Miles de jóvenes procedentes de distintos puntos de España participaron este sábado en la Vigilia de Oración presidida por Papa León XIV en la Plaza de Lima de Madrid, uno de los actos centrales de su visita a la capital española.
nEl encuentro combinó música, testimonios, oración y adoración eucarística bajo el lema de “alzar la mirada”, en una jornada marcada por la fe, la esperanza y la alegría de la juventud.
La celebración comenzó sobre las seis y media de la tarde con un amplio programa previo que incluyó actuaciones musicales de diversos artistas nacionales, así como la representación del musical Godspell, impulsado por Antonio Banderas. Posteriormente, hizo su entrada procesional la imagen de la Virgen de la Almudena, dando paso al rezo del rosario y a varios testimonios de jóvenes participantes.
A las ocho y media llegó el Santo Padre, que recorrió la plaza en papamóvil antes de recibir la bienvenida institucional del arzobispo de Madrid, monseñor José Cobo. En su intervención, el cardenal destacó que los jóvenes representaban “el rostro de una Iglesia llena de esperanza”, formada por personas que buscan sentido, acompañamiento y respuestas a los desafíos de su tiempo. También recordó la situación de quienes sufren la soledad, la precariedad o la pérdida de esperanza, e invitó a construir comunidades capaces de sostener y acompañar a las nuevas generaciones.


«¡Somos libres en Cristo! Él nos ha liberado con su amor. Gracias a este amor, somos siempre libres frente a toda coacción y engaño. Somos libres de las modas, porque somos discípulos de la verdad; estamos abiertos al futuro», dijo el Pontífice.
«Lo que queremos hacer hoy todos juntos: mirar al cielo, mirar alto y alzar la mirada para no quedar encerrados en lo inmediato ni en la desesperanza. Alzar la mirada para reconocer lo que el Espíritu sigue haciendo en su Iglesia», afirmó.
Adoración eucarística


Un silencio total envolvió la Plaza de Lima, el silencio de más de 600 mil personas, en recogimiento ante el Santísimo Sacramento, conclusión de la Vigilia con los Jóvenes del Papa en Madrid, primera etapa de su viaje apostólico a España.
Este momento incluyó una procesión, momentos de silencio, cantos y una oración pronunciada por el propio Pontífice, que concluyó con la bendición de los jóvenes.
La vigilia finalizó poco después de las diez de la noche con la despedida del Santo Padre, que saludó a jóvenes, artistas y miembros del equipo organizador. El encuentro dejó una imagen de unidad y participación juvenil en torno a la fe, en una jornada concebida como un auténtico “festival de la fe” y marcada por la invitación constante a mirar más allá de las dificultades cotidianas para descubrir nuevos horizontes de esperanza.



