La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, ha iniciado una nueva fase de los trabajos dirigidos a la futura reintroducción del torillo andaluz en la comunidad autónoma con la llegada de 18 ejemplares procedentes de Marruecos. Las aves arribaron el pasado 9 de septiembre al Puerto de Algeciras y fueron trasladadas al Centro de Conservación de la Biodiversidad Zoobotánico Jerez, donde comenzará el programa de reproducción ‘ex situ’ de la especie.
Este paso es el resultado de un proceso que comenzó hace aproximadamente año y medio en el Servicio de Geodiversidad y Biodiversidad de la Dirección General de Política Forestal y Biodiversidad. Desde entonces, la Consejería ha desarrollado la preparación técnica del proyecto, ha promovido la constitución de un grupo de trabajo y ha mantenido reuniones con los organismos y entidades implicados. A todo ello se han sumado la elaboración de documentación científica y de viabilidad, además de los contactos bilaterales entre España, Andalucía y Marruecos para sentar las bases de una cooperación a largo plazo.
Antes de llegar a la comunidad, los ejemplares han recorrido una primera etapa especialmente delicada. La localización y el rescate de nidos en Marruecos han hecho posible recuperar huevos, incubarlos y conseguir su eclosión. El traslado de los 18 torillos al Zoobotánico de Jerez permite pasar ahora a la cría en cautividad, una herramienta esencial para formar una población de seguridad y disponer en el futuro de aves que puedan ser destinadas a la recuperación de la especie en espacios propios de su distribución histórica.
En este sentido, está previsto desarrollar, al menos, cuatro campañas más en Marruecos durante los próximos años, con el propósito de reunir un grupo reproductor suficiente y con la mayor variabilidad genética posible. El objetivo es evitar la consanguinidad y mantener una población sana, aspectos fundamentales en el manejo de las aves, por lo que cada ejemplar se identificará y contará con un registro de procedencia. Conforme el núcleo de cría se consolide, podrán multiplicarse las posibilidades de reintroducción en Andalucía y de fortalecimiento de la propia población.
Una especie al límite de la extinción
El torillo andaluz (‘Turnix sylvaticus sylvaticus’) es uno de los taxones más amenazados del mundo y, por extensión, del Paleártico. Su única población constatada sobrevive en un enclave del litoral atlántico de Marruecos vinculada a cultivos y huertas tradicionales. Probablemente está formada por unos pocos cientos de individuos, y los últimos registros apuntan a una tendencia descendente, lo que sitúa a esta población en una situación muy vulnerable.
La especie ocupó anteriormente un territorio mucho más amplio de la cuenca mediterránea, pero terminó desapareciendo del resto de su área de distribución histórica. La urbanización de la costa y la intensificación de la agricultura durante los siglos XIX y XX se encuentran entre las causas de ese declive. La población marroquí constituye, por ello, la pieza clave para intentar recuperar su distribución y, al mismo tiempo, mejorar sus posibilidades de conservación en el enclave donde aún permanece en libertad.
La cría ‘ex situ’, es decir, fuera del medio natural y bajo cuidados especializados, proporciona un margen de seguridad frente al riesgo de extinción. El planteamiento sigue el camino utilizado para recuperar otras especies muy amenazadas, como el lince ibérico. El propósito es que, una vez se establezca un núcleo reproductor firme en Jerez, sus descendientes puedan participar en futuros programas de conservación ‘in situ’, dentro del hábitat natural, mediante su reintroducción en enclaves seleccionados del litoral andaluz.
Los registros históricos europeos y las investigaciones realizadas durante las últimas décadas sobre la población de Marruecos han aportado información sobre la biología del torillo andaluz y sus patrones de actividad. Este conocimiento ha servido para estudiar la viabilidad de todas las fases del proyecto, desde la obtención de ejemplares de la población donante y su cría en cautividad, hasta una posterior reintroducción. Las aves mantenidas en el Zoobotánico de Jerez también facilitarán estudios de fisiología, biología y comportamiento que ayuden a conocer mejor la especie y a comprender las causas de su retroceso.
Paralelamente, se establecerá un segundo núcleo de conservación ‘ex situ’ en el Parque Zoológico de Aïn Sebaâ, en Casablanca. Ambos núcleos se gestionarán de forma coordinada, con el ‘studbook’ o libro genealógico de la población cautiva centralizado en el Zoobotánico de Jerez.
Cooperación internacional
La dimensión del proyecto exige una estrecha colaboración entre administraciones, instituciones científicas y entidades especializadas de España y Marruecos. Por parte de las primeras, han participado la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el Gobierno de Marruecos.
También desempeñan un papel fundamental la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y el Centro de Conservación de la Biodiversidad Zoobotánico Jerez. La Consejería y el Ayuntamiento de Jerez disponen de un protocolo de colaboración que sirve de marco para esta participación. El personal del centro ha intervenido de manera activa y especialmente relevante en las actuaciones desarrolladas hasta ahora. Además, sus instalaciones acogerán el programa de conservación.
En el ámbito científico, durante la fase inicial se ha contado con la Fundación Migres por su amplia experiencia en proyectos de reintroducción. También participa la empresa Rifcon, que cuenta en su equipo con Carlos Gutiérrez, uno de los principales especialistas en el torillo andaluz. Sus investigaciones han servido como referencia para el desarrollo de los trabajos. A estas entidades se suman Bruc, Texla Renovables y Statkraft, mientras que la consultora medioambiental Austros ha ejecutado las actuaciones realizadas en Marruecos.
Fases del proyecto
El programa se articula en tres fases: la primera ha incluido la constitución del grupo de trabajo y la elaboración del estudio inicial de viabilidad, posteriormente remitido al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Durante esta etapa también se ha puesto en marcha el estudio genético de la especie.
La segunda fase ha comprendido las reuniones preparatorias con el Gobierno marroquí, celebradas en el Zoo de Casablanca, y las labores de campo desarrolladas en Marruecos. A partir de ahí, se ha abordado la incubación artificial, la atención y la identificación de las aves, el cumplimiento de los requisitos veterinarios y la tramitación de los permisos de exportación e importación. Esta etapa ha culminado con el transporte de los ejemplares hasta Jerez.
La tercera fase comenzará con la conclusión de los estudios genéticos y la realización de nuevas campañas de campo en Marruecos. Paralelamente, se desarrollará el programa de conservación en el Centro de Conservación de la Biodiversidad del Zoobotánico de Jerez. Sus instalaciones dispondrán de recintos específicos para mantener el grupo en cautividad e iniciar su reproducción bajo criterios que favorezcan la diversidad genética. Igualmente, comenzará el estudio de las zonas con mayor potencial para la futura reintroducción del torillo andaluz en Andalucía.
La financiación procede de medidas compensatorias asociadas a proyectos de energías renovables de Cádiz y Sevilla, canalizadas a través de Texla Renovables y Statkraft. Esta fórmula ha respaldado tanto la preparación científica como las actuaciones necesarias para avanzar en un proyecto concebido a medio y largo plazo, en el que también confluyen la aportación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y fondos propios de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente.
La recuperación del torillo andaluz mediante su reintroducción en España y el posible fortalecimiento de la población de Marruecos tendría una relevancia internacional por el delicado punto de partida de la especie y por la magnitud de las amenazas que provocaron su desaparición. Además de devolver al litoral andaluz un ave perdida, el torillo puede actuar como especie emblemática y paraguas, de modo que la protección de sus hábitats pueda favorecer también al conjunto de la avifauna del entorno litoral del Paleártico Occidental.



