La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural ha ejecutado un total de 13 obras hidráulicas desde 2019 por casi 58 millones de euros en la comarca de la Axarquía, en la provincia de Málaga, actuaciones fundamentales para garantizar la seguridad hídrica a todos los sectores, especialmente, en momentos de importante sequía como los que atravesó esta zona.
Así lo ha indicado Ramón Fernández-Pacheco durante su intervención en el acto de presentación del anteproyecto de la desaladora de la Axarquía, en el que también ha participado la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el presidente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía, Jorge Martín, entre otros representantes institucionales.
El consejero ha defendido que la desaladora de la Axarquía es una infraestructura «estratégica» para esta comarca y para toda la provincia de Málaga, y que la Junta la ha reclamado en todas y cada una de las reuniones mantenidas con el Gobierno de España sobre infraestructuras hidráulicas, al estar declarada de interés general del Estado.
Así, ha agradecido a los regantes de esta tierra el paso «tan importante» que han dado, con la elaboración del anteproyecto de esta desaladora, que han financiado con sus propios recursos para acelerar los tiempos. «Es una muestra clara del compromiso de este sector con su tierra, con su agricultura y con el futuro de esta comarca», ha señalado.
«Y si es de agradecer la implicación, la generosidad, la responsabilidad y la visión de futuro de los regantes, ahora el siguiente paso le corresponde al Gobierno de España, al que seguiremos pidiendo agilidad para que la obra se pueda licitar y ejecutar cuanto antes gracias a un necesario compromiso económico», ha añadido.
Impulso a la Junta Central de Usuarios de la Axarquía
En esta línea, el consejero ha destacado que el Gobierno andaluz ha contribuido en todo lo que ha estado en su mano. En este sentido, ha impulsado un «hito histórico» que tiene que ver con la buena gobernanza del agua, como es la creación de la Junta Central de Usuarios de la Costa del Sol Axarquía, en la que están representados los ayuntamientos y los regantes, para que puedan ser los únicos concesionarios de la desaladora.
Desde el Gobierno andaluz también se han dado «pasos decisivos» para que el potencial agrícola de la Axarquía haya seguido funcionando en ausencia de esta desaladora, cuando la sequía era «muy voraz». Así, la apuesta por la obra hidráulica ha permitido que esta comarca cuente actualmente con 21 hectómetros cúbicos más de aguas regeneradas, un recurso esencial para los regantes.
En esta línea, ha mencionado actuaciones como la ampliación y mejora de los tratamientos terciarios de las EDAR de Vélez-Málaga, Torrox, Rincón de la Victoria y Algarrobo, las obras de conexión de la EDAR Rincón de la Victoria con la zona regable del Plan Guaro y el tratamiento terciario de la EDAR Peñón del Cuervo, además de las conducciones de conexión con la EDAR del Rincón de la Victoria.
Dentro de este paquete de obras por casi 58 millones de euros, figuran también importantes actuaciones para la interconexión de la capital de Málaga con la Axarquía, como es la estación de bombeo de la Rosaleda, la mejora de la garantía de abastecimiento del sistema Guadalhorce con las conducciones Bores-Romero, o el aumento de la capacidad de tratamiento de agua salobre de la instalación desaladora El Atabal.
Además, en la Axarquía se han llevado a cabo otras actuaciones destinadas a adaptar las infraestructuras a las catástrofes para ganar en seguridad, que han respondido «a la perfección» ante las últimas borrascas. Se trata, en concreto, de las obras de toma flotante y bombeo en el embalse de La Viñuela, o el acondicionamiento de los vasos de embalse de las presas de derivación y túneles de trasvase del sistema de explotación Viñuela-Axarquía.



