La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha asistido en Archidona (Málaga) a la Asamblea anual de la Federación Andaluza de Caza (FAC). Lo ha hecho acompañada por el alcalde del municipio, Manuel Almohalla; el viceconsejero, Sergio Arjona; el director general de Política Forestal y Biodiversidad, Juan Ramón Pérez Valenzuela, y los delegados territoriales de Córdoba, Granada, Huelva, Málaga y Sevilla, Rafael Martínez, Manuel Francisco García, Pedro Yórquez, José Antonio Víquez e Inmaculada Gallardo, respectivamente.
En la reunión, se han abordado diversos asuntos de interés para las sociedades de cazadores andaluzas, entre ellos, cuestiones técnicas relativas a la gestión de especies, los procedimientos administrativos vinculados a la actividad cinegética y el papel de la caza en el mantenimiento del medio natural.
Durante su intervención, la consejera ha asegurado que «contar con la experiencia y el conocimiento del sector es imprescindible para avanzar hacia modelos de gestión que tengan en cuenta la realidad del territorio y las necesidades de la fauna», para referirse a continuación a la importancia de un modelo cinegético compatible con la conservación de la biodiversidad, el desarrollo rural y la sostenibilidad del territorio, facilitando, además, el relevo generacional.
Catalina García ha agradecido la invitación de la Federación y, en especial, a su presidente, José María Mancheño, «porque acudir a esta asamblea es hacerlo a un foro que, sin lugar a duda, es un punto de encuentro tremendamente interesante, para analizar la situación actual de la actividad cinegética y abordar los retos que afronta el sector». En este sentido, ha asegurado que la Asamblea General de la FAC «es un espacio clave para escuchar las inquietudes de los cazadores y compartir reflexiones sobre su actividad y la relación que mantienen con la administración».
La responsable autonómica ha insistido en que la caza en Andalucía «no puede entenderse únicamente como una actividad recreativa, sino como una herramienta de gestión del medio natural y un elemento con presencia relevante en el medio rural». Así, ha recordado que la actividad cinegética tiene presencia en la actividad económica de amplias zonas rurales y en la fijación de población en municipios donde, en muchos casos, constituye una actividad con relevancia local.
Del mismo modo, ha recalcado «el peso específico que tiene la actividad cinegética en Andalucía, con más de 162.000 cazadores con licencia en vigor, de los que alrededor de 90.000 se encuentran federados, mientras que la pesca en aguas continentales cuenta con más de 56.000 personas con licencia para su práctica». En la comunidad están registrados 7.558 cotos de caza, privados o deportivos, que abarcan el 83% del territorio andaluz y casi siete millones de hectáreas.
Por ello, la consejera ha destacado la importancia de sostener «una colaboración estable» con las entidades representativas de la caza en Andalucía, especialmente en cuestiones como la conservación de la biodiversidad, la sanidad animal y el control de especies en los diferentes territorios.
«La participación del sector cinegético es fundamental para comprender la realidad del territorio de cara a la toma de decisiones basadas en criterios técnicos y científicos», ha afirmado la titular de Sostenibilidad y Medio Ambiente, que ha hecho hincapié en que la caza, desarrollada dentro de su marco regulado, «constituye un elemento relevante en el equilibrio de los ecosistemas y en la planificación de actuaciones relacionadas con la fauna silvestre«. En esta línea, ha manifestado que, «frente al crecimiento generalizado de las poblaciones de caza mayor, las especies de caza menor presentan una tendencia de descenso en amplias zonas del territorio, con excepciones como el conejo de monte, cuya situación muestra fuertes contrastes según el área».
El jabalí y la cabra montés
En el ámbito de la gestión de especies, Catalina García ha hecho referencia a varias resoluciones recientes publicadas en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. Entre ellas, las medidas de emergencia cinegética para el control del jabalí y la cabra montés, así como la ampliación excepcional de plazos para la celebración de monterías que no pudieron desarrollarse durante el periodo hábil debido a las condiciones meteorológicas. En el caso del jabalí, durante la temporada 2024-2025 se han capturado en Andalucía, a través de cazadores y la propia Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente 76.654 ejemplares.
Por su parte, en el caso de la cabra montés, se ha declarado igualmente un área de emergencia cinegética temporal por la presencia de sarna sarcóptica en varios municipios de Cádiz, junto a otros de Almería, Granada, Jaén, Málaga y Sevilla, con el fin de frenar la expansión de esta enfermedad parasitaria y proteger tanto a la propia especie como al equilibrio del hábitat que ocupa.
Además, tras la aprobación de la Orden de control de predadores y acreditación de controladores, y dado el avanzado estado de tramitación de la Orden que desarrolla el Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía, la consejera ha informado a la asamblea sobre distintas líneas de trabajo normativo en este ámbito, entre ellas la certificación y control genético de granjas cinegéticas de perdiz roja y codorniz común, así como el Plan del Área Cinegética Alcornocales.



