Un estudio científico ha permitido obtener información sobre la composición original de la obra, sus materiales y las alteraciones sufridas a lo largo del tiempo
El Centro Nacional de Aceleradores (CNA) ha entregado al Cabildo un informe científico preliminar que ofrece nuevos datos sobre la pintura mural de la Virgen de la Antigua, una obra emblemática de finales del siglo XIV ubicada en la Catedral de Sevilla.
El documento recoge los resultados de los análisis realizados en julio de 2025 por un equipo de investigación multidisciplinar, compuesto por investigadores del Centro Nacional de Aceleradores, del Instituto de Ciencias del Patrimonio y del Instituto de Estructura de la Materia, ambos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, así como del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), del Departamento de Conservación del Patrimonio de la Catedral de Sevilla y del Centro de Investigación, Tecnología e Innovación de la Universidad de Sevilla (CITIUS). El estudio ha sido coordinado por el profesor de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Sevilla Miguel Ángel Respaldiza.
Hallazgos sobre la técnica, materiales y transformaciones del mural
Esta investigación ha permitido obtener información sobre la composición original de la obra, las alteraciones históricas y algunos mensajes ocultos. Además, el análisis científico ha revelado detalles imperceptibles al ojo humano, arrojando nueva luz sobre la historia material de la Virgen de la Antigua.
La técnica de imagen hiperespectral ha hecho posible leer una inscripción que permanecía oculta bajo una capa blanca de pintura.
Asimismo, se ha constatado una alteración cromática de algunas zonas del mural. El forro del manto de la virgen, que hoy se percibe casi negro, era originalmente azul, pintado con azurita. Su extremo oscurecimiento se debe a la degradación química de la azurita y del albayalde con el paso del tiempo.
Del mismo modo, se han detectado huellas de restauraciones antiguas que dejaron marca. Las manchas oscuras en algunos de los bordados de la túnica de la virgen se deben al uso de purpurina de restauración, una aleación de cobre y zinc, que se ha oxidado.
A estos descubrimientos, se suma la detección de materiales de intervenciones del siglo XX, entre las que destacan la presencia de pigmentos como el azul ftalocianina en la carnación del pie del niño y en el zapato de la virgen, así como el uso de blancos de zinc y titanio en distintas zonas. También se ha corroborado el repinte histórico de los ángeles superiores, documentados en el siglo XVI.
Por otra parte, los resultados han permitido confirmar aspectos de la técnica original de la obra, realizada utilizando temple de huevo como aglutinante principal. La preparación del muro se hizo con yeso y granos de aluminosilicatos, mientras que los fondos y las decoraciones de los ropajes se elaboraron aplicando láminas de oro auténtico sobre una base de bol rojo.
Finalmente, a pesar de la exhaustividad de las pruebas, los análisis no han podido excluir del todo ni confirmar de manera concluyente la existencia de un donante oculta bajo el fondo dorado en la esquina inferior izquierda.


Detalles de la inscripción encontrada
Un brazo robotizado
Para llevar a cabo este proyecto, el equipo del CNA ha utilizado un equipo portátil de Fluorescencia de Rayos X, denominado ‘X-Panda’, montado sobre un brazo robotizado diseñado para para analizar 54 puntos clave de la pintura en toda su altura.
Para garantizar la integridad de la pintura medieval, el Cabildo instaló un andamiaje altamente estable, donde el equipo investigador pudo acercar con seguridad y precisión, a través del brazo, la instrumentación a toda la superficie del mural.
En el proceso de estudio, se han empleado técnicas no invasivas, como Fluorescencia de Rayos X (XRF), Espectroscopía Raman, Espectroscopía Infrarroja por Transformada de Fourier (FTIR), Difracción de Rayos X (XRD) e imagen hiperespectral.
Complementariamente, se extrajeron 16 micromuestras milimétricas para su estudio en el laboratorio mediante microscopía óptica y electrónica (SEM-EDX).
Colaboración institucional
Este trabajo pone de relieve el valor de la colaboración entre varios de los centros tecnológicos y de investigación más destacados a nivel nacional en el ámbito de la ciencia del patrimonio cultural: la Universidad de Sevilla, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), la Universidad Loyola y el Departamento de Conservación del Patrimonio de la Catedral de Sevilla.



