El Ayuntamiento de Sevilla ha reunido en el Hogar Virgen de los Reyes a más de 300 vecinos y entidades sociales y vecinales de la ciudad para la celebración del Día Internacional de las Personas de Edad. Un acto en el que el delegado de Barrios y Colectivos de Atención Preferente, José Luis García, ha subrayado la responsabilidad del gobierno de José Luis Sanz con este colectivo: “Celebrar este día exige asumir el compromiso de estar a la altura de todo lo que nuestros mayores han aportado a la ciudad. No queremos que sean espectadores, sino protagonistas activos de Sevilla, con espacios donde encontrarse, aprender y mantener su proyecto de vida”.
Esta iniciativa ha reconocido a cuatro entidades por “su compromiso y su colaboración con el Ayuntamiento de Sevilla” y “por estar al lado de las personas mayores”, como ha señalado el delegado: la Parroquia Nuestra Señora de la Oliva, la Asociación de Mayores La Doctora y San José de Palmete, el Centro de Mayores Ferymar y el Lar Gallego.
García ha señalado durante el acto que “la soledad no deseada es uno de los problemas que más sufren las personas de edad en Sevilla, algo no se combate solo con dinero, sino con presencia y cercanía; por eso abrimos comedores y espacios de convivencia donde compartir una conversación vuelva a ser la base de la comunidad”.
Así, el delegado ha recordado que el Ayuntamiento de Sevilla ha movilizado casi 5 millones de euros para poner en marcha el Programa de Mayores del que se benefician más de 3.300 personas mayores de la ciudad, a través de más de 180 talleres en 14 espacios en 14 Centros de Servicios Sociales, Centros Cívicos y sedes asociativas de Sevilla.
“Esta iniciativa pública busca combatir el aislamiento social y garantizar la autonomía de la población sénior mediante recursos e inversiones en los distritos para desarrollar actividades de memoria, autoestima, gimnasia adaptada, nuevas tecnologías o excursiones”, ha explicado García.
La principal novedad de este programa es la puesta en marcha de un servicio de comedor y encuentro social en los Centros de Participación Activa, concebido paliar la soledad no deseada, abierto a sevillanos de 60 años o más, o pensionistas por incapacidad desde los 55 años.
“Envejecer no debe significar renunciar, sino seguir viviendo; queremos una ciudad donde ningún mayor se sienta invisible. Con estas medidas, el alcalde Sanz ha consolidado un modelo social que posiciona a Sevilla como una capital volcada en el bienestar de sus mayores”, ha concluido.



