En la relación de jornadas en las que el santoral reserva una referencia relacionada con la Iglesia en Sevilla, destaca el día de hoy, 3 de noviembre: Todos los santos hispalenses. Mientras que el primero de noviembre es el Día de Todos los Santos a nivel universal, el 3 de noviembre es una celebración de carácter eminentemente local y diocesano enfocado en el legado religioso de Sevilla.
Esta memoria se refiere a todos los santos de la Iglesia en Sevilla, de manera especial a aquellos a los que no se ha dedicado una memoria nominal. En la guía editada por la Delegación Diocesana de Liturgia, hoy se cita de manera concreta a san Pedro Mártir, san Félix diácono y mártir y san Florencio, de cuya existencia y culto hay constancia, pero se desconocen ulteriores datos personales.
La conmemoración también engrandece la figura de los principales patronos y santos locales y diocesanos, tales como san Isidoro, san Leandro, santas Justa y Rufina, san Fernando y san Manuel González.
Durante este día, la Catedral de Sevilla pone de relieve su patrimonio artístico y sacro, ya que custodia numerosas imágenes, reliquias y obras de arte dedicadas a estos santos históricos que han servido de guía espiritual para la comunidad sevillana a lo largo de los siglos.
Festividad del beato Manuel Lozano, ‘Lolo’
Además, hoy se celebra la festividad, entre otros, de San Martín de Porres, Santa Silvia y el beato Manuel Lozano Garrido (en la imagen de la izquierda), periodista jiennense más conocido como ‘Lolo’, de cuyo nacimiento se cumplen hoy ciento seis años. Joven de Acción Católica, periodista y escritor, en silla de ruedas durante más de 25 años, y ciego durante sus últimos nueve años, es un «comunicador de alegría a los jóvenes desde su invalidez». Desde la diócesis de Jaén se está promoviendo su declaración como patrón de los periodistas españoles.
Cuando se presentó en Madrid su biografía, “Lolo, un ciego a los altares”, el Cardenal Javierre decía: “Conociendo la predilección que nutre el Papa con los jóvenes y enfermos, cabe imaginar el gozo con que Juan Pablo II habrá de dar su bienvenida a Lolo, al hacer su ingreso en la Congregación de los Santos…”



