El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, presidió la mañana de este 11 de enero, fiesta del Bautismo del Señor, la Eucaristía dominical en la Catedral. La misa fue retransmitida por TRECE TV. Al inicio de su homilía, monseñor Saiz dirigió un saludo especial “a los ancianos, a los enfermos, a quienes viven esta celebración desde la fragilidad del cuerpo o la soledad del hogar. Estáis muy presentes en el corazón de la Iglesia; vuestra unión espiritual a través de esta Eucaristía es verdadera y fecunda”.
Sobre el bautismo del Señor
Destacó que, durante el bautismo del Señor “se produce una teofanía, una manifestación de Dios”. En este sentido, “Jesús es ungido por el Espíritu Santo y proclamado Hijo de Dios. A partir de aquí, Jesús es acreditado como el Mesías esperado, y comienza su vida pública”. El arzobispo de Sevilla dijo que, a través de este gesto “se hace solidario con los pecadores, aunque él no necesita purificación alguna. Haciéndose bautizar por Juan juntamente con los pecadores, Jesús comenzó a tomar sobre sí el peso de la culpa de toda la humanidad, como Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, una obra que consumó en la cruz”. En virtud del bautismo “comienza nuestra vida de hijos de Dios, y nuestra incorporación a la Iglesia. El bautismo es el fundamento principal de nuestra existencia cristiana”. De este modo, “por el bautismo nos configuramos con Cristo. Rito sagrado con que se representa y se efectúa la unión con la muerte y resurrección de Cristo”. Don José Ángel subrayó que el bautismo “es un don de Dios que comporta también una gran responsabilidad, y la misión de confesar ante los hombres la fe recibida de Dios por medio de la Iglesia”.
















