miércoles, 9 septiembre 2026

EMA 1-1-2 llama a las familias a hacer de la prevención una asignatura más en la vuelta al cole

Se aconseja planificar los desplazamientos, evitar las prisas y enseñar a los menores a reconocer los riesgos digitales

La Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), a través del 1-1-2, recuerda a las familias una serie de pautas básicas para afrontar con seguridad el regreso a las aulas, que comienza el próximo jueves 10 de septiembre para el alumnado andaluz de Educación Primaria y el 15 lo hará la Educación Secundaria Obligatoria.

La vuelta al colegio recupera los desplazamientos diarios de miles de escolares y, con ellos, situaciones cotidianas en las que una conducta preventiva puede evitar accidentes. Aceras, pasos de peatones, salidas de garajes, paradas de autobús o las inmediaciones de los centros educativos vuelven a concentrar a menores, peatones y vehículos, por lo que la EMA recomienda prestar especial atención, especialmente durante estos primeros días del curso.

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EMA 1-1-2 incide, además, en que los adultos son el principal referente de los niños. Respetar los semáforos y pasos de peatones, utilizar siempre los sistemas de seguridad en los vehículos o evitar estacionamientos indebidos son pequeños gestos con los que padres, madres, abuelos y otros acompañantes contribuyen también a la educación preventiva de los menores.

Sin prisas y por el camino más seguro

Ir andando al colegio es, siempre que la distancia y las circunstancias lo permitan, una buena alternativa para incorporar actividad física a la rutina diaria y reducir el número de vehículos en los entornos escolares.

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EMA aconseja aprovechar estos recorridos para que los más pequeños aprendan progresivamente a desenvolverse con seguridad. Cruzar únicamente por lugares habilitados, esperar a que el semáforo esté en verde, mirar a ambos lados antes de atravesar una calle y mantenerse alejados del bordillo son hábitos sencillos que deben interiorizar desde edades tempranas.

También es importante recordarles que la acera no es un espacio exento de riesgos. Correr o jugar junto a la calzada puede provocar accidentes y se debe extremar la atención ante entradas y salidas de garajes y aparcamientos, donde un conductor puede tener dificultades para advertir la presencia de un niño.

Nunca se debe cruzar entre coches estacionados. Cuando no exista acera, es necesario desplazarse por el lugar más seguro posible y procurar ser visible para el resto de los usuarios de la vía.

Una buena práctica antes de comenzar el curso consiste en realizar el itinerario al colegio junto a los niños. De esta forma se pueden localizar cruces, intersecciones o puntos con menor visibilidad y explicarles cómo actuar en cada uno de ellos.

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Cuando por edad y madurez los menores ya realizan solos el trayecto, las familias deben comprobar que conocen perfectamente la ruta y saben reaccionar ante situaciones inesperadas. Además de las normas de circulación, conviene enseñarles a no aceptar propuestas de desconocidos y a identificar lugares donde puedan pedir ayuda, como establecimientos abiertos o espacios concurridos.

Bicicleta sí, pero con protección

Para quienes elijan la bicicleta, EMA recuerda la importancia del casco y de utilizar los espacios habilitados para circular, respetando siempre al resto de usuarios. La visibilidad es otro elemento fundamental, por lo que resulta aconsejable emplear prendas o elementos reflectantes y señalizar correctamente cualquier maniobra.

Los menores deben aprender que llegar unos minutos antes nunca justifica asumir riesgos. En cruces complicados, calles con mucho tráfico o situaciones que generen dudas, parar y asegurarse antes de continuar es siempre la opción más segura.

El coche no debe convertirse en un riesgo a las puertas del colegio

Las prisas de primera hora y la concentración de vehículos hacen que los accesos a los centros educativos sean uno de los puntos donde resulta especialmente necesario extremar la prudencia.

El 1-1-2 pide evitar la doble fila, las paradas improvisadas y cualquier estacionamiento que reduzca la visibilidad de peatones y conductores. Además de dificultar la circulación, estas conductas pueden obligar a los niños a pasar entre coches o cruzar por lugares inadecuados.

Antes de iniciar la marcha hay que comprobar que los menores viajan correctamente sujetos con los sistemas de retención correspondientes. Las mochilas deben retirarse antes de sentarlos y los cinturones y anclajes tienen que quedar correctamente colocados incluso cuando el desplazamiento sea corto.

También es aconsejable que la bajada del vehículo se realice en un punto seguro y, siempre que sea posible, en el mismo lado de la vía en el que se encuentre el centro para evitar cruces innecesarios.

Las maniobras marcha atrás requieren una atención especial. La menor estatura de los niños puede hacer que queden fuera del campo de visión del conductor, de ahí la necesidad de comprobar siempre que no haya menores alrededor del vehículo antes de iniciar cualquier movimiento.

Atención al subir y bajar del autobús escolar

En el transporte escolar, buena parte de las situaciones de riesgo se concentran en las paradas y en los momentos de subida y bajada. EMA recomienda enseñar a los niños a esperar de forma ordenada, no empujar y permanecer alejados del vehículo hasta que se encuentre completamente detenido.

Durante el recorrido deben permanecer sentados, utilizar correctamente el cinturón cuando esté disponible y evitar cualquier comportamiento que pueda distraer al conductor.

Las familias pueden contribuir a la seguridad comprobando que el transporte utilizado cumple la normativa, está identificado como ‘Transporte escolar’ y dispone de los elementos de seguridad establecidos.

Cuando el desplazamiento se realice en motocicleta, deben respetarse las limitaciones establecidas para el transporte de menores. Siempre que puedan viajar legalmente en este tipo de vehículo, el casco homologado y adaptado a su tamaño es imprescindible.

Con independencia del medio elegido para acudir al colegio, EMA insiste en una recomendación común: planificar el recorrido y salir con tiempo. Las prisas favorecen comportamientos inseguros, tanto al volante como al cruzar una calle o al dejar a los niños en las inmediaciones del centro.

La vuelta al cole también empieza en las pantallas

El comienzo del curso supone igualmente recuperar grupos de mensajería, plataformas educativas, juegos en línea y un mayor contacto digital entre compañeros. Por ello, la prevención no termina cuando los escolares llegan a casa.

Familias y docentes tienen un papel fundamental para enseñarles a utilizar la tecnología de manera responsable, reconocer contactos o contenidos que puedan resultar peligrosos y pedir ayuda ante cualquier situación que les incomode.

Insultos, amenazas, chantajes, fraudes en juegos o situaciones de ciberacoso no deben normalizarse ni ocultarse. Mantener una comunicación abierta con los menores facilita que puedan contar lo ocurrido y permite actuar cuanto antes.

La educación digital debe incluir también el respeto hacia los demás. Fomentar la empatía, evitar la difusión de mensajes o imágenes que puedan hacer daño y apoyar a compañeros que estén atravesando una situación de acoso contribuye a crear entornos más seguros dentro y fuera del aula.

Aprender a prevenir desde pequeños

La Agencia de Emergencias de Andalucía considera que la cultura de la prevención puede aprenderse desde edades tempranas, siempre que los contenidos y el lenguaje se adapten a cada etapa.

La Pequeguía de EMA 1-1-2 acerca a los niños de forma sencilla recomendaciones para evitar accidentes y saber cómo actuar ante diferentes situaciones de riesgo, desde emergencias en casa o incendios hasta inundaciones, terremotos o incidentes en grandes concentraciones.

Entre esos aprendizajes básicos se encuentra también saber cuándo y cómo llamar al 1-1-2, así como facilitar de forma clara la información necesaria cuando se produce una emergencia.

El 1-1-2 recuerda finalmente que la seguridad en la vuelta al colegio es una responsabilidad compartida. Familias, alumnado, comunidad educativa, conductores y peatones pueden contribuir con comportamientos responsables a que el regreso a las aulas se produzca sin incidentes.

Ante cualquier situación de emergencia debe llamarse al 1-1-2, teléfono público, gratuito y multilingüe disponible las 24 horas de todos los días del año para atender las demandas de la ciudadanía en materia sanitaria, extinción de incendios y salvamento, seguridad ciudadana y protección civil.

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