El delegado diocesano de Apostolado Seglar de la Archidiócesis de Sevilla, Enrique Belloso, como miembro del Consejo Asesor de Laicos de la Comisión Episcopal de Laicos, Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española, ha participado recientemente en este encuentro que contó con la presencia de monseñor Carlos Escribano, arzobispo de Zaragoza y presidente de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida; y de Raúl Tinajero, actual director del Secretariado de dicha Comisión. Belloso ha participado en su calidad de coordinador de las delegaciones de laicos de la Provincia Eclesiástica de Sevilla.
El encuentro centrado en la presencia del laicado en la vida pública tuvo cuatro objetivos: propiciar la convivencia de los miembros del Consejo para crecer como comunidad creyente al servicio del laicado en España, dedicar un tiempo a la formación, compartir la vida de las provincias eclesiásticas y el trabajo de los distintos grupos y discernir sobre los nuevos pasos a dar y proponer en particular sobre el itinerario ‘Presencia en la Vida Pública’.
Para ello, se profundizó en los rasgos y características de la presencia pública de Jesús y sus enseñanzas e interpelaciones para el laicado actual. En esta línea, Serafín Béjar, SJ, catedrático de Teología en la Universidad Loyola de Andalucía y especialista en Cristología, hizo una exposición “motivadora y provocadora”, en palabras de Belloso, dividida en cuatro principios cristológicos: la gratuidad, la relación, la integración y la singularidad.
Parte importante del programa del encuentro fue el recorrido por las distintas provincias eclesiásticas, por el Foro de Laicos y por las entidades laicales vinculadas a CONFER, de la mano de sus representantes en el Consejo Asesor de Laicos. “Reconocimos la diversidad y, por tanto, riqueza que tiene la Iglesia que peregrina en España, variedad en los ritmos, en la extensión geográfica, en la composición de sus miembros, en la implantación de sus comunidades, pluralidad de carismas…”, apunta el delegado de Apostolado Seglar de nuestra diócesis.
En cuanto a las dificultades, se destacó el cansancio, la sobrecarga, el clericalismo o la soledad. En cambio, fueron muchas las fortalezas señaladas: la transversalidad de la presencia laical, la creciente corresponsabilidad a distintos niveles, la sinodalidad y, por ello, el trabajo en red… “palabras como ilusión, ganas y presencia se repitieron en la puesta en común compartida”, añade Enrique Belloso.
Durante el encuentro también se advirtieron algunas llamadas para hacer pedagogía del proceso que comenzó con el Congreso de Laicos ‘Pueblo de Dios en salida’ (celebrado en febrero de 2020), para que puedan seguir sumándose personas al “postCongreso”.
De todo ello, se detectaron varias necesidades y algunas peticiones dirigidas al Consejo Asesor de Laicos: integración de propuestas y procesos (por ejemplo, entre el proceso sinodal y el itinerario de ‘Presencia en la Vida Pública’), simplificación de materiales y puesta en común de recursos, espacios y buenas prácticas que ya existen tanto en las diócesis como en las asociaciones y movimientos sobre la ‘Presencia en la Vida Pública’.
En definitiva, concluye Belloso, “el Consejo Asesor de Laicos salió con la convicción reforzada y agradecida de que queremos seguir viviendo un proceso bajo el soplo del Espíritu Santo”. Para seguir impulsando este proceso se ha convocado para el sábado 20 de junio una jornada formativa online, abierta al público en general, “que nos ayude a crecer como discípulos misioneros en medio de la sociedad, allí donde cada uno se encuentra”.



