martes, 7 julio 2026

El Bellas Artes de Sevilla rinde homenaje al altruismo de sus mecenas con una exposición que reúne la donación de Enrique Carlos Martín

Del Pozo asegura que “es la donación de pinturas y esculturas más importante de las últimas décadas, ya que incluye obras de José Risueño, José Montes de Oca, Juan de Espinal y Rodríguez de Guzmán”

La consejera de Cultura y Deporte en funciones, Patricia del Pozo, ha inaugurado hoy en el Museo de Bellas Artes de Sevilla la exposición ‘La belleza del conocimiento. Donación de Enrique Carlos Martín Rodríguez’, que reúne hasta el próximo 11 de octubre un total de doce obras que conforman “la más importante donación de pinturas y esculturas realizada a esta pinacoteca en las últimas décadas”, en palabras de Del Pozo.

La donación, incluye, tres lienzos sobre tabla de la escuela flamenca, datados en los siglos XVI y XVII, así como obras de la escuela sevillana de imaginería, de José Montes de Oca, y de la granadina, de José Risueño. También reúne óleos sobre lienzo de Pietro Novelli, Ignacio de Ríes, Pierre Gobert, Juan de Espinal y Manuel Rodíguez de Guzmán, y sendos dibujos, uno del círculo del veneciano Domenico Campagnola, y otro del burgalés Ángel Bueno.

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Con esta muestra, el Museo de Bellas Artes de Sevilla desea al mismo tiempo “dar a conocer y agradecer” al conservador e historiador del arte Enrique Carlos Martín Rodríguez su “ejemplaridad y generosidad” por donar su extraordinaria colección, reunida a lo largo de toda su vida, “que viene a enriquecer notablemente los fondos de la pinacoteca, toda vez que varias de las obras pertenecen a autores y escuelas poco representados hasta ahora en sus salas”, ha destacado la consejera de Cultura en funciones.

Del Pozo ha valorado especialmente la filantropía de Enrique Martín, incluyéndolo en la nómina de personas que “lo dan todo sin esperar recibir nada a cambio”. “Se ha desprendido de aquello que le ha costado tanto esfuerzo reunir con el único objetivo de que pueda ser disfrutado por todos los andaluces, sin exigir contrapartida alguna, ni siquiera de notoriedad”, ha señalado Del Pozo, quien ha informado que la figura legal escogida para depositar su legado ha sido la de “donación diferida, una novedosa fórmula por la que las obras pasan a formar parte de las colecciones del museo, pero que permite al donante disfrutar de ellas en vida por el régimen de usufructo”.

Durante el acto -al que también han asistido el donante Enrique Carlos Martín Rodríguez, la viceconsejera de Cultura y Deporte, Macarena O’Neill, y la directora de la pinacoteca sevillana, Valme Muñoz- Del Pozo ha recordado que esta donación se suma a las otras doce realizadas al Museo de Bellas Artes de Sevilla desde 2021, que han permitido incorporar a sus colecciones más de 200 nuevas obras. Asimismo, ha informado que en el periodo 2019-2024, los 13 museos dependientes de la Consejería de Cultura y Deporte han incrementado sus colecciones a través de 104 expedientes de donaciones.

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“Donar una obra de arte es mucho más que un acto de altruismo, es poner la clave de la bóveda de una sociedad implicada en la transmisión y conservación de su legado cultural. Es reconocer que la salvaguarda de nuestros bienes patrimoniales es un trabajo colectivo, que nos une y nos hace sentir orgullosos de nuestro pasado”, en palabras de Del Pozo.

Asimismo, la consejera ha recordado “la importancia en el desarrollo de la propia historia del museo de las numerosas donaciones realizadas por los coleccionistas privados, desde que en 1894 se produjo la primera donación, la de un lienzo de José Antolínez realizada por Manuel Anderica Martínez”.  Desde entonces, “las donaciones han supuesto una línea ininterrumpida de aportaciones para el crecimiento de los fondos del museo, enriqueciéndolos y también testimoniando las claves del propio coleccionismo”, ha concluido.

12 piezas únicas

Las piezas expuestas forman un escogido y heterogéneo conjunto de destacada calidad y diversas tipologías, incluidas pinturas sobre tabla o lienzo, esculturas y dibujos. Abarcan una amplia cronología, que va desde inicios del siglo XVI hasta mediados del siglo XIX. Su procedencia geográfica es variada, ya que pertenecen a diferentes escuelas europeas, entre las que figuran las flamenca, holandesa, francesa, italiana y española.

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Esta selección ha sido fruto del saber de Enrique Carlos Martin Rodríguez quien, gracias un profundo conocimiento de la historia del arte, ha sabido reunir las obras y ver su interés, que, en muchos casos, había pasado desapercibido por otros especialistas. Enrique Martín tiene una sólida formación en amplios campos del saber. Ha sido conservador del Museo de Huelva hasta su reciente jubilación, tarea que le ha permitido mantener una convivencia constante con las más diversas manifestaciones de la cultura.

La primera de las obras donadas es la tabla anónima ‘Virgen de la leche’, de la escuela flamenca y datada hacia 1520, un tema iconográfico de amplio recorrido en el arte renacentista europeo. De la misma fecha y escuela es el óleo sobre tabla ‘María Magdalena’, del pintor de Flandes conocido convencionalmente como Maestro del Papagayo, que tuvo un amplio taller activo en la ciudad de Amberes desde el que distribuyó sus creaciones por toda Europa.

‘Dejad que los niños se acerquen a mí’, es el tercer óleo sobre tabla de un autor de Países Bajos de esta colección. Fechado hacia 1635, es obra de Gijsbert Jansz Sybilla y combina la representación de la escena bíblica con una notable presencia de arquitectura clásica, que ocupa casi la mitad de la obra. 

Asimismo, la colección de Enrique Martín incluye el lienzo ‘Virgen con el Niño y san Francisco de Asís’ (h.1636) atribuida al pintor siciliano Pietro Novelli, autor inédito en las colecciones del museo hasta ahora. Conocido como “Il Monrealese”, es el más destacado representante de la pintura barroca en la ciudad de Palermo, con una producción dedicada casi exclusivamente a la pintura religiosa. 

Otra de las obras maestras de este fondo es ‘La Reina de los Cielos’ (hacia 1641-1653), del pintor sevillano Ignacio de Ríes, que fue considerada durante mucho tiempo un anónimo zurbaranesco por la evidente relación con el colorido y el tratamiento de los paños de Francisco de Zurbarán.

Del siglo XVIII son los lienzos ‘Luis XV como delfín’ (hacia 1712), atribuido al pintor francés Pierre Gobert, retratista en la corte francesa de los Borbones, especializado en este género, y del que se conocen varios retratos infantiles del futuro Luis XV, uno de los cuales se conserva en el Museo Nacional del Prado; y la ‘Inmaculada Concepción’ (hacia 1760-1765), de Juan de Espinal, considerado el último representante destacado del barroco hispalense.

El siglo XIX está presente en esta colección con el lienzo ‘La feria de Mairena’ (1860), de Manuel Rodríguez de Guzmán, uno de los más interesantes intérpretes del romanticismo sevillano, cuyo trabajo se enmarca en el estilo costumbrista y la representación de tipos populares. 

La colección reúne, asimismo, dos valiosas esculturas, el ‘Busto de Dolorosa’, atribuido al sevillano José Montes de Oca (Sevilla, 1668-1754); y el ‘San Juanito’, atribuido al escultor granadino José Risueño (Granada, 1655-1732).

Por último, este legado incorpora a los fondos del Museo de Bellas Artes de Sevilla dos

dibujos antiguos: ‘Diana y Cupido’ de escuela veneciana del siglo XVI, relacionado con Domenico Campagnola, y otro de Ángel Bueno, artista español del siglo XVIII, que firma la obra ‘Academia masculina’, dibujo asociado al aprendizaje artístico en estas instituciones de enseñanza, y más concretamente a los estudios del modelo desnudo, cuyas proporciones anatómicas y movimientos eran plasmados sobre el papel.

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