El consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación, Jorge Paradela, ha avanzado que la recién creada Dirección General de Financiación, Infraestructuras y Recursos Universitarios y el grupo de trabajo técnico para evaluar los gastos de personal serán los instrumentos que permitirán adecuar la financiación universitaria para avanzar en la eficiencia y la sostenibilidad del sistema público. Así lo ha puesto de manifiesto en la apertura del nuevo año académico 2026/2027 de la Universidad de Sevilla (US), junto a la rectora Carmen Vargas, donde ha recordado que esta institución académica recibe de la Junta en este ejercicio la mayor dotación de su historia, casi 450 millones de euros, un 33% más desde 2018.
Durante su intervención, Paradela ha explicitado que la financiación del sistema público universitario seguirá siendo «primordial» en esta nueva legislatura, y fruto de ese compromiso, tal y como ha indicado, es la inclusión en la estructura de la Consejería de Universidad de una cartera específica en materia de financiación, infraestructuras y recursos.
No obstante, ha señalado que es necesario avanzar hacia un modelo en el que no solo se hable de financiación, sino también de «resultados, indicadores y objetivos de éxito». «Lo que no se mide difícilmente puede mejorar», ha aseverado para añadir que las conclusiones del grupo de trabajo técnico, conformado por personal de la Junta y por gerentes de las universidades, será esencial para llevar a cabo esa labor de medición y evaluación. Dicho grupo trabaja desde julio en el análisis de los criterios y parámetros usados por estas instituciones para calcular el capítulo presupuestario de personal y la previsión es que, en el último trimestre del año, se puedan conocer las conclusiones.
En este asunto, el consejero de Universidad ha querido hacer hincapié en que su departamento trabajará con «rigor» y «con todas las reuniones que sean necesarias» con el objetivo compartido de «garantizar estabilidad, certidumbre y futuro al sistema universitario público andaluz». «El debate sereno y constructivo enriquece siempre la acción política», ha apostillado para ahondar en que la búsqueda de acuerdos y de consenso es el sello de identidad de este Gobierno.
Conexión directa entre conocimiento, innovación y tejido productivo
Por otro lado, Jorge Paradela ha dedicado parte de su discurso a incidir en la necesidad de fortalecer la colaboración entre universidades y empresa y de adaptar la formación superior a las competencias que demandan la transformación digital, la transición ecológica y los avances tecnológicos. Según ha destacado, ambas líneas de actuación son esenciales para crecer en competitividad, además de prioritarias en la configuración de la nueva Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación. A su juicio, este departamento de la Junta se ha diseñado para conectar talento, conocimiento, industria y prosperidad y «para seguir posicionando a Andalucía como el gran espacio europeo donde el conocimiento generado en las universidades se transforma en innovación, la innovación en industria, la energía en ventaja competitiva y todo ello en inversión, empleo y prosperidad». Y en este círculo, ha situado a Andalucía TRADE como la herramienta que acelera toda esa cadena de valor.
Además, ha remarcado el papel que juegan en todo este ecosistema los campus universitarios, los parques científicos tecnológicos, los centros tecnológicos o los clústeres de innovación para estrechar aún más el vínculo entre formación, investigación aplicada, el desarrollo tecnológico y la producción industrial.
Financiación histórica, mejoras de personal y nueva programación académica
Asimismo, Paradela ha explicado que las actuaciones del Ejecutivo autonómico en materia universitaria en la nueva legislatura se sustentan en una base «sólida» construida a partir de la dotación de una financiación «histórica», el despliegue de la nueva programación académica, la aplicación de mejoras laborales y la puesta en marcha de la Ley Universitaria para Andalucía (LUPA).
El consejero ha recordado que las universidades públicas andaluzas reciben «más fondos de la Junta que nunca en su historia», con una inyección para 2026, a través del modelo, que alcanza casi los 1.826 millones, de los que casi 450 millones corresponden a la US, lo que representa un alza del 33% desde el año 2018.
Además, ha apuntado que la nueva planificación de títulos en desarrollo hasta el curso 2028/2029 posibilitará a estas instituciones «dar respuesta a la demanda de nuevos perfiles que exige el mercado laboral». En este curso, el sistema público universitario estrena 37 nuevas enseñanzas acogidas a este instrumento, cuatro de ellas se implantan en la institución sevillana, entre las que destacan el máster en Estadística Avanzada y Ciencia de Datos o el máster en Ciencias y Tecnología de Plasmas y Fusión. Este último se vincula directamente con proyectos científicos de vanguardia, como el TOKAMAK Smart que apoya la Consejería de Universidad e Industria con 8,7 millones.
En lo que respecta a las mejoras laborales, ha señalado que «la plantilla universitaria está mejor reconocida que nunca, gracias a los acuerdos alcanzados relativos al personal docente e investigador (PDI) y al personal técnico, de gestión y de administración y servicios (PTGAS). En el caso de la US, más de 3.500 PDI se han beneficiado de nuevos complementos retributivos tras la evaluación y reconocimiento de nuevos tramos de su actividad. De igual modo, ha señalado que, con la LUPA, «se blinda la financiación, se refuerza la autonomía universitaria y se sitúa al estudiante en el centro del sistema».
La US, actor esencial para dinamizar la investigación de excelencia
Por último, el consejero de Universidad e Industria ha subrayado el papel referente que asume la Universidad de Sevilla en muchas de las áreas del saber, tal y como confirman los rankings y estudios nacionales e internacionales, como el de Shanghái, en el que se mantiene entre las 500 mejores instituciones académicas del mundo, escalando 49 posiciones respecto al año anterior y subiendo dos puestos entre los campus españoles, desde la décima en 2025 hasta la octava en 2026.
Asimismo, ha reconocido su impacto transformador y su capacidad para dinamizar la investigación, un ámbito en el que ha puntualizado que la Consejería ha destinado, a través de sus ayudas de I+D y durante la última legislatura, un montante de casi 74 millones de euros.



