Una veintena de autores vinculados a la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla explican la aportación de escritores, músicos o médicos nativos y visitantes: de la dinastía médica de los Avenzoar al testimonio de Arthur Koestler en el corredor de la muerte, pasando por Cocteau o las musas de Romero de Torres
El nuevo libro Nacieron, vivieron o pasaron por Sevilla. Historias de vida viene a demostrar la fertilidad humana de la capital del Sur. En sus diecinueve capítulos, una veintena de profesores e investigadores vinculados a la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla (US) cuentan –con rigor académico y cercanía divulgativa– las aventuras y ejemplares aportaciones de escritores, músicos o médicos, hombres y mujeres de bien que han trabajado en la ciudad desde la Edad Media hasta el siglo XXI, famosos unos, otros desconocidos hasta ahora. El volumen, coordinado por María del Rosario Martínez Navarro y Eduardo del Campo Cortés, e impulsado por Fátima Roldán Castro, lo ha publicado la Editorial de la Universidad de Sevilla dentro de su colección Ciencia al Alcance.
Siguiendo un aproximado orden cronológico, este viaje de mil años empieza en la época andalusí, con el estudio de Ana M. Cabo-González sobre la dinastía médica de los Avenzoar y sus libros de útiles recetas, y el de Olga Torres Díaz dedicado a la curiosa figura del funcionario Ibn Abdún como crítico testigo de los problemas cotidianos en la urbe de principios del XII.
Continúa en los dorados siglos XVI y XVII con cuatro trabajos que rescatan del olvido otras tantas historias de vida dignas de recuerdo: Juan Manuel Carmona Tierno habla del dramaturgo Cristóbal de Morales Herrero; Irene Roldán González retrata a Francisca Ribera Niño, I condesa de Olivares; Ezequiel Moreno Escamilla presenta a la venerable cisterciense María de Salazar e Inmaculada Santos-de-la Rosa –retomando las conexiones árabes de Sevilla– explica cómo el cristiano Elías de Babilonia navegó desde aquí hasta el Nuevo Mundo y escribió el primer relato sobre América en lengua arábiga.
Juan Ignacio Guijarro y Ricardo Navarrete destacan la huella de Sevilla en la literatura en inglés a través de los ejemplos de la escritora británica del siglo XIX que firmaba como George Eliot y del estadounidense del XX Richard Wright, un poeta negro impresionado con el paisanaje de la Alameda. En el novelesco periodo decimonónico, Juan Frau analiza cómo el sevillano Manuel Fernández y González triunfó como el best-seller de su tiempo; Inmaculada Caro Rodríguez revela los puentes románticos entre Sevilla y América en los poemas y relatos de Bécquer y Poe, y María José Osuna Cabezas reaviva a Mercedes de Velilla, «la musa del dolor».
En el tránsito entre el XIX y el XX, se pasa de las letras a la pintura y a la farándula para conocer de la mano de María del Rosario Martínez Navarro a las artistas sevillanas que inspiraron como musas los cuadros de Julio Romero de Torres y a otras cuyos vínculos familiares las unían a nuestra ciudad: Tórtola Valencia, Pastora Imperio, Angelina Alcaide Zafra, La Niña de los Peines, Lolita Astolfi, Conchita Triana, Amarantina, María Palou o Julia Borrull, junto a las que vivieron o pasaron por aquí.
La fascinación que la ciudad y sus tradiciones, como la Semana Santa, han ejercido en la cultura francesa queda patente en los casos del cosmopolita Paul Morand, que trae Inmaculada Illanes Ortega, y del poeta surrealista Jean Cocteau, cuya visita recrea Catalina González Melero apoyándose en sus escritos. De ambos fue anfitrión en el Alcázar Joaquín Romero Murube.
Tres ilustres autoras locales
Se enlaza en el recorrido las obras de estos insignes visitantes extranjeros con el legado de tres ilustres autoras locales que participaron día a día en la cultura sevillana de la primera mitad del siglo XX a través de libros, periódicos, enseñanzas y tertulias: la escritora, maestra y fundadora del Ateneo Femenino, Amantina Cobos, recuperada por Eva Moreno-Lago; la poeta Eva Cervantes, a la que da voz Ana Macannuco, y la periodista Josefa Alfaro, con quien Wilson Alfredo Villamil propone un paseo por los lugares que habitó.
La vena alemana de la metrópolis andaluza la presenta Cristina Martínez Fraile en dos modelos de empresarios humanistas: la dinastía tipográfica de los Cromberger, que trajeron la imprenta en el XVI, y el ingeniero y cónsul Otto Engelhardt, asesinado en 1936 por denunciar la alianza fascista de Hitler y Franco. Su historia se une a continuación, en 1937, con la del periodista Arthur Koestler, cuyo conmovedor testimonio como preso en el corredor de la muerte de la Prisión Provincial es uno de los más importantes que tenemos para comprender la magnitud de la represión que condujo al asesinato de miles de sevillanos tras el golpe militar, como describe Eduardo del Campo.
Los autores concluyen este viaje por la historia de Sevilla y su cultura con la investigación y el homenaje de Francisco Javier Escobar Borrego al querido maestro de guitarristas Antonio de Osuna, cuyo amor por la enseñanza a sus alumnos recuerda finalmente a los lectores que pocas cosas dan más sentido a la vida que crear y aprender juntos. «Gracias a los lectores de estas páginas por comulgar con nosotros en esta misión», dicen en su presentación los coordinadores de la obra.



