El primer viernes de marzo ha vuelto a marcar un hito en el calendario cuaresmal de Sevilla con la celebración del solemne y piadoso rezo del Vía Crucis de la Pía Unión. El Consejo General de Hermandades y Cofradías desea poner en valor la extraordinaria y destacada participación de fieles, hermanos mayores y representantes institucionales en este acto que rememora la raíz misma de nuestra Semana Santa.
La jornada comenzó a las 19:00 horas en el marco incomparable de las Caballerizas de la Casa de Pilatos. La Santa Misa, presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. José Ángel Saiz Meneses, Arzobispo de Sevilla, se celebró ante la sagrada reliquia del Santo Lignum Crucis.
Durante el Ofertorio, se vivió uno de los momentos más significativos de la tarde con el juramento de los nuevos Consiliarios —miembros natos de esta Asociación— y de los fieles que han sido admitidos como nuevos hermanos de la Pía Unión, asegurando así la continuidad de esta histórica institución.
Tras la Eucaristía, se inició el rezo del Santo Ejercicio del Vía Crucis por las galerías bajas del patio central. El cortejo, cargado de simbolismo y sobriedad, contó con piezas fundamentales de nuestra historia devocional:
• La Cruz de las Toallas de la Hermandad de los Negritos.
• El Estandarte del Santo Cristo de San Agustín (Hdad. de San Roque).
• El Estandarte de San Juan de Ribera (Hdad. de San Esteban).
• El Estandarte de la Pía Unión.
• El Relicario con el Santo Lignum Crucis, portado bajo la mirada de los Hermanos Mayores.
La intervención musical de la Coral de San Felipe Neri dotó de una especial atmósfera de recogimiento a las estaciones, en un entorno y un rezo que evoca aquel Vía Crucis que salía desde la Casa de Pilatos y llegada al templete de la Cruz del Campo, recorriendo una distancia que el Marqués de Tarifa fijó en el siglo XVI emulando el recorrido de Jesucristo en Jerusalén.
El Consejo de Hermandades celebra el éxito de esta convocatoria, que no solo supone un acto de piedad popular, sino el mantenimiento de una tradición de más de cinco siglos. En la actualidad se sigue consolidando como una cita imprescindible para la preparación espiritual de la ciudad ante la inminente llegada de la Semana Santa.
Fotografías: Alejandro del Castillo



