fernando Amores y Sebastián Vargas.
Estos trabajos permitieron comprobar, durante el pasado año, que la superficie conservada de mosaicos en esta edificación era mayor de la estimada inicialmente, destacando entre ellos el mosaico número 7, que se localiza en una galería de 28 metros de longitud por tres metros de anchura, y que se articula en tres paños distintos decorados con motivos geométricos de teselas blancas, negras y rojas.
El objetivo de las investigaciones arqueológicas en esta edificación, que ocupa la totalidad de una parcela de más de 5000 metros cuadrados de superficie, es despejar las incógnitas en cuanto a los posibles usos, tanto domésticos como comunitarios, de los distintos espacios definidos hasta ahora.
Los estudios arqueológicos en curso están ofreciendo novedosas informaciones respecto a la ordenación espacial y funcional de esta edificación, especialmente en lo concerniente a la conexión entre las diversas zonas conocidas. Sin embargo, aún son muchas las incógnitas que plantea esta edificación. De esta forma, las recientes interpretaciones de la ampliación adrianea de Itálica como ciudad ceremonial añaden también interesantes posibilidades de relectura, tanto en lo que se refiere a la configuración arquitectónica de estas edificaciones, como de sus posibles funcionalidades.
Al acto de presentación han asistido el alcalde de Santiponce, Juan José Ortega, la directora genera de Museos y Conjuntos Culturales, Aurora Villalobos, la delegada territorial de Cultura en Sevilla, Carmen Ortiz, y el director del Conjunto Arqueológico de Itálica, Daniel González Acuña.
El mosaico de Neptuno, al detalle
El mosaico de Neptuno, cuya datación se sitúa en el segundo cuarto del siglo II d. C., presenta un tapiz único en forma de rectángulo con un gran entrante. En el centro se representa en bella policromía al dios Neptuno, musculoso, barbado y portando un tridente, montado sobre un carro tirado por dos hipocampos. Le acompañan, como es habitual, varios miembros de su cortejo marino que se disponen en una composición organizada de forma concéntrica alrededor del dios. Entre ellos se encuentran centauros marinos, ketos (seres mitológicos con cabeza de animal terrestre y cuerpo de animal marino), y varias especies no fantásticas (caracolas, besugos, doradas, crustáceos y delfines). Alrededor de esta escena principal aparece una orla con una decoración bícroma de escenas de la lucha entre pigmeos y grullas en un paisaje correspondiente al río Nilo. En estas escenas puede identificarse un pigmeo subido a una palmera, amenazado por un cocodrilo, pigmeos tocando los palillos, otros montados sobre grullas atacando a un cocodrilo e, incluso, un pigmeo pescando.
El mosaico báquico
Por otro lado, el mosaico báquico, datado en la segunda mitad del siglo II d. C, se encuentra realizado en ‘opus tessellatum’ polícromo, y cubre una habitación de forma rectangular formando una retícula de cuadros con emblemas. Los temas figurativos que se conservan en este mosaico son 14, correspondiendo a personajes y escenas de la vida del dios Dionisos o Baco. Así, se documentan sátiros y ménades danzando, leones o centauros, entre los que destaca por su excepcionalidad la representación de Ágave bailando con la cabeza de su hijo Penteo, el rey de Tebas, tal como es recogida en la obra ‘Las Bacantes’ de Eurípides, y el busto de la ménade Methe bebiendo.



