Un equipo de investigadores de la Universidad de Sevilla ha demostrado que el clavel silvestre en peligro de extinción (Dianthus inoxianus), presenta una notable capacidad para hacer frente a la sequía. El estudio muestra que esta especie utiliza una estrategia poco habitual, en lugar de modificar profundamente su funcionamiento cuando llega la sequía, mantiene estables sus principales funciones y realiza únicamente algunos ajustes específicos.
Esta especie es endémica del entorno del Parque Nacional de Doñana, donde las plantas deben soportar cada verano largos periodos con muy baja disponibilidad de agua. Para conocer cómo responde a estas condiciones, los investigadores han cultivado plantas bajo condiciones controladas, unas con abundante agua y otras sometidas a sequía. Después han estudiado tanto su funcionamiento como los cambios que se producían en la actividad de sus genes. Los resultados han mostrado que las plantas sometidas a sequía han mantenido relativamente estables sus principales características. A pesar de disponer de menos agua, han sido capaces de conservar el contenido de agua de sus hojas y mantener su actividad fotosintética gracias a pequeños ajustes en la forma en la que gestionan el agua.
Esta estabilidad también se observa a nivel molecular. De los aproximadamente 23.700 genes estudiados, solo 57 han cambiado significativamente su actividad durante la sequía. Estos genes participan principalmente en procesos relacionados con la estructura celular, la regulación mediante hormonas y la respuesta al estrés. Los investigadores han observado además que varios de los mecanismos que controlan la actividad de los genes actúan de forma coordinada durante la sequía. Esto sugiere que la resistencia de esta especie no depende de una única respuesta, sino de pequeños cambios muy precisos que permiten mantener el funcionamiento de la planta incluso cuando el agua escasea.
En conjunto, los resultados indican que Dianthus inoxianus ha desarrollado una estrategia especialmente eficaz para sobrevivir en los ambientes secos de Doñana: mantener estables sus funciones esenciales y activar únicamente las respuestas necesarias cuando aparece la sequía.
El estudio ayuda además a comprender cómo algunas plantas mediterráneas pueden sobrevivir a periodos prolongados de escasez de agua. Conocer estos mecanismos es especialmente importante para evaluar cómo especies amenazadas como Dianthus inoxianus podrían responder a un futuro en el que se espera que las sequías sean más frecuentes e intensas como consecuencia del cambio climático.
Los resultados de esta investigación, la cual ha sido subvencionada mediante un proyecto de Generación de Conocimiento del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (PID2023-147752NB-I00), se han publicado en Current Plant Biology, una revista científica especializada en investigación sobre plantas.
El estudio ha sido dirigido por Alba Rodríguez Parra y Francisco Balao, investigadores de la Universidad de Sevilla
El artículo puede ser consultado en este enlace.



