A través del acuerdo de colaboración firmado por el rector de Loyola, Fabio Gómez-Estern y el presidente de la fundación, Leopoldo Parias, se refuerza su compromiso social, con el objetivo de fomentar la implicación activa de la comunidad universitaria en iniciativas solidarias. El convenio marca un paso importante en la consolidación de alianzas estratégicas entre el ámbito académico y el tercer sector.
El acuerdo contempla tres líneas de actuación claramente definidas. Por un lado, se impulsarán acciones de sensibilización orientadas a promover el voluntariado entre el alumnado y la comunidad universitaria. Estas actividades permitirán acercar la realidad social a los jóvenes de forma directa. Además, se facilitará la participación del estudiantado en distintas iniciativas de voluntariado organizadas por el Banco de Alimentos. Por último, el convenio recoge la posibilidad de convalidar créditos académicos por estas actividades, lo que refuerza el valor formativo de la experiencia solidaria.
Firma del convenio entre la Universidad Loyola y el Banco de Alimentos Sevilla
Otra de las líneas que recoge este acuerdo es la posibilidad de los estudiantes de los diferentes grados universitarios de Loyola puedan realizar sus prácticas curriculares en la fundación. De esta manera, se ofrece la oportunidad de que el alumnado tenga posibilidad de conectar con el mundo laboral durante su formación universitaria.
Asimismo, la Universidad Loyola se incorpora al programa “Jóvenes Asesores”, una iniciativa desarrollada por el Banco de Alimentos de Sevilla. Este programa busca implicar a jóvenes en la organización y desarrollo en el día a día de la fundación. A través de su participación, los estudiantes podrán aportar ideas, adquirir experiencia práctica y formar parte activa de un evento clave. Esta colaboración no solo fortalece el programa, sino que también ofrece a los participantes una oportunidad real de aprendizaje.
Promover el voluntariado entre los más jóvenes es fundamental en la sociedad actual, ya que participar en este tipo de actividades fomenta valores como la solidaridad, la empatía y el compromiso social. Además, contribuye al desarrollo de habilidades transversales muy valoradas en el ámbito profesional, como el trabajo en equipo o la comunicación. El voluntariado también permite a los jóvenes ampliar su red de contactos y adquirir experiencia práctica. En definitiva, iniciativas como este convenio ayudan a formar ciudadanos más conscientes, preparados y comprometidos con su entorno.



