Andalucía presentará alegaciones al proyecto de Real Decreto del Gobierno de España que establece nuevos requisitos para la implantación y funcionamiento de los centros de datos, al considerar que una regulación de esta importancia debe contar con la participación efectiva de las comunidades autónomas y garantizar que España pueda seguir compitiendo por las grandes inversiones vinculadas a la inteligencia artificial y la economía digital.
Así lo ha anunciado el consejero de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública, José Antonio Nieto, durante una visita a las obras del nuevo Centro de Proceso de Datos (CPD) en Sevilla TechPark. Nieto ha destacado que la infraestructura, que ya alcanza el 33% de ejecución y estará operativa en junio de 2027, no es sólo un edificio, sino el «corazón tecnológico» de la Junta.
Nieto ha enfatizado que Andalucía no se opone a regular los centros de datos, pero considera necesario mejorar el enfoque del proyecto del Real Decreto para evitar que determinados requisitos se conviertan en restricciones excesivamente rígidas que no tengan en cuenta las características climáticas y territoriales de cada comunidad ni la evolución de las tecnologías disponibles.
El consejero ha advertido que los requisitos técnicos planteados ignoran la realidad del mercado y ha precisado que la posición de la Junta no cuestiona la necesidad de establecer estándares ambientales exigentes: «Queremos centros de datos sostenibles, eficientes y seguros, como demuestra el propio proyecto que estamos ejecutando en Sevilla. Pero no queremos centros de datos a cualquier precio, ni que España sea el país que solo produce energía renovable mientras otros se quedan con la inversión, los empleos y la inteligencia artificial», ha señalado.
Asimismo, la Junta propondrá que el cumplimiento del objetivo del 90% de generación de energía renovable se compute por comunidades autónomas y no solo a nivel nacional. Esta medida permitiría que comunidades líderes en renovables, como Andalucía, utilicen su excedente de producción para compensar las mayores exigencias técnicas que imponen sus condiciones climáticas en la refrigeración de los centros.
José Antonio Nieto ha reclamado, además, que el debate sobre los centros de datos no se limite exclusivamente a la cantidad de energía que consumen. «Cuando hablamos de un megavatio para un centro, no estamos hablando solamente de consumo energético, sino de capacidad de computación». En este sentido, ha defendido que la política de los centros de datos debe analizar conjuntamente energía, industria, digitalización e inteligencia artificial.
El proyecto estatal plantea, entre otras medidas, que los nuevos centros de datos de más de un megavatio cumplan elevados estándares de eficiencia energética y que, al menos, el 80% de su consumo eléctrico proceda, hora a hora, de nueva generación renovable, además de incorporar requisitos relacionados con el agua, la resiliencia y la soberanía digital.
El consejero de Inteligencia Artificial ha advertido de que los centros de datos se han convertido en una infraestructura estratégica para la inteligencia artificial, la economía digital y la competitividad de los territorios, por lo que las decisiones sobre su desarrollo tienen consecuencias directas sobre la planificación energética, industrial y territorial de las comunidades autónomas.
Por ello, ha lamentado que, paradójicamente, el decreto penalice a las comunidades que, como Andalucía, son motores en la generación de energía renovable gracias a sus condiciones climáticas privilegiadas. El consejero ha denunciado que no es de recibo que Andalucía sea un territorio privilegiado para la generación de energía verde gracias a su clima, para que luego una regulación restrictiva fuerce el consumo de esa energía en otras zonas con climas más templados. Esta situación excluye, de facto, a la comunidad andaluza del mapa de los grandes centros de datos y desaprovecha una ventaja competitiva esencial para su reindustrialización digital.
Andalucía coincide, en este punto, con la preocupación expresada recientemente por otras comunidades como Aragón y Extremadura, que también han anunciado que presentarán alegaciones al proyecto estatal y han reclamado una mayor participación territorial.
Así, entre otras cuestiones, la comunidad andaluza planteará, entre sus alegaciones, que la regulación se acompase al calendario europeo, evitando así que España se autoimponga exigencias que puedan tener que modificarse posteriormente, y que se establezca un régimen transitorio para los proyectos que ya se encuentran en tramitación, además de que los criterios de eficiencia energética e hídrica tengan en cuenta las diferentes condiciones climáticas y territoriales.
En Andalucía existen más de 20 proyectos afectados por este Real Decreto, con una inversión de más de 10.000 millones de euros. Entre ellos, la Junta ha declarado de interés estratégico un proyecto en Málaga con 150 megavatios de consumo eléctrico, 100 megavatios de potencia IT y una inversión de 1.257 millones de euros. Así, adquiere una especial relevancia en el marco de su estrategia para convertirse en uno de los grandes polos europeos de inteligencia artificial.
El nuevo CPD de la Junta, una inversión de 36 millones
El consejero ha enfatizado, en su visita a las obras del CPD de Sevilla, la apuesta de Andalucía por construir sus propias infraestructuras tecnológicas. El proyecto, impulsado por la Agencia Digital de Andalucía, cuenta con una inversión de 36 millones de euros, una superficie de 5.150 metros cuadrados y una edificabilidad de 6.240 metros cuadrados. El CPD arrancará con una capacidad inicial de 416 racks y 2,24 megavatios de potencia IT, con posibilidad de ampliación hasta los 624 racks y 3,35 megavatios.
El centro estará preparado para gestionar tecnologías avanzadas como ‘cloud’ híbrida, inteligencia artificial, big data y computación cuántica. Contará, además, con un equipo de, aproximadamente, 140 profesionales especializados, convirtiéndose en un polo para la generación y atracción de talento tecnológico. Así, Nieto ha defendido que la comunidad está demostrando con hechos su apuesta por la transformación digital.
Asimismo, el centro contará con más de 20.000 metros cuadrados de instalación fotovoltaica, un sistema de refrigeración mediante gas, en lugar de agua, y una reducción prevista del 75% de las emisiones de CO₂ respecto a los actuales centros corporativos.
Este nuevo CPD completa el ecosistema de infraestructuras estratégicas de la Junta, junto al Centro de Ciberseguridad de Málaga y el Centro de Inteligencia Artificial de Andalucía (Granada), consolidando así la soberanía tecnológica autonómica.
El consejero ha insistido, finalmente, en que los centros de datos no deben contemplarse únicamente como grandes consumidores de energía, sino como infraestructuras tractoras de la economía digital. Por ello, su despliegue puede favorecer la llegada de inversiones asociadas a la inteligencia artificial, la computación en la nube, la ciberseguridad y otros servicios tecnológicos avanzados.



