- TESTIMONIO MISIONERO | Auxi Santiago y Marga Puyana, la misión que transforma
El 18 de octubre, la Iglesia celebra una Jornada Mundial de las Misiones muy especial. Porque el DOMUND cumple cien años y lo hace bajo un lema que expresa el corazón mismo de la misión de la Iglesia: ‘Uno en Cristo, unidos en la misión’. Un siglo después, el DOMUND mantiene su actualidad y sigue invitando a rezar por los misioneros, a conocer su labor y a colaborar con la evangelización de los pueblos.
El DOMUND cumple un siglo. Nació en 1926 de manos del papa Pío XI, que instituyó el penúltimo domingo de octubre como Jornada Mundial de las Misiones. La iniciativa respondió entonces a la necesidad de implicar a toda la Iglesia en el sostenimiento de la misión evangelizadora, especialmente en aquellas comunidades jóvenes que necesitaban ayuda para crecer. A lo largo de estos cien años, el DOMUND ha cambiado su presentación, con lenguajes y estilos acordes a cada tiempo, pero ha mantenido intacta su finalidad: rezar, sensibilizar y colaborar.
Según Obras Misionales Pontificias (OMP), durante estos cien años se han producido avances llamativos. Los informes anuales hablan de miles de bautizados cada día y la construcción de escuelas y parroquias. Detrás de estas evidencias late la vida de los misioneros y las comunidades en las que están destinados, grupos que han crecido gracias al trabajo de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos. Gracias, en suma, al apoyo de toda la Iglesia.
Por eso, como se subraya desde la OMP, el DOMUND no es simplemente una colecta. Lo que se entrega en las parroquias o en las numerosas huchas que vemos estos días por las calles de Sevilla, puede contribuir a sostener una comunidad cristiana en África, Asia, América Latina u Oceanía.
Sevilla, diócesis profundamente misionera


¿Cómo es el misionero sevillano? La mayoría son mujeres (62 mujeres y 31 hombres), con 49 consagradas, 19 sacerdotes, 13 laicas y 12 laicos. La realidad misionera sevillana es muy diversa. Como se puede comprobar, entre quienes han partido a las misiones no faltan laicos, consagrados e incluso familias. Y a esta presencia estable se suman quienes participan en experiencias misioneras temporales y voluntariados, generalmente en período estival.
Más allá de las cifras, el perfil del misionero sevillano es, ante todo, el de una persona que ha experimentado una fuerte llamada al encuentro con Cristo y al servicio. Son hombres y mujeres que, según Eduardo Martín Clemens, delegado diocesano de Misiones, se caracterizan por su inquietud, alegría, capacidad de riesgo, espíritu de servicio y experiencia de comunión eclesial.
La generosidad de Sevilla


Esta etapa final de la campaña misionera cuenta con varias citas ineludibles en Sevilla. La Parroquia de Santa Cruz acoge el sábado 17 de octubre la vigilia misionera a partir de las nueve de la noche. Además, el mismo domingo 18, a las doce del mediodía, se proyectará la película ‘El pintor de los milagros’ en los cines Nervión Plaza. Y, finalmente, la clausura de la campaña del DOMUND será el viernes 23 de octubre a las ocho de la tarde en la capilla de la Hermandad de Pasión, a los pies de san Francisco Javier, patrono de las misiones. Este cierre de campaña consistirá en una Eucaristía a la que seguirá una meditación sobre la misión ad-gentes como propósito central de la vida de un cristiano.
En tiempos de inteligencia artificial, el DOMUND continúa teniendo plena actualidad. Los misioneros siguen haciendo presente a Cristo junto a quienes más necesitan esperanza. Evangelizan, acompañan, educan, atienden a enfermos, forman comunidades, promueven la dignidad humana y, sobre todo, comparten la vida con los pueblos a los que han sido enviados. La celebración del 18 de octubre quiere ser, por tanto, una oportunidad para dar gracias por estos cien años de misión y para renovar una convicción fundamental: la misión es tarea de toda la Iglesia.



