Organizada por ambas instituciones podrá visitarse entre el 9 de octubre de 2025 y el 23 de enero de 2026 en el crucero bajo del Hospital Real de Granada
El rector de la Universidad de Sevilla, Miguel Ángel Castro, y el de la Universidad de Granada, Pedro Mercado, inauguran hoy a las 19 horas en el crucero bajo del Hospital Real de Granada la exposición ‘Pluriversal. Colecciones universitarias de Granada y Sevilla’, que podrá visitarse mostrará entre el 9 de octubre de 2025 y el 23 de enero de 2026. La muestra, organizada por ambas universidades, ha sido comisariada por Luis Méndez Rodríguez, director general de Cultura y Patrimonio de la US, María Luisa Bellido Gant y Francisco José Sánchez Montalbán y cuenta con una segunda sede en el Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla de marzo a junio de 2026.
Para las universidades de Granada y Sevilla esta exposición es de gran significación, ya que permite conmemorar cinco siglos de historia a través de un conjunto de obras de arte, documentos, libros, objetos científicos y técnicos, que trazan una identidad común de las dos universidades “históricas” de Andalucía. Esta exposición reúne un conjunto de piezas que demuestran la importancia que tiene para Andalucía el patrimonio de Sevilla y Granada, con las que se ha construido una historia, memoria e identidad común basada en la docencia, la investigación y la cultura. Una labor que ha reforzado la protección, conservación y salvaguarda de este patrimonio universitario para las generaciones futuras.
Las universidades han estado íntimamente ligadas a Europa, aumentando su incidencia a medida que fueron ampliándose los cometidos esenciales para las que fueron creadas: la docencia, la investigación y la cultura. Los primeros colegios universitarios en la época medieval tenían como principal misión la formación de sus estudiantes, mientras que, sobre todo a partir del siglo XVIII y con el progreso de la ciencia, se apuntaló una apuesta por la investigación. A esto se sumará un tercer pilar, ya en el siglo XIX, cuando las universidades emprendieron un camino nuevo de extensión cultural como deber ciudadano, asociado a las transformaciones políticas y la búsqueda de nuevos modelos. En las últimas décadas la cultura se ha consolidado como argumento central e identidad ineludible de la universidad española.
Pluriversalismo
La exposición Pluriversal. Colecciones universitarias de Granada y Sevilla viene a incidir en el papel que ejercen estas dos instituciones a través de su patrimonio, pero desde una nueva perspectiva vinculada con el concepto de “Pluriversalismo”, que alude a la idea de que existen múltiples realidades, culturas, visiones del mundo y formas de existencia que pueden coexistir armónicamente, en contraste con la perspectiva universalista que busca imponer una única visión, norma o modelo. Esta armonía se plasma en la convergencia dialógica de diferentes colecciones patrimoniales que han ido conformándose a lo largo de la historia de estas dos universidades creadas en el siglo XVI (Sevilla en 1505 y Granada en 1526) y que aportan unas visiones descentralizadas, diversas y en continua construcción.
La exposición se articula en cuatro secciones temáticas que brindan un testimonio de la versatilidad patrimonial de las dos universidades, tanto desde el punto de vista artístico como científico. Las tres primeras, más “artísticas” y que responden a una cadencia cronológica, proponen un recorrido desde el barroco a la contemporaneidad a través de selectas piezas de ambos acervos. La cuarta y última sección centra su mirada en el patrimonio científico, poniendo en evidencia las muy diferentes tipologías que lo conforman y el carácter pedagógico asumido por dicho patrimonio a lo largo del tiempo.
La Universidad del Humanismo
La primera titulada La Universidad del Humanismo está dedicada al origen y evolución de las universidades de Sevilla y Granada a través de una cuidada selección de piezas con nombres como Juan de Sevilla, Pedro Atanasio Bocanegra, Francisco Pacheco, Juan de Mesa, Juan Martínez Montañés y del círculo de Pablo de Rojas.
La segunda sección, titulada La Universidad ilustrada y el espíritu del XIX, comienza con piezas escultóricas del siglo XVIII de Torcuato Ruiz del Peral y obras de escuela granadina y sevillana. La expulsión de los jesuitas trajo consigo el establecimiento de nuevas sedes, así como la incorporación de su patrimonio histórico artístico, al que se sumarán otras obras religiosas a medida que en el siglo XIX se produzca la desamortización de los bienes eclesiásticos y que contribuirán a engrandecer las colecciones histórico-artísticas universitarias.
En este sentido, un conjunto de pinturas, esculturas, libros y documentos conformarán la identidad de un patrimonio universitario que aglutinará el andamiaje intelectual de cada época. A estas se sumará una serie de retratos del siglo XIX de Agustín Esteve y Márquez, Eduardo Cano de la Peña, Manuel Cabral y Aguado Bejarano, Estanislao Espejo y Mayorga, Lorenzo Marín, Manuel Gómez-Moreno González y Luis de Madrazo Kuntz. Cierra esta sección unas obras en transición al siglo XX de Mariano Benlliure y Gabriel Morcillo Raya.
Pluralidad de lenguajes
La tercera sección, las más extensa, titulada De la Modernidad a lo Contemporáneo, aborda el tránsito desde los últimos latidos del siglo XX hasta nuestros días, un periodo marcado por la pluralidad de lenguajes y por la disolución de las fronteras disciplinares. Las obras seleccionadas reflejan cómo el arte contemporáneo ha trascendido los límites formales de la modernidad para habitar un territorio híbrido y expansivo en el que pintura, escultura, fotografía, instalación o prácticas intermediales se entrecruzan como formas de pensamiento y de creación de conocimiento desde el arte. Las obras presentadas abarcan desde Carmen Laffon, Chema Cobo, Dolores Montijano, Alejandro Gorafe o Juan Manuel Brazam hasta obras más recientes de Luis Gordillo, Santiago Ydañez, Cristina Megía, Javier Andrada Alsina, Ana Palacios, Mar Garrido, Pablo Trenor, Ana Barriga o Carmen Vila, entre muchos otros.
La cuarta sección titulada Del gabinete de historia natural a las colecciones científicas reflexiona a través de una interesante selección de piezas de lo que supuso la expulsión de los jesuitas, en 1767, para las universidades españolas que experimentaron cambios significativos vinculados a nuevos planes de estudios y al incremento de sus acervos patrimoniales. Se ordenó que cada universidad tuviese un jardín botánico, un laboratorio y un hospital. Esto trajo aparejado el surgimiento de la ciencia moderna y de las ciencias experimentales, marcando así el inicio de las primeras colecciones científicas.
Voluminoso patrimonio científico
En la actualidad, las universidades cuentan con un voluminoso patrimonio científico que se ha ido conformando a lo largo del tiempo gracias a la actividad docente e investigadora, el cual está constituido por diferentes tipologías: instrumentación científica, especímenes biológicos, sanitarios, botánicos, paleontológicos, muestras geológicas, material bibliográfico y documental.
Estas colecciones constituyen un patrimonio de notable sesgo pedagógico que permite conjugar la transversalidad del conocimiento. Son el fruto y la causa de una acumulación de saberes que han ido progresando desde la universidad hasta la sociedad, y viceversa, como puertas hacia distintas narrativas culturales y como mecanismos de cohesión social. La memoria de la institución universitaria está insertada en su patrimonio mediante las numerosas piezas que conforman sus colecciones, las historias que encierran, y los excepcionales espacios arquitectónicos que las contienen, exhiben y conservan.
En todas las secciones la exposición incluye una selección muy cuidada de libros procedentes, en la mayoría de los casos, de la biblioteca del Hospital Real con un arco cronológico que se inicia a principios del siglo XVI y documentos del Archivo Universitario de Granada que enriquecen el discurso expositivo.



