Las temperaturas inusualmente altas que se están registrando en las últimas semanas, unidas al adelanto de la cosecha del arroz por la siembra temprana, han motivado que el Área de Servicios Públicos Supramunicipales de la Diputación de Sevilla haya decidido mantener el esfuerzo de vigilancia y control de mosquitos en áreas periurbanas en su máximo nivel y adelantar también la tercera fase de tratamientos aéreos sobre las zonas de arrozales.
Aunque la frecuencia y número de casos de fiebre del Nilo Occidental en humanos se han visto reducidos en las últimas semanas, tras alcanzar su máxima intensidad durante el mes de agosto, el virus aún se mantiene en circulación en la provincia.
Por este motivo, mañana martes, 6 de octubre, comenzará la Fase 3 de tratamientos aéreos con aviones y drones, que se centra sobre las parcelas de arroz ya cosechadas cercanas a cascos urbanos. El periodo tras la recogida del cultivo de los arrozales requiere una especial atención, ya que en ese momento los mosquitos adultos pierden la vegetación que les servía de refugio y pueden desplazarse a zonas habitadas colindantes. Además, quedan expuestas láminas de agua propicias para la puesta de los mosquitos y la proliferación de larvas.
En las próximas semanas se realizarán tratamientos larvicidas sobre unas 3.500 hectáreas de tablas de arroz cosechadas, utilizando en su mayor parte avionetas, pero también drones en aquellas zonas de difícil acceso o donde sea necesaria una aplicación de alta precisión. Con este nuevo operativo, la superficie tratada con medios aéreos contra el mosquito en la provincia superará las 16.000 hectáreas totales.
Además, el dispositivo del Plan de Control y Vigilancia de vectores transmisores del virus del Nilo en la provincia de Sevilla que ejecuta la Diputación en 15 municipios continúa su labor a máximo rendimiento, manteniendo activos once equipos de vigilancia y tratamiento terrestre.
Estos equipos han llevado a cabo, tan solo en los últimos 15 días, más de 3.000 revisiones larvarias, han detectado y eliminado 389 focos de proliferación de larvas y han llevado a cabo 485 tratamientos adulticidas, especialmente en el entorno de los municipios que han sido declarados como área en alerta por circulación del virus o esta situación se ha visto prorrogada.
RED DE VIGILANCIA, CON 43 TRAMPAS
Otro instrumento fundamental que se mantiene en plena actividad es la red de vigilancia entomológica, que cuenta con 43 trampas pertenecientes a la Diputación de Sevilla repartidas por la provincia, a las que se suman otras gestionadas por organismos como la Junta de Andalucía o el CSIC.
En su conjunto, esta red de trampeo está pensada para capturar mosquitos adultos y poder hacer un seguimiento de la evolución de sus poblaciones. A una muestra de lotes de ejemplares capturados se les realiza análisis PCR en laboratorio para determinar si existe presencia o no del virus en ese momento. Esta valiosa información es la que permite a los técnicos identificar las zonas de mayor circulación vírica y planificar los trabajos de vigilancia y control para lograr los mejores resultados.
Con estas actuaciones, la Diputación de Sevilla mantiene su compromiso en la lucha contra la circulación del virus con las 15 localidades marcadas por la Junta de Andalucía, como competente en materia sanitaria, por su especial riesgo entomológico: Isla Mayor, Villamanrique de la Condesa, Aznalcázar, Bollullos de la Mitación, Almensilla, Palomares del Río, La Puebla del Río, Coria del Río, Mairena del Aljarafe, Alcalá de Guadaíra, Dos Hermanas, Los Palacios y Villafranca, Utrera, Las Cabezas de San Juan y Lebrija. Toda la información se comparte con los respectivos ayuntamientos, responsables de los tratamientos en el interior de los cascos urbanos.



