El presidente de la Diputación de Sevilla, Javier Fernández, ha repasado este miércoles, durante su intervención en el Fórum Europa–Tribuna Andalucía, organizado por Nueva Economía Fórum, las principales políticas desarrolladas por la institución durante el mandato y ha avanzado que los Presupuestos de 2027 seguirán siendo “expansivos”, en la línea marcada en 2023, con más fondos para vivienda pública, para ayudar a los municipios a cofinanciar programas europeos, crear infraestructuras para el turismo y dar continuidad a la programación inversora en carreteras de la red provincial, entre otras medidas.
Fernández ha recordado que al inicio del mandato se marcaron tres objetivos. El primero y “la razón de ser de la Diputación, es estar al lado de los municipios”, con la prioridad de los menores de 20.000 habitantes que necesitan “la asistencia y el apoyo permanente no solo técnico sino económico” de la institución.
El segundo, ha sido “coser el territorio”. “No puede haber 106 realidades en la provincia si no están conectadas, no solo desde el punto de vista de las carreteras, sino desde la digitalización, de la energía, de los residuos, de la prevención y extinción de incendios, del agua…”, ha dicho. Políticas que, según ha proseguido, permiten trabajar sobre la cohesión social, digital y territorial.
Y el tercer objetivo ha sido dotar a la Diputación de Sevilla de una “identidad propia”, “más allá de ser una institución que asista al territorio”. “Dotarla de permeabilidad, de transparencia, de modernidad, de juventud para que la gente entienda que esta es una institución clave y fundamental”.
Con esta base, la acción de la Diputación -con un gobierno en minoría y por el que ha agradecido el trabajo y las aportaciones del grupo Con Andalucía- se ha desarrollado en dos líneas. Por un lado, “poniendo dinero en manos de los ayuntamientos” y de quienes conocen la realidad de sus territorios y, por otro, mediante políticas supramunicipales que considera “indispensables” para corregir déficits y avanzar en la cohesión territorial.
En este recorrido, ha recordado las inversiones realizadas a través de distintos programas. “Cuando acabe la legislatura habremos invertido entorno a 500 millones de euros con el Plan Más Sevilla, con el Sevilla 107, el Programa Sevilla 2030 y el Sevilla de cien”. “Hemos trasladado el dinero al campo, al territorio”.
VIVIENDA Y URBANISMO PÚBLICO
Sobre vivienda, el presidente ha señalado que la escasez de oferta a precios asequibles está llevando a muchos jóvenes a buscar opciones en el área metropolitana, personas que salen “expulsadas de Sevilla”, como se reflejaba este mismo miércoles en la prensa. Frente a esta situación, ha defendido la intervención de las Administraciones Públicas, mediante recursos públicos y urbanismo público, con una política decidida, de transformación e impulso.
Como ejemplo práctico de esta política, Fernández ha recordado que la Diputación ha destinado ya 70 millones de euros, a través de más de una treintena de proyectos acordados con los ayuntamientos, para construir vivienda pública en alquiler o venta.
“Ya hay casos de viviendas en venta en la provincia que se están entregando con 278 euros de hipoteca a los adjudicatarios, gracias a ese tope de 115.000 euros de venta que es posible porque la Diputación aporta 50.000 euros por cada una, con lo cual las cuentas salen”, ha explicado, “quitando el factor de la especulación”.
En materia de urbanismo público, ha puesto el acento en Barrio de Quarto, que la Diputación tramita sobre suelos de su propiedad en la capital, el “proyecto de urbanismo público más importante que se está haciendo en Andalucía”, una “gran oportunidad para el barrio de Bellavista, con entorno a 3.000 viviendas públicas” y una muestra de cómo “desde lo público podemos poner suelo sostenible desde el punto de vista social y medioambiental”.
“Corresponde a las Administraciones Públicas intervenir para que haya igualdad, para que todos los sectores de la sociedad que demandan vivienda tengan acceso real a la misma”.
POLÍTICAS DE AGUA
En materia de agua, Fernández ha defendido que, con los pantanos llenos, es un momento adecuado para trabajar en la resolución de los problemas de abastecimiento de la provincia, especialmente en las zonas más alejadas de Sevilla, buscando un “equilibrio entre cantidad, calidad y precio del agua”.
“Sevilla tiene tres realidades: la capital, el área metropolitana y las segundas y terceras coronas con la Sierra Morena y Sierra Sur, donde hay que invertir pero sin pensar en el coste efectivo de los servicios públicos. Cuando viven 25.000 personas en 11 municipios nunca puede haber un equilibrio en el coste de los servicios”, ha señalado, extendiendo este planteamiento a las políticas de transporte o residuos.
Partiendo de la ventaja que supone para Sevilla que “todo el agua es pública”, el presidente ha reiterado el objetivo de seguir avanzando en la integración de empresas en próximos mandatos, aunque ha reconocido que no se trata de un desafío fácil ni rápido.
En este sentido, ha abogado por avanzar hacia “una gran empresa pública de aguas en Sevilla” o dos empresas que aúnen a las demás: “Una urbana y otra en el ámbito más rural, en lugar de las 5 empresas de agua de ahora”, lo que garantizaría “la solidaridad” en la cantidad y calidad y en el precio del agua.
DEFENSA DE LAS POLÍTICAS DE SOLIDARIDAD
A preguntas sobre cuestiones de actualidad, como los procesos migratorios, Javier Fernández ha subrayado que la Diputación de Sevilla mantiene los fondos destinados a Cooperación Internacional, frente a lo que ocurre en otras administraciones.
“Nosotros hemos seguido fieles a esa ideología, con partidas por encima de los dos millones de euros” y ayudas que se han movilizado hacia Gaza, algunos pueblos africanos y sudamericanos, en defensa de un “modelo de solidaridad” que considera necesario “en un mundo difícil y complejo”. Frente a un escenario internacional encaminado, a su juicio, a un choque de bloques, ha puesto en valor la alianza de las civilizaciones, la “confianza, el respeto, la solidaridad, la paz…”.
Para concluir, el presidente ha defendido la “vocación de servicio” de los responsables públicos frente a la crispación y ha reivindicado espacios de encuentro como Nueva Economía Fórum, donde abordar y explicar problemas y respuestas complejas.



