La Vicaría para la Pastoral Social, consciente de que la Iglesia está llamada a ser signo de acogida, acompañamiento y esperanza para todas las personas, especialmente para aquellas que atraviesan situaciones de dificultad o necesitan una oportunidad para reorientar sus vidas e integrarse plenamente en la sociedad, está impulsando en la Archidiócesis la colaboración de las parroquias en el programa de Trabajos en Beneficio de la Comunidad (TBC).
Se trata de una medida que permite a determinadas personas cumplir resoluciones judiciales mediante la realización de actividades de utilidad social, sin ánimo de lucro y en beneficio de la comunidad y evitan tener que entrar en la cárcel.
“La participación de nuestras parroquias constituye una valiosa expresión de la misión evangelizadora y social de la Iglesia”, explica el vicario episcopal de esta pastoral, Salvador Diánez. “Acoger a estas personas, ofrecerles una tarea útil y acompañarlas durante el tiempo de prestación del servicio supone una oportunidad para promover valores como la responsabilidad, la solidaridad, la reparación del daño y la reinserción social”, añade.
Con el fin de organizar esta colaboración, desde la vicaría se está elaborando un Catálogo Diocesano de Puestos para Trabajos en Beneficio de la Comunidad, en el que se recogerán las actividades y servicios que las distintas parroquias puedan poner a disposición del programa. Entre estas tareas se encontrará el apoyo en labores de mantenimiento y conservación de instalaciones; la colaboración en actividades de limpieza y acondicionamiento de espacios; la ayuda logística en iniciativas parroquiales y caritativas, o en proyectos sociales, asistenciales o educativos; la colaboración en almacenes, roperos, comedores u otras obras de acción social; así como cualesquiera otras actividades de utilidad comunitaria compatibles con la normativa vigente.
La Delegación diocesana de Pastoral Penitenciaria de Sevilla será la encargada de facilitar toda la información necesaria, así como para orientar y acompañar para la incorporación de estos puestos al catálogo diocesano y para el correcto desarrollo del programa.
Finalmente, Diánez ha animado a los párrocos y responsables de templos a participar en esta iniciativa, que no supone una relación laboral ni un coste económico para la parroquia, y permite “seguir construyendo una Iglesia que vive la caridad de Cristo, comprometida con la dignidad de la persona, la justicia restaurativa y el bien común”.
Más información en el correo tbc@archisevilla.org o en los teléfono 954 505 505 (ext. 660) y 618 987 109



