La asociación de la Universidad de Sevilla logra el primer puesto entre los equipos noveles en Reporte Técnico y el segundo en Diseño del Vehículo
La asociación Coheteros US, con sede en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ETSi) de la Universidad de Sevilla, ha logrado un hito relevante en el sector aeroespacial andaluz, situándose en décima posición su debut en la competición European Rocketry Challenge (EuRoC) 2026, celebrada recientemente en Portugal, donde se enfrentó a los 25 mejores equipos de Europa.
La excelencia del trabajo de Coheteros ha quedado reflejada en las métricas oficiales de la EuRoC 2026, donde el equipo hispalense ha brillado frente a otras universidades debutantes (Rookies). La asociación se coronó como el mejor equipo novel de Europa en la categoría de Reporte Técnico con 117 puntos, y el segundo mejor equipo novel en Diseño del Vehículo con 131 puntos. Sumando las valoraciones de Rendimiento de Vuelo (142 puntos) y Esfuerzo de Equipo (136 puntos), Coheteros ha consolidado su décimo puesto general con 526 puntos.
El camino hasta llegar a esta prestigiosa competición estudiantil ha sido un auténtico desafío de ingeniería para los más de 60 miembros de Coheteros US. Durante el último año, el equipo desarrolló un sistema de recuperación y eyección del paracaídas totalmente nuevo, más seguro y compacto, y un hito técnico al alcance de muy pocas universidades: un motor de propulsante sólido diseñado y fabricado desde cero. Sin embargo, a principios de octubre, a tan solo dos semanas del inicio de la competición, un lanzamiento de prueba reveló inestabilidades críticas. Lejos de rendirse, los estudiantes rediseñaron el cohete por completo en catorce días, modificando la estructura y ajustando la electrónica para llegar a Portugal con una configuración inédita que no había podido ser probada en vuelo.
Durante la semana de operaciones, Coheteros US superó la Flight Readiness Review (FRR), en la que se evaluaron el sistema de recuperación y el sistema de propulsión, desarrollado por el propio equipo. En la fase de ensamblaje, fue necesario fabricar piezas mediante impresión 3D. Además, un cortocircuito dañó las dos placas principales de electrónica la víspera del lanzamiento, lo que obligó a reconstruirlas y soldarlas durante la noche. Tras restablecer la telemetría y la aviónica, el equipo superó la Launch Readiness Review (LRR) en el primer intento.
El día del lanzamiento, un malentendido con la organización retrasó 20 minutos el montaje en rampa y obligó al equipo a esperar a la segunda ventana de vuelo. El NAOS EVO alcanzó una altitud de 2.832 metros sobre el punto de lanzamiento y de 2.929,75 metros sobre el nivel del mar, cerca del objetivo de 3.000 metros. Durante el vuelo registró una aceleración máxima de 117 m/s² (aproximadamente 12 G) y una velocidad de 265 m/s (Mach 0,78). Según los datos facilitados por el equipo, fue el único de los cinco cohetes lanzados en esa ventana que desplegó sus sistemas y pudo recuperarse intacto.
Este hito histórico es el fiel reflejo de la seriedad, la disciplina y el compañerismo con los que se trabaja en las aulas de la ETSi. La valiosísima experiencia adquirida garantiza que, en futuras ediciones, la cohetería andaluza regresará a Europa con mucha más fuerza, experiencia y determinación para liderar la competición.
Lo logrado hasta ahora por esta familia de estudiantes es increíble, pero preparaos, porque esto es simplemente el principio.



