La consejera de Cultura y Deporte en funciones, Patricia del Pozo, ha visitado el Conjunto Arqueológico de Carmona (Sevilla) para conocer, de primera mano, el resultado de la instalación de una innovadora cubierta de 166 metros cuadrados sobre los complejos funerarios contiguos de la tumba de Postumio y la tumba de la Tres Puertas, ambos del siglo I de nuestra era.
«Se trata de una solución arquitectónica original, desarrollada por un equipo de investigadores de la Universidad de Sevilla de primer nivel, que va a frenar el deterioro que padecen de manera continuada estos extraordinarios complejos funerarios a consecuencia de la acción de la lluvia y de otros agentes climáticos», ha valorado Patricia del Pozo.
De este modo, las obras, concluidas recientemente, han dotado al conjunto de la Tumba de Postumio y la Tumba de las Tres Puertas, de una envolvente común a ambas de doble membrana con una cámara intermedia de aire que permite mover las masas de aire caliente y frío en el interior del complejo funerario para garantizar su conservación y evitar el deterioro por la posible entrada de agua de lluvia.
Acompañada por el alcalde de Carmona, Juan Ávila Gutiérrez, la consejera de Cultura ha anunciado, asimismo, la licitación, con fecha de 28 de mayo, y un plazo de ejecución de cinco meses, de la próxima actuación prevista en el enclave: las obras de retirada de las terreras superiores de la tumba de Servilia, el resanado de las tierras emergentes del enclave y su seguimiento arqueológico.
Una intervención fundamental, según ha incidido Del Pozo, «para uno de los bienes más relevantes del conjunto, la monumental tumba de Servilia, correspondiente a uno de los linajes más poderosos de la antigua Carmo». Con un presupuesto de 222.862 euros cofinanciado con fondos europeos FEADER, esta actuación se enmarca «en el plan de conservación y puesta en valor del conjunto arqueológico de Carmona, dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, y que supone una de las más firmes apuestas por la investigación, protección y desarrollo de este enclave que, sólo en 2025, recibió cerca de 35.000 visitantes«.


Patricia del Pozo desciende a la tumba de Postumio junto al alcalde de Carmona, Juan Ávila.
Por su parte, el alcalde de Carmona, Juan Ávila Gutiérrez, ha agradecido «el compromiso siempre firme del Gobierno Andaluz por la conservación, protección y puesta en valor del patrimonio carmonense como motor también de desarrollo y de empleo para nuestra localidad». «Prueba de ello -recuerda Ávila- son las inversiones que en el Conjunto Arqueológico de la Necrópolis ha realizado la Junta de Andalucía en los últimos años así como en otros ámbitos tan importantes como el patrimonio sacro y religioso que en Carmona también tiene una especial relevancia histórica».
El Conjunto Arqueológico de Carmona -primer yacimiento en abrirse a la visita pública en España en 1885- conserva un amplio elenco de tumbas de época romana, la mayor parte de las cuales datan del siglo I d.C. Responden a una tipología que saca partido de la facilidad presentada por el sustrato rocoso donde se ubican, la región de los Alcores (denominado calcarenita) para realizar cámaras subterráneas a las que se accede mediante un pozo vertical o un patio, por lo que, con la entrada de agua, la roca se degrada dando lugar a procesos complejos de arenizacón, disgregación de morteros y otras alteraciones.
Descubierta a finales del siglo XIX en el contexto de las primeras excavaciones arqueológicas sistemáticas en Carmona, la tumba de Postumio – que recibe el nombre de la inscripción existente el nombre de su propietario, Quinto Postumio- responde al modelo de cámara funeraria excavada en calcarenita, con espacios interiores articulados mediante nichos y paramentos revestidos con morteros decorados y pintura mural. Su valor reside tanto en su configuración arquitectónica como en su decoración pictórica. Ha sido objeto de diversas actuaciones de conservación y es visitable. Por su parte, la contigua tumba de Tres Puertas es de tipo hipogeo, colectiva, compuesta por tres cámaras dotadas de hornacinas para urnas cinerarias y no es accesible a la visita pública. Ambas presentan afectaciones en su estado de conservación
Las obras concluidas recientemente han dotado al conjunto de la Tumba de Postumio y la Tumba de las Tres Puertas de una única cubierta común, dispuesta con una doble membrana que deja una cámara intermedia de aire que, convenientemente monitorizada y gestionada, permite mover las masas de aire caliente y frío en el interior del complejo funerario para garantizar su conservación.
«Se trata de una actuación de excelencia, fruto de la colaboración científica que ha permitido dar una respuesta original a los retos que plantea la conservación histórica, ofreciendo una protección sostenible, autosuficiente y totalmente reversible, que asegura la integridad de estos bienes, sin interferir en su lectura histórica», ha valorado Del Pozo.
La inversión total ha ascendido a 91.846,14 euros, de los cuales, la Junta de Andalucía ha sufragado el 26 %. La actuación se ha enmarcado dentro del Proyecto de investigación cobARQact, financiado por el Plan Andaluz de Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación de 2021, de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía. Dirigido por los doctores en Arquitectura y profesores de la Universidad de Sevilla, Juan Carlos Gómez de Cózar y Ángel Luis León. Siendo los autores de la solución arquitectónica los profesores Juan Carlos Gómez de Cózar y Manuel Ordóñez Martín.
La solución arquitectónica presenta un sistema original de cobertura ligera de gran adaptabilidad a la geometría y condiciones de contorno del yacimiento, diseñado a partir de un proceso de generación geométrica mediante software paramétrico. La cubierta no produce huella física en el yacimiento, ya que su apoyo en el suelo arqueológico se produce mediante elementos ocultos de lastre de escasa profundidad y total reversibilidad. Supone también una innovación desde el punto de vista medioambiental ya que es autosuficiente, siendo su impacto en todo su ciclo de vida mínimo. En palabras de los arquitectos, la cubierta constituye una «máquina sostenible» que emerge para «proteger la arquitectura y el contenido de las tumbas, integrada en el entorno natural del yacimiento».
Hoja de ruta
El Conjunto Arqueológico de Carmona está inmerso en un ambicioso programa que tiene como objetivo a tender a las necesidades de conservación, protección y difusión de su patrimonio, bienes culturales e instalaciones.
Así, a finales del pasado año, concluyeron las obras de instalación de la innovadora cubierta de las tumbas de Postumio y Tres Puertas, además de las obras del cerramiento perimetral de la finca del Anfiteatro, por casi 400.000 euros, que han permitido reforzar su protección, seguridad, accesibilidad e integración en el entorno.
Asimismo, en 2026, junto a la licitación de la intervención en la tumba de Servilia, está prevista la intervención en el interior de la tumba de Postumio con actuaciones de análisis, limpieza, eliminación selectiva de intervenciones previas que no cumplen con los criterios actuales, consolidación del soporte pétreo y consolidación estructural de revestimientos, pintura mural y el pavimento. Se completa con reparaciones de mortero, aplicación de biocidas y control posterior.



