La Policía Local desarrolla, junto Policía Nacional y Policía Adscrita, un dispositivo de control e inspección de establecimientos dedicados a la compraventa y recuperación de metales, denominado «Operación Kupra», con el objetivo de combatir el robo de cobre y otros materiales metálicos y dificultar su posterior comercialización a través de centros de reciclaje y chatarrerías.
Esta actuación responde a la necesidad de reforzar la vigilancia sobre una modalidad delictiva que afecta a viviendas, comunidades de propietarios, negocios, instalaciones industriales y servicios públicos. La sustracción de estos elementos, además del perjuicio económico directo, puede ocasionar averías, interrupciones del suministro y elevados gastos de reparación o reposición.
Inspecciones coordinadas en los polígonos industriales de Sevilla.
El operativo ha contado con agentes de la Línea Verde de la Policía Local de Sevilla, Policía Nacional y Policía Nacional Adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía.
Las inspecciones se han desarrollado en establecimientos ubicados en diferentes polígonos industriales de Sevilla, entre otras zonas de actividad, con la finalidad de prevenir la adquisición de materiales de procedencia ilícita y detectar posibles irregularidades en las operaciones de compraventa.
En colaboración con efectivos del Área de Medio Ambiente de la Unidad de Policía Nacional Adscrita, se comprueban los Libro-Registro de los establecimientos, para comprobar la identificación de quienes venden los materiales mediante su DNI o NIE y a la trazabilidad de los productos adquiridos.
Estos mecanismos permiten reconstruir el recorrido de los materiales, identificar operaciones sospechosas y facilitar, en su caso, las investigaciones policiales.
Como resultado del dispositivo, desarrollado el pasado 23 de octubre, se han realizado un total de 13 inspecciones y se han identificado 72 kilos de cobre y se ha procedido al precinto y depósito de otros 25 kilos de este material, además de diversos perfiles de aluminio de ventanas intervenidas para investigar su procedencia. Las actuaciones también han dado lugar a una denuncia por infracción de la
Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana. Dentro de las competencias en materia de inspección medioambiental y residuos de la Unidad de Policía Nacional Adscrita, se formulan cinco propuestas para sanción por deficiencias en la correcta gestión de los residuos. Además, se realiza una propuesta de sanción por defraudación de fluido eléctrico. Por último, se han recuperado un carro de supermercado y se ha procedido al cierre cautelar de un establecimiento por parte de la Policía Local.
Por otra parte, las investigaciones desarrolladas en el marco de la «Operación Kupra» han permitido detener a una persona sorprendida mientras sustraía un equipo de aire acondicionado y sus tuberías de cobre. Asimismo, se investiga su presunta implicación en otros diez robos con fuerza y un robo con violencia e intimidación, hechos por los que se está practicando las correspondientes diligencias policiales.
El «oro rojo» y sus consecuencias medioambientales
El elevado valor del cobre y de determinadas aleaciones, como el latón, favorece la sustracción de elementos que pueden transportarse y comercializarse con facilidad. Entre los materiales más afectados se encuentran las tuberías exteriores, los contadores de agua, las llaves de paso, los cables y los componentes de equipos de climatización.
Las instalaciones de suministros de agua, electricidad o gas, así como las infraestructuras de transporte, incluidas las ferroviarias y metropolitanas, pueden sufrir las consecuencias de estas conductas. En muchos casos, el coste de reparar los daños ocasionados supera ampliamente el valor del metal sustraído.
Además del perjuicio patrimonial, estas sustracciones pueden ocasionar importantes consecuencias medioambientales. El desmontaje irregular de aparatos de aire acondicionado y refrigeración puede provocar la liberación de gases refrigerantes a la atmósfera, con efectos sobre la capa de ozono o contribución al calentamiento global, dependiendo de las sustancias liberadas.
Por esta razón, el dispositivo incorpora una vertiente medioambiental orientada a detectar posibles infracciones vinculadas a la manipulación, extracción y tratamiento inadecuado de estos equipos.
La participación de unidades policiales especializadas en materia de medio ambiente como la Unidad de Línea Verde de Policía Local y la Unidad Adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía, que está expresamente habilitada para realizar inspecciones administrativas autónomas de residuos, permite abordar conjuntamente los daños patrimoniales y las consecuencias medioambientales derivadas de estas sustracciones.
Con la «Operación Kupra», se refuerza la prevención del robo de cobre y otros metales, actuando tanto sobre los lugares donde se producen las sustracciones como sobre los establecimientos en los que estos materiales podrían ser comercializados.
La coordinación policial, la trazabilidad de las operaciones y la colaboración ciudadana constituyen herramientas esenciales para combatir esta actividad y reducir sus perjuicios económicos, sociales y medioambientales.



