La Junta de Andalucía ha reivindicado el papel de la comunidad como futuro polo europeo de los semiconductores durante la clausura de las jornadas técnicas de lanzamiento del proyecto IMEC. El Gobierno andaluz impulsará con 131 millones de euros el centro de investigación y desarrollo de microchips que la multinacional belga construirá en Málaga TechPark, y asumirá posteriormente parte de los gastos de funcionamiento. Se trata de la primera infraestructura de estas características que IMEC impulsa fuera de Bélgica, lo que convierte a Andalucía en uno de los territorios de referencia para el desarrollo de tecnologías estratégicas vinculadas a la microelectrónica.
«El epicentro mundial de la microelectrónica se traslada así a Málaga», ha subrayado la consejera de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social en funciones, Carolina España, para quien la llegada de IMEC representa «uno de los mayores hitos de nuestra historia tecnológica reciente».
Carolina España ha subrayado que este proyecto –que se enmarca en el PERTE Chip- contribuirá a reforzar la capacidad de Andalucía para atraer talento, generar innovación y crear empleo altamente cualificado, como demuestra el creciente interés de empresas internacionales de los sectores de la microelectrónica, los semiconductores y la fotónica por instalarse en Andalucía, atraídas por el denominado ‘efecto IMEC’.
«Andalucía no podía dejar pasar este tren», ha apuntado la consejera en funciones, quien ha defendido que la llegada de IMEC a Málaga es «el resultado de la determinación, la estabilidad institucional y la visión estratégica de un Gobierno andaluz que cree en el conocimiento como motor de crecimiento, empleo y riqueza».
En concreto, ha detallado, la Junta de Andalucía ha destinado ya en 2026 una partida específica de 117 millones de euros para el proyecto, a la que se suma la aportación de los terrenos, valorados en 14 millones de euros, lo que eleva la contribución autonómica hasta un total de 131 millones.
«La Junta ha sido el auténtico motor de este proyecto. Hemos aportado certidumbre donde otros veían riesgos, y lo hemos demostrado con hechos, con gestión y con recursos económicos contundentes», ha afirmado.
Adjudicación de las obras
Las reuniones técnicas celebradas recientemente marcan un nuevo avance en el desarrollo del proyecto tras la adjudicación, el pasado mes de mayo, de las primeras grandes obras del complejo. Así, se levantará sobre una parcela de 46.000 metros cuadrados ubicada en Málaga TechPark y contará con alrededor de 32.000 metros cuadrados edificables.
Las instalaciones albergarán una línea piloto para el prototipado de chips de obleas de 300 milímetros, convirtiéndose en el segundo centro de fabricación e investigación de IMEC en el mundo, y el único fuera de Bélgica. Se trata de una infraestructura pionera en España equipada con una sala blanca de aproximadamente 2.000 metros cuadrados y más de 60 sistemas avanzados de procesado.
La previsión es que el centro entre en funcionamiento en 2030 y genere 450 empleos directos de alta cualificación, además de conectar a Andalucía con una red internacional integrada por cerca de 5.000 investigadores y 600 socios industriales. De esta forma, el proyecto contribuirá a fortalecer la transferencia de conocimiento entre universidades, centros tecnológicos y empresas, favoreciendo la creación de nuevas oportunidades de desarrollo económico e innovación.
Asimismo, España ha subrayado el papel de Málaga TechPark como uno de los principales ecosistemas tecnológicos del sur de Europa. Actualmente, el parque alberga más de 700 empresas, genera una facturación superior a los 4.800 millones de euros y da empleo a más de 29.000 profesionales.
«Queremos que cualquier empresa del mundo que piense en semiconductores, piense inmediatamente en Andalucía», ha afirmado la consejera, que ha asegurado que la llegada de IMEC supone una oportunidad histórica para consolidar un modelo productivo basado en el conocimiento, la innovación y el talento.



