miércoles, 29 julio 2026

El delegado diocesano Pablo Guija hace balance de un curso “lleno de regalos” para la Pastoral Universitaria

La universidad es uno de los grandes espacios donde se forja el futuro de la sociedad. En sus aulas no solo se aprenden conocimientos, sino que también se plantean las grandes preguntas que ayudan a cualquier joven a madurar: sobre el sentido de la vida, la verdad, la justicia o el compromiso con los demás. Y precisamente ahí está presente la Iglesia, a través, concretamente, de la Pastoral Universitaria. En la Archidiócesis de Sevilla, su delegado es Pablo Guija, que ha hecho un balance de este intenso curso pastoral y ha adelantado a los medios diocesanos algunos proyectos previstos.

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La universidad es uno de los grandes espacios donde se forja el futuro de la sociedad. En sus aulas no solo se aprenden conocimientos, sino que también se plantean las grandes preguntas que ayudan a cualquier joven a madurar: sobre el sentido de la vida, la verdad, la justicia o el compromiso con los demás. Y precisamente ahí está presente la Iglesia, a través, concretamente, de la Pastoral Universitaria. En la Archidiócesis de Sevilla, su delegado es Pablo Guija, que ha hecho un balance de este intenso curso pastoral y ha adelantado a los medios diocesanos algunos proyectos previstos.

Llegamos al final del curso pastoral. ¿Qué balance hace de la vida pastoral de la Pastoral Universitaria durante este tiempo?

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Un balance muy positivo. Estoy muy agradecido al Señor porque ha sido un curso de muchos regalos. Ha sido intenso a nivel del trabajo con los universitarios, pero también con los profesores y con el personal de servicios. Ha habido actividades de diverso carácter, empezando por el Jubileo, luego la formación, los ratos de oración… Uno acaba cansado, pero satisfecho y agradecido.

Efectivamente, empezábamos con la celebración del Jubileo y hemos acabado con la visita del Santo Padre a España. ¿Cómo lo han vivido los jóvenes universitarios?

El delegado diocesano Pablo Guija hace balance de un curso “lleno de regalos” para la Pastoral UniversitariaPara los jóvenes fue determinante el Jubileo de Roma que vivimos el pasado verano. Para algunos, incluso vocacionalmente, ha sido determinante a la hora de dar un paso hacia la consagración. Ha sido un curso donde también se ha profundizado en los mensajes que el papa León pronunció por aquel entonces. Después recibimos con mucha alegría esa visita a España que se preparó con mucha intensidad. Ha habido ocasión de trabajar con los jóvenes su identificación como Iglesia.

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Se habla mucho de que en la actualidad hay un resurgimiento de la fe y sí que lo puedo constatar, es decir, tanto en la participación como en jóvenes no bautizados que se están acercando. Este año, por ejemplo, ya hemos bautizado a varios adultos; estamos preparando a tres más, y para el año que viene ya hay dos no bautizados que quieren recibir la iniciación cristiana.

¿Y qué cree que es lo que más les está acercando a Dios?

El Santísimo es elocuente en sí mismo. La confrontación directa con Dios y la oportunidad de profundizar en el misterio ya evoca mucho y despierta deseos de eternidad y de trascendencia en el propio joven. Evidentemente, eso hay que cuidarlo con la música, con el silencio y la oportunidad de confesión. Pero sí es cierto que te das cuenta de que el chaval no vive en la superficialidad, como muchas veces se acusa a los jóvenes, que parece que están dispersos ante tanto estímulo. No, al contrario, por lo menos los jóvenes con los que trabajo o a los que acompaño.

Te das cuenta de que son realmente profundos, piadosos, una piedad sincera, no pietistas. También incluso en el mundo de la hermandad, donde son capaces de no quedarse en los exornos, sino en el misterio de acompañar a Jesús, de saberse acompañados por Él y, sobre todo, de saber que forman parte de la Iglesia.

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La actividad de la Pastora Universitaria en Sevilla es casi inagotable. Empecemos por la por la vida espiritual: retiros, ejercicios espirituales, adoración eucarística semanal… ¿Cómo responden los jóvenes a estas propuestas?

El delegado diocesano Pablo Guija hace balance de un curso “lleno de regalos” para la Pastoral UniversitariaEn relación a la participación de los retiros, en estos siete años que llevo de delegado observo un incremento en los Ejercicios Espirituales que organizamos conjuntamente con la Delegación para la Pastoral con Jóvenes.  Te das cuenta de que verdaderamente el joven sí quiere disfrutar del silencio, porque sabe que el silencio es un espacio de encuentro con Dios.

En cuanto a los encuentros ‘YouCat’ de los jueves, son los mismos universitarios los que van demandando temas de formación. Se nota la participación, la implicación y la exigencia. También quieren que el contenido sea algo que verdaderamente llene, que tenga fundamento, que tenga raíces y colme esa sed que tienen.

Por otro lado, desde esta Pastoral se apuesta decididamente por la formación y el diálogo entre la fe y la cultura, entre el mundo académico y la religión.

Creo que era una frase de Juan Pablo II la que decía que la fe se tiene que hacer cultura. Esto es esencial porque se transmite de forma natural, porque permite que la fe no se convierta en un reducto de la persona en un momento, sino que forme parte de la persona misma y condicione nuestra forma de pensar, de hablar y de actuar.

Podemos decir que el profesor universitario también está en búsqueda. Allí donde yo pensaba que encontraría una lucha de egos, me he encontrado con la humildad del profesor que reconoce todo lo que le queda por descubrir, que en el ámbito de la fe, manifiesta esa sed espiritual y que verdaderamente, desde un punto de vista académico y científico, tiene la oportunidad de saciar esa curiosidad y de acercarse a la verdad.

Ellos son conscientes de que no poseen la verdad. La verdad nos precede; la verdad es Cristo y deben abrazarla conociéndola en profundidad.

El Foro Humanismo y Ciencia permite al profesorado universitario y al personal de servicio encontrarse, escuchar a alguien versado en un tema y compartir un espacio de coloquio. Al final la fe ilumina todas las dimensiones de la vida, también la académica, laboral e investigadora.

Además de estas actividades se suman encuentros más lúdicos. ¿Qué aportan estos momentos a la vida de esta delegación?

El delegado diocesano Pablo Guija hace balance de un curso “lleno de regalos” para la Pastoral UniversitariaComenzamos el curso con una convivencia en el Rocío, en la que se encuentran en un contexto más lúdico, pero también se va introduciendo la vida de oración y cuidamos el aspecto formativo. Luego tenemos el Udisur, el encuentro de los universitarios de las diócesis del sur. Es como una JMJ en chiquitito, con lo cual conoces a otros universitarios que tienen también tu misma inquietud.

Y además, durante el curso aprovechamos para hacer otras actividades. Por ejemplo, hemos ido a Itálica y hemos visto ‘El Evangelio de madera’ de la Catedral. También celebramos una convivencia fin de exámenes y las tradicionales sarusiadas a final de curso.

En definitiva, actividades que permiten que los universitarios no solamente se vean dentro de la universidad en un contexto académico, sino que se vean fuera y generen verdaderamente lazos de amistad.

Hemos hablado de la vida espiritual y formativa, también de los momentos de convivencia. La vida caritativa no iba a ser menos para la Pastoral Universitaria.

La caridad se concreta en la Cáritas Universitaria, siendo esta la consecuencia lógica de la fe, que se manifiesta en las obras. Nos encontramos con que la problemática social afecta al alumnado e incluso al profesorado. De hecho, este año hemos tenido que ayudar a un investigador derivado de la propia universidad. También hemos atendido a muchos alumnos iraníes, que se suman a los rusos o polacos que hemos ayudado durante los últimos años. La realidad es mucho más dura de lo que parece y a veces estos estudiantes se encuentran desprotegidos. Por eso, Cáritas Universitaria sale a su encuentro y les ayuda a desarrollar su vocación profesional sin que el dinero sea un obstáculo.

Incluso en momentos en los que no tenemos recursos, el Señor es providente y siempre manda una respuesta para no cerrar ninguna puerta y ser siempre motor de esperanza.

Toda esa labor la desarrollan fundamentalmente los voluntarios de Cáritas Universitaria que lo forman alumnos, profesores y miembros del PTGAS, siendo esta una forma preciosa de concretar su amor a Dios a través del amor al prójimo.

Ha hablado mucho de los profesores como parte de la Pastoral Universitaria. ¿De qué manera está creciendo esa presencia y cómo están acogiendo las nuevas iniciativas para ellos?

El delegado diocesano Pablo Guija hace balance de un curso “lleno de regalos” para la Pastoral UniversitariaEstamos creciendo poco a poco, pero con paso firme y seguro. Con la excusa del Jubileo en Roma, nos aventuramos un grupo de 30 personas y fue una experiencia preciosa. Estaba todavía el papa Francisco y pudimos verlo en audiencia. Fue muy emocionante.

También hemos celebrado una Eucaristía en la Catedral con todos los profesores universitarios, no solo de la US o la Pablo de la Olavide, sino también CEU, Loyola y UNIA. De este año destaca también la salida de los doctores en la procesión del Corpus y la promoción de grupos de diálogo por campus universitarios.

Finalmente, no podemos olvidar el encuentro con el papa León XIV en Madrid, especialmente durante el evento de Madrid Arena, en el que algunos profesores tuvieron ocasión de darle la mano al Santo Padre.

Ya para el próximo curso queremos subrayar la persona de san John Henry Newman, porque fue profesor universitario, incluso llegó a ser rector de la universidad. De este modo, todo el personal universitario puede verse reflejado y sentirse inspirado a vivir la santidad. Por este motivo, estamos preparando una peregrinación para enero.

¿Qué relación hay con las instituciones académicas?

El delegado diocesano Pablo Guija hace balance de un curso “lleno de regalos” para la Pastoral UniversitariaEs buena. Siempre subrayamos lo que nos une, más que más que lo que nos diferencia. ¿Y qué es lo que nos une? La promoción de la persona, la verdad y la caridad.

En este sentido, valoro muchísimo lo bien que se trabaja en Sevilla en las universidades públicas. La relación de cercanía que tengo con la rectora y con el equipo de gobierno de la Universidad de Sevilla es un sueño en otras diócesis. De hecho, en la US tenemos un convenio firmado y espero que podamos firmar otro con la Pablo de Olavide.

Finalmente, de cara al próximo curso, ¿qué le depara a la Pastoral Universitaria de Sevilla?

En primer lugar, me gustaría destacar las vigilias vocacionales interdelegacionales, en las que queremos potenciar el discernimiento vocacional a cualquier estado de vida.

También espero seguir consolidando los grupos de diálogos entre profesores y llevar a cabo la peregrinación siguiendo los pasos de San Henry Newman. A nivel formativo, el Foro Humanismo y Ciencia va a versar precisamente sobre su figura. Además, estamos organizando algunas conferencias sobre la Magnífica humanitas del Papa León. Pero, fundamentalmente, es seguir trabajando y respondiendo a las inquietudes que los propios miembros de la comunidad universitaria vayan estableciendo.

Este año va a ser también emocionante porque vamos a cambiar el emplazamiento. La capilla cierra por obras, con lo cual se invitará a la comunidad universitaria a que se desplace para poder vivir la fe.

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