La Junta de Andalucía revisará durante esta legislatura la Ley de Aguas de Andalucía para adaptarla a la realidad actual, reforzar la garantía del abastecimiento y avanzar hacia una comunidad con mayor seguridad hídrica, más preparada frente a los periodos de sequía y capaz de aprovechar de manera eficiente y sostenible todos los recursos disponibles.
La consejeria de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural sitúa la actualización normativa, el incremento de los recursos disponibles y la continuidad de las inversiones hidráulicas entre los grandes ejes de la legislatura.
«El agua no puede abordarse únicamente cuando llega la sequía, sino que tiene que formar parte de la planificación estratégica de nuestra tierra», ha señalado la viceconsejera Consolación Vera, quien ha subrayado que el objetivo del Gobierno andaluz es avanzar hacia «una Andalucía con mayor seguridad hídrica y más preparada frente a los periodos de sequía«.
En este sentido, la reforma de la Ley de Aguas permitirá contar con una normativa más moderna, más ágil y adaptada a una realidad en la que la escasez de agua ha dejado de ser una circunstancia excepcional. Un proceso que se abordará desde el diálogo y de la mano del sector, tal como ha afirmado Vera en el acto del 40 aniversario de la Asociación de Abastecimientos de Agua y Saneamientos de Andalucía (ASA Andalucía), celebrado en Málaga.
Junto a esta reforma, el Gobierno andaluz tiene previsto aprobar durante esta legislatura la Ley del Regadío Sostenible de Andalucía, que vendrá a completar iniciativas ya impulsadas por la Junta como el Plan PARRA, dotado con 165 millones de euros, y el Plan RegadíA, con 138,3 millones.
Nuevos recursos e inversión hidráulica
Otro de los grandes objetivos será aprovechar mejor el agua disponible e incorporar recursos no convencionales al sistema, con especial protagonismo para las aguas regeneradas. Andalucía no puede depender exclusivamente del agua de lluvia, de ahí la importancia de la reutilización para generar nuevos recursos, liberar agua para el abastecimiento y aumentar la capacidad de respuesta frente a la sequía.
A ello se suma la apuesta por mejorar la eficiencia de las redes, reducir las pérdidas, modernizar las infraestructuras e incorporar nuevas tecnologías a la gestión del ciclo integral del agua.
Igualmente, la continuidad de la inversión en infraestructuras hidráulicas constituye otro de los pilares de la legislatura. Sólo durante el pasado ejercicio la Junta movilizó más de 500 millones de euros en proyectos hidráulicos, desde nuevas depuradoras y estaciones de tratamiento hasta actuaciones de abastecimiento en alta, tratamientos terciarios y mejoras en presas.


La viceconsejera de Agricultura, Consolación Vera, durante el XL aniversario de ASA Andalucía
Actuaciones estratégicas en Málaga
Durante su intervención, Vera se ha referido también a los principales retos hídricos de Málaga y al compromiso de la Junta de continuar impulsando actuaciones estratégicas en la provincia.
Entre ellas, destaca la Autovía del Agua, con la cofinanciación del tramo entre Benalmádena y Torremolinos; la mejora y ampliación de la ETAP de Río Verde; la mejora de la ETAP de Los Pilones y su interconexión con el área metropolitana; así como el impulso a los tratamientos terciarios de las depuradoras para incrementar la disponibilidad de aguas regeneradas.
Asimismo, destaca la importancia de grandes infraestructuras como las presas de Cerro Blanco y Gibralmedina, ambas declaradas de interés general del Estado. En el caso de Gibralmedina, la Junta ha destinado 2,3 millones de euros a la elaboración del proyecto y seguirá defendiendo la necesidad de ejecutar una infraestructura estratégica para la Costa del Sol.



