La iniciativa, promovida por antiguas generaciones de estudiantes, ha reunido más de 500 adhesiones para reconocer la trayectoria científica y docente del profesor de la Universidad de Sevilla
La Facultad de Química de la Universidad de Sevilla ha dedicado su Aula Magna al profesor Ernesto Carmona Guzmán, en reconocimiento a una trayectoria vinculada durante casi cinco décadas a la investigación y la enseñanza de la Química. El homenaje pone especialmente en valor su relación con las generaciones de estudiantes a las que ha impartido docencia a lo largo de su carrera.
La iniciativa surgió de un grupo de antiguos estudiantes de la Facultad, que comenzó a recoger firmas entre distintas promociones para solicitar que el Aula Magna recibiera el nombre del profesor. En pocas semanas, la propuesta reunió más de 500 adhesiones. La solicitud fue presentada ante la Junta de Facultad el 13 de noviembre de 2025 y aprobada el 4 de diciembre del mismo año.
El reconocimiento trasciende así la dimensión científica de la trayectoria de Carmona y pone el foco en el vínculo establecido con quienes fueron sus estudiantes. El nuevo nombre del Aula Magna incorpora a uno de los espacios centrales de la Facultad la huella de un docente cuya actividad universitaria se ha prolongado durante décadas
Una vida dedicada a la Química y a la US
Ernesto Carmona Guzmán nació en Sevilla el 18 de octubre de 1948 y cursó Ciencias Químicas en la Universidad de Sevilla, donde obtuvo la Licenciatura en 1972 y el Doctorado en 1974, ambos con Premio Extraordinario. Posteriormente realizó una estancia posdoctoral en el Imperial College de Londres bajo la dirección de Geoffrey Wilkinson, Premio Nobel de Química en 1973.
En 1977 regresó a España y se incorporó a la Universidad de Sevilla. En 1984 obtuvo la Cátedra de Química Inorgánica y desarrolló desde entonces su actividad docente en la Facultad de Química, al tiempo que llevó a cabo su labor investigadora en el Instituto de Investigaciones Químicas, centro mixto de la Universidad de Sevilla y el CSIC.
Su investigación se ha centrado especialmente en la Química Organometálica y ha tenido repercusión internacional. Entre sus trabajos figuran investigaciones sobre la activación del dióxido de carbono y de enlaces C–H, así como el descubrimiento y caracterización del primer compuesto molecular estable con un enlace zinc-zinc, publicado en Science.
A lo largo de su carrera, Carmona ha recibido diversos reconocimientos, entre ellos el Premio Maimónides de Investigación de la Junta de Andalucía, el Premio FAMA de la Universidad de Sevilla a la Trayectoria Investigadora, concedido en 2009, y el Premio Rey Jaime I de Investigación Básica, que recibió en 2010 por sus contribuciones a la Química Organometálica. En 2019 obtuvo también el European Prize for Organometallic Chemistry, concedido por la División de Química Organometálica de la European Chemical Society (EuChemS).
El reconocimiento de sus estudiantes
Más allá de los premios y de su producción científica, la dedicación a la enseñanza ocupa un lugar central en el homenaje. Durante casi cinco décadas, Carmona ha impartido Química a generaciones de estudiantes de la Universidad de Sevilla. Para muchos de ellos, Carmona no ha sido únicamente el catedrático de Química Inorgánica o el investigador reconocido internacionalmente, sino el profesor que les enseñó a mirar la Química, a hacerse preguntas y a entender la ciencia como una forma de conocimiento.
Para quienes promovieron la iniciativa, el reconocimiento representa precisamente ese vínculo entre el profesor y su alumnado. Con la denominación de Aula Magna ‘Profesor Ernesto Carmona Guzmán’, la Facultad de Química incorpora así a uno de sus espacios más representativos el nombre de un profesor cuya trayectoria combina una carrera científica de primer nivel, una relación prolongada con la Universidad de Sevilla y una dedicación a la enseñanza que ha dejado una huella imborrable en sus estudiantes.



