El Defensor del Pueblo Andaluz en funciones, Jesús Maeztu, ha reivindicado hoy los cuidados en el centro de las políticas públicas y ha subrayado que cuidar —en salud, dependencia, discapacidad, personas mayores y vulnerabilidad— “no es un añadido”, sino una condición básica para que la dignidad y los derechos sean reales y efectivos.
Maeztu ha realizado estas declaraciones durante su Conferencia Magistral en el Acto Académico Solemne con motivo de la festividad de San Juan de Dios, celebrado en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Granada y presidido por el rector Pedro Mercado.
En su intervención, titulada La salvaguarda de los valores éticos y sociales por el Defensor del Pueblo Andaluz, Maeztu ha recordado que la defensa de los derechos sociales exige una Administración que actúe con diligencia, honestidad y respeto, evitando que los procedimientos se conviertan en barreras que expulsan a las personas del sistema de protección. En este sentido, ha reclamado una “escucha comprensiva” y una “respuesta empática” como rasgos irrenunciables de la buena administración, especialmente cuando está en juego el acceso a recursos de cuidados.
El Defensor ha vinculado el legado de San Juan de Dios con una idea esencial: el cuidado como trato digno, cercano y humano. Maeztu se ha dirigido a estudiantes y profesionales de Enfermería, Fisioterapia y Terapia Ocupacional, para destacar que en los cuidados “importa tanto el qué como el cómo”, y ha apuntado que la excelencia técnica debe ir acompañada de un compromiso ético que ponga a la persona en el centro.
Maeztu ha advertido de que muchas de las quejas que recibe la Institución reflejan un mismo telón de fondo: la falta de recursos humanos y la saturación de los sistemas de atención, con consecuencias directas en el derecho a la salud, la atención a la dependencia y la protección de las personas mayores.
El Defensor andaluz ha señalado que el coste de la inacción o la demora no se mide en trámites, sino en deterioro, sufrimiento e incertidumbre para quienes esperan una valoración, una prestación o una atención que llega tarde. Para “poner rostro” a esa realidad, el Defensor ha compartido testimonios y casos representativos atendidos por la Defensoría, con especial énfasis en la necesidad de reforzar la coordinación sociosanitaria y de sostener políticas públicas que eviten que la fragilidad se convierta en exclusión.
La celebración de San Juan de Dios en la Facultad de Ciencias de la Salud se enmarca en un programa de actividades desarrollado del 2 al 5 de marzo, culminado hoy con el acto institucional.



