El dispositivo desplegado frente al incendio forestal de Niebla ha reforzado durante la tarde de este domingo la defensa de los núcleos situados al norte del incendio, después de que los cambios de viento y la aparición de focos secundarios hayan vuelto a complicar los trabajos de extinción. Ante la amenaza de un frente especialmente virulento y rápido que se dirigía al norte se ha reforzado la defensa de los municipios desalojados ayer para la defensa de las infraestructuras.
El vicepresidente primero de la Junta y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha explicado tras la reunión del comité de operaciones que durante la jornada no ha sido necesario ordenar nuevos desalojos. Esta posibilidad, sin embargo, continúa contemplada ante la evolución y posible comportamiento del incendio para mañana lunes.
Al igual que ya se hiciera el sábado, los vecinos de varios núcleos han sido prealertados de forma preventiva para que preparen lo imprescindible y puedan abandonar sus viviendas de manera ordenada y rápida si la evolución del fuego obligara a adoptar esta medida, aunque hasta el momento no ha sido necesario, aunque por el momento no ha sido necesario.
«Durante la jornada no ha sido necesario ordenar nuevos desalojos, pero mantenemos todos los planes preparados porque la evolución del incendio puede obligarnos a adoptar nuevas decisiones mañana», ha advertido Sanz.
El incendio se ha comportado durante la jornada de forma similar a los días anteriores. El aumento de las temperaturas y la mayor intensidad del viento a partir del mediodía han favorecido nuevos fenómenos convectivos.
Este comportamiento ha generado una proliferación de focos secundarios. La propagación por pavesas ha provocado avances en distintas direcciones, sin seguir necesariamente el sentido del viento, lo que ha creado situaciones de riesgo y ha obligado a retirar temporalmente a algunos efectivos para garantizar su seguridad.
Sanz ha indicado que la tarde ha sido «compleja y difícil», tal como había previsto el operativo, aunque no se han producido consecuencias graves ni ha sido necesario ampliar hasta el momento las zonas desalojadas.
Durante la jornada han trabajado 26 medios aéreos, entre ellos los aviones anfibios aportados por el Gobierno de España. A estos recursos se han sumado los efectivos terrestres y la maquinaria pesada movilizada para abrir líneas de defensa y apoyar las labores de extinción.
Entre los medios desplegados se encuentran tres buldóceres de la Unidad Militar de Emergencias (UME), maquinaria contratada o perteneciente a la Agencia de Emergencias de Andalucía y un buldócer aportado por la Junta de Extremadura. También se han creado cortafuegos químicos mediante el lanzamiento de retardante desde los aviones de carga en tierra.
El dispositivo está integrado ya por 605 efectivos de las distintas administraciones. El consejero ha reconocido especialmente el trabajo del personal del Plan Infoca, la UME y el Consorcio Provincial de Bomberos de Huelva, que actúan en primera línea del incendio, así como la labor de la Guardia Civil en los desalojos, los controles de acceso y los cortes de carreteras.
Sanz ha agradecido también la colaboración de todas las administraciones. «En una emergencia no hay colores políticos. Aquí estamos todas las administraciones trabajando en equipo y sumando esfuerzos», ha afirmado.
Una noche para limitar el avance hacia el norte
La estrategia para esta noche tiene como prioridad construir y consolidar una línea de defensa que limite el avance del incendio hacia el norte y proteja las poblaciones desalojadas. Para ello se combinarán el fuego técnico con apoyo de maquinaria pesada.
«El gran objetivo de esta noche y de la mañana del lunes es tener una línea de defensa que permita consolidar toda la zona norte del incendio», ha explicado Sanz.
El contrafuego es una maniobra especializada que exige una ejecución muy precisa y unas condiciones adecuadas. Durante la noche anterior no pudo completarse, pero el dispositivo considera que las condiciones actuales ofrecen una nueva oportunidad para desarrollarla.
«Es una táctica que hay que hacer de forma muy medida y muy cuidada. Tiene su riesgo, pero esta noche existe una gran oportunidad para desarrollarla y esperamos que tenga buen resultado», ha señalado el consejero.
Los trabajos se concentrarán principalmente en la línea de defensa de Berrocal, El Pozuelo y los restantes núcleos desalojados situados al norte del incendio. La UME y el Consorcio Provincial de Bomberos de Huelva han reforzado la protección de estas poblaciones y mantendrán recursos desplegados ante posibles reproducciones o avances del fuego.
La planificación operativa tiene como primer objetivo limitar el potencial de crecimiento hacia el noreste, donde existen más núcleos de población y mayores dificultades para la extinción. Para ello se emplearán equipos de quema, líneas abiertas por maquinaria pesada y el anclaje del flanco este-noreste.
El segundo objetivo será contener el frente que ha superado la carretera entre Valverde del Camino y La Palma del Condado. En este sector se utilizarán maquinaria pesada, equipos de ataque directo y personal técnico especializado para construir una línea de estabilización y reducir la anchura y el potencial de ese frente.
También se prepara una línea de control adicional en el sector norte apoyada en la red de carreteras situada entre Berrocal, El Madroño y El Álamo. Esta actuación forma parte de la planificación preventiva.
Si la línea de defensa norte logra consolidarse, el dispositivo podría concentrar una parte mayor de sus esfuerzos en el frente este. En este sector continuará trabajando la maquinaria pesada y se recurrirá también al fuego técnico si las condiciones permiten hacerlo con seguridad.
La zona sur, desde la cola del incendio hasta los invernaderos y la planta de residuos, se considera consolidada. Se han producido algunas reactivaciones en puntos calientes, pero están siendo atendidas por los medios desplegados y todo el sector permanece bajo vigilancia.
El director técnico de extinción ha advertido de que el patrón meteorológico puede mantenerse durante las próximas 48 horas. El dispositivo adaptará por ello la distribución de los medios y concentrará una parte mayor del esfuerzo durante la noche, cuando existen mejores condiciones para trabajar.
«Trabajamos con confianza, pero también somos conscientes de que este incendio es tan difícil, complejo, duro y peligroso que tenemos que estar preparados para cualquier situación», ha subrayado Antonio Sanz.
El consejero ha recordado que la seguridad de las personas y de los propios efectivos está por delante de cualquier objetivo. «Este incendio es una carrera de fondo, con un recorrido largo, muchas dificultades y cansancio, pero vamos a seguir volcados hasta que podamos controlarlo», ha añadido.
Un total de 474 personas permanece desalojado como consecuencia del incendio. De ellas, 27 están siendo atendidas por Cruz Roja y Protección Civil en el Teatro Municipal Ruiz Tatay de Zalamea la Real. El resto se ha trasladado a viviendas propias, casas de familiares u otros alojamientos. Las cinco carreteras afectadas por el incendio permanecen cortadas y sin cambios respecto a la situación comunicada durante la mañana.
Preparado el dispositivo para posibles evacuaciones
Aunque no se han ordenado nuevos desalojos hasta el momento, el operativo mantiene preparada una segunda corona de evacuación ante la posible evolución del incendio. Los servicios de emergencia han revisado el censo, las vías de salida, los medios de transporte y las necesidades específicas de la población.
También se ha coordinado con el Hospital de Riotinto la posible movilización de ambulancias colectivas debido a la edad avanzada de parte de la población.
No se han registrado incidencias sanitarias relacionadas con el incendio durante la jornada.
El incendio continúa activo y permanece activada la fase de emergencia, situación operativa 2, del Plan de Emergencia por Incendios Forestales de Andalucía. El dispositivo trabajará durante toda la noche para limitar su expansión hacia el norte, consolidar las líneas de defensa y anticipar las medidas que puedan ser necesarias durante el lunes.



