La Junta de Andalucía ha defendido esta semana en Bolonia (Italia) la necesidad de reforzar el papel de las regiones europeas en la definición de las políticas de agua y de que la resiliencia hídrica ocupe un lugar prioritario en la agenda de la Unión Europea, elevando el agua en la agenda política y adaptando las políticas a las necesidades reales de cada territorio.
Durante su intervención ante la Alianza de Regiones Europeas para la Resiliencia Hídrica, la secretaria general del Agua, María Luisa López, ha señalado que el agua constituye un elemento esencial tanto para la salud de los ecosistemas como para el desarrollo económico y social y ha reclamado que esta prioridad tenga también reflejo en los futuros instrumentos financieros y en la normativa comunitaria.
Las regiones europeas presentan realidades naturales y socioeconómicas muy diferentes, por lo que «Europa necesita políticas de agua robustas, pero también suficientemente flexibles para adaptarse a las características de cada territorio». En este sentido, ha reivindicado que «la voz de las regiones europeas sea escuchada» y que su experiencia y capacidades puedan aprovecharse en beneficio del conjunto de la Unión Europea.
La secretaria general del Agua ha destacado además la importancia de esta Alianza como espacio de encuentro, debate y colaboración entre territorios europeos para compartir conocimiento, experiencias y casos de éxito y contribuir así a mejorar las políticas comunitarias de agua.
En el caso de Andalucía, ha explicado que su condición de región mediterránea, marcada por la escasez y elevada variabilidad de los recursos hídricos y por los efectos del cambio climático, hace especialmente necesario avanzar hacia una mayor resiliencia. La comunidad ha afrontado una sequía extrema entre 2018 y 2024 y, posteriormente, episodios de precipitaciones históricas e inundaciones.
Apuesta por la regeneración y la desalación
Ante este escenario, la Junta de Andalucía está impulsando una estrategia basada, entre otras líneas de trabajo, en el fomento de los recursos hídricos complementarios (regeneración y desalación), la digitalización y la mejora de la eficiencia hídrica, con el objetivo de garantizar la disponibilidad de agua a largo plazo.
La secretaria general ha reclamado el apoyo de la Unión Europea para afrontar estos retos y un marco normativo flexible que tenga en cuenta las particularidades territoriales. En materia de financiación, ha puesto como ejemplo la necesidad de que sean consideradas elegibles actuaciones como la desalación alimentada con energías renovables, especialmente como herramienta para favorecer la recuperación de las aguas subterráneas en territorios que carecen de otras alternativas.
La participación de Andalucía en esta Alianza se produce tras su constitución en marzo de este año en Bruselas, coincidiendo con el pleno del Comité Europeo de las Regiones en el que se votó la propuesta de Dictamen sobre la Estrategia Europea de Resiliencia Hídrica, cuyos ponentes fueron el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y la presidenta de la Cámara de las Regiones, Kata Tutto.
López ha defendido que el trabajo conjunto de las regiones permitirá a la Alianza convertirse en un interlocutor cualificado en el debate europeo sobre las políticas hídricas y contribuir a que estas se diseñen desde el principio de subsidiariedad, atendiendo a las condiciones reales de los territorios y sobre criterios técnicos sólidos.
Finalmente, la secretaria general ha trasladado el compromiso de Andalucía con esta iniciativa y ha puesto a disposición de sus socios la experiencia de la comunidad como región mediterránea situada «en primera línea de la lucha por la resiliencia hídrica».



