Durante la mañana de hoy, 14 de mayo, ha tenido lugar en el Arzobispado de Sevilla la reunión del Consejo de Arciprestes, presidida por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, y el obispo auxiliar, monseñor Teodoro León. En esta reunión se da voz a los sacerdotes que el arzobispo ha puesto al frente de los 28 arciprestazgos de la Archidiócesis, que conforman las seis vicarias territoriales.
El secretario del Consejo, el sacerdote José Miguel Verdugo, ha realizado la lectura del acta de la reunión anterior y ha dado paso a los temas principales a abordar durante el encuentro. Concretamente, se ha reflexionado sobre la importancia del acompañamiento al clero y propuestas de mejora en este sentido, y también se han comentado algunos aspectos de la vivencia de la piedad popular en nuestra Archidiócesis.
Funciones del arcipreste
Según el Código de Derecho Canónico, el arcipreste tiene el deber y el derecho de fomentar y coordinar la actividad pastoral común en el arciprestazgo, de cuidar de que los clérigos de su distrito vivan de modo conforme a su estado y cumplan diligentemente sus deberes, así como de procurar que las funciones religiosas se celebren según las prescripciones de la sagrada liturgia. Además, este cargo implica velar por el cuidado de las iglesias y de los objetos y ornamentos sagrados, sobre todo en la celebración eucarística y en la custodia del santísimo Sacramento. En esta línea, se insta a cumplir y guardar convenientemente los libros parroquiales, a que se administren con diligencia los bienes eclesiásticos y se conserve la casa parroquial con la debida diligencia. Otra tarea del arcipreste es mostrarse «especialmente solícito con aquellos sacerdotes que se hallen en circunstancias difíciles o se vean agobiados por problemas».














