La ETS de Arquitectura ha reunido, en el cierre del proyecto europeo URBANEW EMC, a la “siete Ciudades Misión” españolas que trabajan para desarrollar soluciones de rehabilitación energética que puedan ser reproducidas en otros lugares
La Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla ha acogido el cierre del proyecto europeo URBANEW EMC, que ha reunido a las siete Ciudades Misión españolas -Vitoria-Gasteiz, Barcelona, Madrid, Sevilla, Valencia, Valladolid y Zaragoza- para compartir avances en rehabilitación energética y urbana. El encuentro, organizado por la US junto al Ayuntamiento de Sevilla y enmarcado en la plataforma europea NetZeroCities, la plataforma de la Unión Europea para alcanzar la neutralidad climática en 2030.
La rectora de la Universidad de Sevilla, Carmen Vargas, ha presentado la iniciativa “La (sub)Misión Climática en la Universidad de Sevilla: hacia los campus sostenibles y climáticamente neutros”. La propuesta da continuidad al convenio Misión Climática en la Universidad de Sevilla, firmado con el Ayuntamiento en diciembre de 2024, y a la colaboración con el proyecto FEDER del Instituto Universitario de Arquitectura y Ciencias de la Construcción.
La rectora ha destacado que la Universidad forma parte de un proceso colectivo iniciado cuando Sevilla asumió el compromiso de avanzar hacia la neutralidad climática en 2030. “Una Universidad como la nuestra debe incorporar el conocimiento que genera a sus propias decisiones, y trasladarlo a la sociedad”, ha señalado.
Contribuir a los compromisos climáticos de Sevilla
La iniciativa aborda retos ligados a la movilidad sostenible, la eficiencia energética, la rehabilitación de edificios, la gestión del agua y la adaptación al calor. Para la rectora, los campus constituyen un ámbito especialmente adecuado para impulsar estas transformaciones: “Nuestros campus pueden convertirse en laboratorios de transformación: espacios donde investigar, experimentar, medir y comprobar qué soluciones funcionan, para después transferirlas o adaptarlas a una escala mayor”. Además, ha añadido, la US debe mantener el liderazgo académico y científico para contribuir, desde el conocimiento, a los compromisos climáticos de Sevilla.
Con una comunidad de más de 80.000 personas, la Universidad de Sevilla desarrolla una actividad estrechamente conectada con la vida urbana. Por ello, Vargas ha subrayado que las decisiones adoptadas en los campus tienen consecuencias también fuera de ellos y ha defendido la colaboración institucional con el Ayuntamiento de Sevilla. “La Universidad de Sevilla quiere seguir siendo un socio estable del Ayuntamiento en los grandes proyectos de transformación urbana”, ha afirmado.
“La sostenibilidad forma parte de los objetivos de este Equipo de Gobierno. Trabajamos para aplicar conocimiento, medir resultados y hacer de nuestros campus espacios más sostenibles, habitables y preparados para el futuro”, ha concluido la rectora.



