La saca realizada entre los meses de junio y julio de 2025 ha alcanzado las 96,6 toneladas de corcho, por las que se ingresarán más 190.000 euros
El Monte San Antonio vuelve estos días a ser escenario de una de las actividades que forman parte de los usos en la gestión de las dehesas y de este espacio forestal propiedad de la Diputación de Sevilla. Se trata de la salida y transporte del producto obtenido tras la saca del corcho de sus alcornoques, en concreto del área de descorche 1. La salida del corcho comenzó el pasado 23 de septiembre y afecta al producto obtenido en los trabajos realizados durante los meses de junio y julio de 2025.
El contrato de venta del corcho ha sido adjudicado a la empresa Corchos Castilla La Mancha SL, con sede en Navahermosa (Toledo). El aforo estimado del producto objeto de la venta es de 2.100 quintales, equivalentes a unas 96,6 toneladas, con un importe total de 190.575 euros.
El corcho constituye el principal aprovechamiento forestal del Monte San Antonio. La saca se realiza mediante una técnica tradicional que permite extraer la corteza sin talar el árbol y se lleva a cabo con una periodicidad de diez años, de acuerdo con el turno de aprovechamiento establecido para la finca.
UN PATRIMONIO FORESTAL DE LA DIPUTACIÓN
La finca Monte San Antonio cuenta con una superficie de 386,77 hectáreas y forma parte del entorno del Parque Natural Sierra Morena de Sevilla. Sus principales especies forestales son la encina y el alcornoque, que conforman masas puras y mixtas procedentes de las distintas repoblaciones realizadas por la Diputación de Sevilla desde 1940.
La finca fue adquirida por la institución provincial en 1939, cuando se trataba de un monte público desarbolado, con el objetivo de llevar a cabo su repoblación forestal y generar una línea de empleo vinculada a los aprovechamientos naturales. Desde entonces, el Monte San Antonio forma parte del patrimonio forestal de la Diputación y constituye uno de los espacios de referencia de la gestión y conservación de los recursos naturales de titularidad provincial.
La actividad forestal y ganadera desarrollada en la finca combina así la conservación del patrimonio natural con el aprovechamiento ordenado de sus recursos, dentro de una gestión sostenible del monte. La saca del corcho es uno de los ejemplos más visibles de este modelo.



