- DOSSIER DE PRENSA | Especial Bienvenido Papa León
“La visita del Papa a España ha reafirmado nuestra llamada vocacional”. Esta es la conclusión en la que coinciden los cuatro seminaristas del curso Propedéutico del Seminario Metropolitano que estos días han seguido al Santo Padre en su viaje apostólico en nuestro país. Primero, participaron en los actos de Madrid junto al resto de la comunidad del Seminario y los cientos de jóvenes que peregrinaron con la Delegación Diocesana de Juventud. Y ahora han ido a Canarias, donde han sido acogidos por el Seminario local, “que nos ha recibido con los brazos abiertos”, agradece el formador del Seminario de Sevilla, Antonio Rodríguez Babío. Apunta que en la isla ha sido “más fácil estar cerca del Papa, porque no había tanta gente como en Madrid”. No en vano, los cuatro seminaristas pudieron acolitar en la misa presidida por su Santidad en el estadio Gran Canaria de la UD Las Palmas ayer, 11 de junio.
Para Álvaro Pérez esta experiencia fue “un regalo caído del cielo”, que vivió con gran ilusión y emoción, y le ha ayudado a “reafirmarme en mi fe y en el amor que le tengo a Dios”. También ha señalado cómo la visita del Obispo de Roma le ha confirmado que “no estamos solos en el camino y Dios verdaderamente actúa, no solo en las cosas grandes, sino también en los pequeños detalles”.
Por su parte, Jesús Cañavate describe esta peregrinación como “sublime” y “espiritualmente muy intensa”. Asegura que tener al Papa frente a frente es “indescriptible” por lo que supone para los católicos la figura del sucesor de Pedro y agradece la oportunidad de darle la mano y poder hablar con él. “Simplemente le di las gracias por visitar España y le aseguré que rezábamos por él y sus intenciones”. Para Jesús este viaje ha sido la mejor forma de culminar el curso propedéutico, “en comunión con el resto de compañeros y reafirmando nuestra llamada vocacional. Venimos llenos de Dios y con muchísima paz”.
En esta línea, José Narváez destaca los dos momentos en los que León XIV los saludó: primero en el encuentro que tuvo el Santo Padre en la Catedral de Palma con la vida consagrada, y más tarde en la sacristía, previo a la misa en la que fueron acólitos. En ambas ocasiones recuerda cómo se mostró “cercano” y le impactó especialmente su mirada: “Me miró fijamente y parecía que estaba leyendo mi alma, que me estaba queriendo”. También resalta la fraternidad y la catolicidad que ha podido sentir en primera persona durante esta peregrinación, gracias, especialmente, a la diócesis de Canarias y a la comunidad del Seminario canario.
Finalmente, Nicolás Álvarez explica que ha vivido este momento «como un regalo» y confiesa que «siempre lo recordaré». Además, asegura que antes de la celebración eucarística sintió «mucha paz y tranquilidad» y que pudo vivir el sacramento «muy recogido». De este recuerda especialmente «el momento más importante de la Eucaristía, el de la consagración, portando el cirial delante del altar ante Jesús sacramentado en las manos del santo Padre. Y también las palabras en la homilía invitándonos a devolver amor por amor, especialmente sirviendo con generosidad a los hermanos y hermanas que nos pone Dios en el camino”.
Realidad migrante


Precisamente sobre los mensajes de León XIV acerca de esta realidad, el formador del Seminario se queda en cómo un cristiano “debe afrontarlo, entendiendo que no es un problema, sino una circunstancia que debemos ver con los ojos del Evangelio”. Asimismo, ha alabado la capacidad del Papa de “llegar a todos, hablando de forma sencilla pero profunda”.
Frutos de la visita papal
Todos los seminaristas del propedéutico coinciden en que este viaje apostólico de su Santidad les ha reafirmado en su llamada vocacional y les ha dado esperanza. “Los mensajes que ha ido lanzando León XIV -explica José- y la visibilidad que le ha dado a las obras de caridad y de misericordia que desarrolla la Iglesia en España me han inspirado a querer formarme mejor para poder responder algún día, desde mi vocación sacerdotal, a esas necesidades. Las palabras del Santo Padre -continúa- me han dado valentía y celo para seguir adelante”.
Jesús añade que esta visita tendrá, además, consecuencias a todos los niveles, “tanto sociales como espirituales”, porque “sus mensajes son contundentes y no dejan indiferente a nadie” y confía en que el Espíritu Santo “está actuando y estamos viviendo un nuevo Pentecostés, en el que las personas están respondiendo”.
Nicolás concluye afirmando que que el Santo Padre «nos traerá mucha bendición, solo hay que ver con cuánta verdad y sabiduría defendió la dignidad de las persona en su discurso ante el Congreso de los Diputados».
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