La consejera de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio, Rocío Díaz, ha participado en la entrega de llaves de 14 viviendas protegidas en alquiler en Almargen (Málaga), con rentas mensuales de entre 183 y 250 euros. La actuación, con un coste total de inversión de dos millones de euros, amplía las opciones de acceso a la vivienda en este municipio rural de la comarca del Guadalteba, donde el envejecimiento y la pérdida de población plantean el reto de ofrecer oportunidades para que las familias y los jóvenes puedan desarrollar allí su proyecto de vida.
Las viviendas, que cuentan con dos y tres habitaciones, se distribuyen en dos promociones: una de ocho de régimen general y otra de seis de régimen especial. Para su financiación, la Junta ha canalizado cerca de 330.000 euros a través del Programa de Fomento del Parque de Viviendas Protegidas en Alquiler: 177.483 euros en la primera promoción y 155.200 euros en la segunda. También ha colaborado en su financiación el Gobierno de España, la Diputación de Málaga y el Ayuntamiento de Almargen.
Durante el acto, en el que ha estado acompañada por la alcaldesa de Almargen, María del Carmen Romero, Díaz ha destacado lo que esta entrega supone para las familias adjudicatarias. «Recibir las llaves de una vivienda significa mucho más que abrir una puerta. Significa tener un hogar. Tener estabilidad», ha señalado la consejera, que ha felicitado a las 14 familias que comienzan una nueva etapa.
Vivienda asequible para el futuro de los pueblos
La entrega de estas viviendas cobra especial relevancia en un municipio de poco más de 1.800 habitantes que afronta desafíos demográficos. Por esta razón, resulta importante contar con viviendas accesibles, junto con servicios y oportunidades económicas, para facilitar que quienes desean vivir en el municipio puedan hacerlo.
La disponibilidad de alquileres asequibles es, en este contexto, uno de los factores que pueden contribuir a que jóvenes y familias encuentren alternativas residenciales en su localidad. La actuación de Almargen conecta así el acceso a la vivienda con un desafío más amplio para los municipios rurales: mantener su población y favorecer el relevo generacional.
Más vivienda protegida en alquiler
La consejera ha puesto el acento en el resultado de esta actuación: «Significa 14 viviendas terminadas, 14 llaves y 14 familias que comienzan una nueva etapa».
Rocío Díaz ha señalado que aumentar la oferta de vivienda asequible requiere movilizar suelo, facilitar la construcción y trabajar de la mano de los ayuntamientos y del sector privado. En este sentido, ha agradecido el trabajo y la colaboración de las entidades que han participado en las dos promociones.
«Ante el reto de la vivienda hacen falta recursos, pero también colaboración y capacidad para convertir esos recursos en resultados», ha destacado.
La consejera ha defendido que los proyectos deben llegar a completarse y las viviendas estar al alcance de las familias: «Queremos que los proyectos salgan del papel. Que el suelo se transforme. Que las obras comiencen y terminen. Y, sobre todo, que las viviendas lleguen a quienes las están esperando».



