· Ocho de cada diez escolares de Primaria consultados en un cuestionario se han sentido solos alguna vez, y el lugar donde más les ocurre es el colegio, sobre todo en el recreo
· La Defensoría pide crear un sistema público para medir un fenómeno sin indicador oficial
· El Informe Anual 2025 recoge 5.197 actuaciones: la educación, la protección de la infancia y la vivienda concentran la mayoría de las quejas
El Defensor de la Infancia y Adolescencia de Andalucía, Jesús Maeztu, ha alertado hoy de que la soledad no deseada se ha convertido en una «epidemia invisible» entre niños, niñas y adolescentes, y ha reclamado tanto un sistema público que permita medirla como una Estrategia específica para prevenirla y combatirla.
Jesús Maeztu lo ha planteado al entregar el Informe Anual de Infancia 2025 a la presidenta del Parlamento, Ana Mestre. El estudio principal del Informe está dedicado a la soledad infantil: según sus datos, ocho de cada diez escolares de Primaria consultados se han sentido solos alguna vez.
«Hablamos de una epidemia invisible porque nadie la mira y nadie la mide», ha señalado Maeztu. «La soledad de un niño se confunde con timidez, con cosas de la edad o con el móvil. Mientras tanto, todas las políticas contra la soledad que se han puesto en marcha miran a las personas mayores. Es necesario, pero no suficiente: estamos dejando fuera a nuestros niños», ha expresado.
Para elaborar el estudio, la Defensoría ha realizado un cuestionario en centros educativos de distintas provincias andaluzas, en el que han participado 143 alumnos y alumnas: 74 de Primaria y 69 de Secundaria. El 79% de los niños de Primaria se ha sentido solo alguna vez, y el 92% sabe que se puede estar solo rodeado de gente. El colegio es el lugar en el que con mayor frecuencia manifiestan sentirse solos (47%), especialmente durante el recreo. Cuando lo pasan mal acuden a su familia (90%) y a sus amigos (81%), pero solo un 37% busca apoyo en el profesorado.
Los niños han pedido cosas muy sencillas: que se les pregunte cómo están, que se les escuche sin juzgar y que se paren las burlas. Los adolescentes de Secundaria han sido más directos y han reclamado a los adultos «cambiar el chip de reñir a comprender» y «menos charlas y más acción». Sobre las redes sociales tienen una mirada madura: conectan, pero «parece que estás acompañado y es mentira». Entre las propuestas figuran un «banco de la soledad» en el patio, recreos compartidos y «casas de acogida en mi barrio para quien se sienta solo».
El Informe advierte de que la soledad se agrava en la infancia en situación de pobreza, migrantes sin referentes familiares, con discapacidad, LGTBIQ+ o con problemas de salud mental. «No es fragilidad individual, son barreras que les ponemos», ha subrayado Maeztu. «Y no es solo una cuestión de bienestar; la soledad afecta a su salud, a su educación, a su protección. Muchas veces es la primera señal de que algo grave está pasando».
El Defensor ha planteado dos recomendaciones. La primera es crear un sistema público de información, medición y seguimiento de la soledad no deseada en la infancia. La segunda es elaborar una Estrategia Andaluza para su prevención y abordaje. Esa Estrategia debería contar con diez líneas de actuación. Entre ellas, la participación de los propios niños en su diseño, la detección temprana con protocolos compartidos entre educación, sanidad y servicios sociales, programas estables de educación emocional en los centros, la prevención del acoso, la formación de profesionales y el apoyo a las familias.
«Andalucía ya tiene una Estrategia contra la soledad de las personas mayores. Pedimos lo mismo para la infancia», ha reclamado el Defensor. «Nuestro propósito es claro: que cada niño, niña o adolescente se sienta visto, escuchado y acompañado».
BALANCE DEL INFORME
En 2025 la Defensoría realizó 5.197 actuaciones en asuntos que afectan a menores de edad: 2.093 quejas nuevas, 34 de ellas de oficio, 429 quejas de años anteriores y 2.675 consultas. La educación concentra casi la mitad de las quejas nuevas recibidas (1.026), seguida de asuntos relacionados con la protección de la infancia (472), vivienda (140), dependencia (90) y salud (88). Casi el 70% de las consultas las plantean mujeres, sobre todo madres y abuelas.
En cuanto a educación, el Informe recoge asuntos relacionados con el acoso escolar, las carencias de monitores y especialistas en educación especial, y los problemas en el transporte escolar en Jaén y Granada. El Informe aborda además la extensión del uso de la inteligencia artificial entre el alumnado —el 76 % declara utilizarla— y reclama que estas herramientas contribuyan a la equidad y no generen nuevas formas de exclusión.
En materia de salud, la escasez de pediatras en atención primaria, sobre todo en el medio rural, sigue sin una solución estable. Asimismo, la Defensoría ha investigado de oficio las demoras en el acceso a la Atención Infantil Temprana.
Jesús Maeztu también ha llamado la atención sobre la situación de los niños y niñas en riesgo de pobreza o exclusión social —con especial interés en los menores migrantes— y sobre las dificultades de acceso a la vivienda. «La vivienda y el empleo no son solo políticas sociales: son políticas de infancia», ha defendido Maeztu.



