El Cabildo de la Catedral de Sevilla firmó el pasado viernes, 8 de mayo, el contrato para la restauración de sus órganos de coro. Esta actuación se plantea como una de las de mayor escala acometida por el Cabildo hasta la fecha, destinada a la recuperación de materiales históricos y a la corrección de deficiencias técnicas acumuladas durante décadas.
Un icono del patrimonio europeo
La Catedral de Sevilla ha contado, en sus más de 500 años, con importantes órganos, como los de fray Juan (1479), Francisco Ortiguez (1733) y Valentín Verdalonga (1831) en el lado del Evangelio; y los de maese Jors (1579), Diego de Orío (1725), ubicado ya en las magistrales cajas de Pedro Duque Cornejo y Luis de Vilches, y finalmente Jordi Bosch (1779) en el de la Epístola, siendo este último uno de los mejores órganos europeos, que desgraciadamente quedó destruido en 1888 por el derrumbe del pilar próximo.
Será a comienzos del siglo XX cuando el organero vasco Aquilino Amezua unificará ambos órganos mediante la conexión eléctrica de ambos muebles, aplicada por primera vez en España, creando el actual órgano romántico inaugurado en 1903.
A pesar de las importantes intervenciones en 1973, por Organería Española, y a partir de 1996 por Grenzing, sus deficiencias actuales propician ir más allá de las habituales labores de mantenimiento para acometer una reforma en profundidad. Esta permitirá recuperar la identidad del proyecto original de Amezua, integrando de nuevo todo el material retirado en las intervenciones anteriores y que ha sido conservado por el Cabildo en sus almacenes.
Comisión Internacional
Para llevar a cabo este proyecto se ha constituido una Comisión internacional de expertos, del que han formado parte Thomas Ospital, organista de la iglesia Saint-Eustache (París); Alvise Mason, primer organista de la Basílica de San Marco (Venecia); Óscar Candendo Zabala (San Sebastián, profesor de la ESMUSC), estudioso de la obra de Amezua; además de organistas y técnicos de la Catedral de Sevilla.
Tras un exhaustivo análisis de propuestas francesas, alemanas y austriaca, el trabajo ha sido encomendado las firmas francesas SAS Michel Jurine, con sede en Rontalon, y Manufacture D´Orgues Muhleisen G. Walther et Associés, con sede en localidad de Eschau, ambas especialistas en órganos del siglo XIX y XX.
Cinco años de trabajo artesanal y científico
Los trabajos, que se prolongarán durante cinco años, seguirán un plan de restauración que prioriza la reintegración de elementos contemporáneos respetuosos con el material original conservado.


Además, se reincorporarán materiales originales de 1903 que se encuentran preservados, a la vez que se eliminan los problemas actuales de suministro de aire que afectan al funcionamiento técnico. De esta manera, se recuperará el carácter sonoro único que hizo al órgano de la Catedral de Sevilla un instrumento identificable internacionalmente.
Finalmente, el Cabildo ha informado que este proyecto cuenta con la autorización de la Comisión Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía, y que con este paso reafirma su compromiso con la excelencia en la conservación de su patrimonio material e inmaterial, garantizando que el acompañamiento del oficio diario y la actividad musical del templo se mantenga a lo largo de los años.



