La Agencia de Emergencias de Andalucía ha recibido la Medalla de la Villa de Grazalema (Cádiz) por la profesionalidad, la coordinación y la capacidad de respuesta demostradas durante la emergencia motivada por el enjambre de borrascas de febrero de 2026.
El vicepresidente primero de la Junta y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, recogió la distinción junto al director gerente de la Agencia de Emergencias de Andalucía, Alejandro García Hernández, durante el acto celebrado durante la noche del viernes 21 de agosto, con motivo de las Fiestas Mayores de Grazalema.
Sanz agradeció un reconocimiento que «pertenece a cada profesional que trabajó durante aquellos días difíciles y a todos los efectivos que se dejaron la piel por proteger Grazalema y a sus vecinos».
El vicepresidente primero también quiso poner en valor el trabajo de todas las administraciones y de los propios vecinos: «Esta Medalla reconoce a la Agencia de Emergencias de Andalucía, pero representa un éxito colectivo: el de unas instituciones que cooperaron con lealtad, unos profesionales que trabajaron sin descanso y unos vecinos que dieron una lección de responsabilidad, paciencia y unidad», afirmó.
El vicepresidente primero recordó que fueron «días durísimos», pero destacó que Grazalema respondió unida y se convirtió en ejemplo de resiliencia, anticipación y comportamiento ciudadano. «Sus vecinos atendieron las indicaciones, comprendieron la necesidad de adelantarnos al riesgo y afrontaron el desalojo con responsabilidad y serenidad. Su colaboración permitió proteger vidas y trabajar con mayor seguridad», manifestó.
Sanz señaló que «en una emergencia, adelantarse es proteger» y defendió que la evacuación preventiva demostró que la anticipación y la prevención salvan vidas. «Responder unidos y trabajar por y para los vecinos fue la base de toda la actuación. Esa unidad nos hizo más fuertes», añadió.
El consejero también puso en valor el modelo de gestión desplegado durante la emergencia, basado en la coordinación operativa, la cooperación entre administraciones, el asesoramiento científico y la atención cercana a la población.
«Grazalema fue un referente de emergencias con ciencia. El conocimiento especializado y los datos rigurosos estuvieron al servicio de las decisiones operativas y nos permitieron comprender mejor el riesgo, anticipar escenarios y actuar con mayor seguridad», explicó.
Sanz destacó asimismo la capacidad de la Agencia de Emergencias de Andalucía para actuar como «cerebro y músculo del dispositivo», gracias al conocimiento técnico y la capacidad operativa de sus profesionales para analizar la situación, coordinar a las instituciones y movilizar los recursos necesarios.
Los ayuntamientos y pueblos de Ronda y Zahara de la Sierra también han recibido la Medalla de la Villa por la solidaridad demostrada con las familias desalojadas. Ambos municipios les ofrecieron alojamiento, atención y apoyo durante los días que permanecieron fuera de sus hogares.
«Grazalema encontró en estos pueblos un refugio, pero también un hogar. Andalucía volvió a demostrar que siempre se pone al frente para ayudar cuando uno de sus municipios lo necesita», declaró el vicepresidente primero.
Sanz felicitó al resto de personas, instituciones y colectivos galardonados porque «cada distinción representa una parte de la respuesta que Grazalema necesitó y tuvo en sus momentos más difíciles».
Menciones de honor para Infoca y 061
El Ayuntamiento de Grazalema ha concedido menciones de honor a EMA Infoca, al 061, a la Guardia Civil, a la Unidad Militar de Emergencias, al Consorcio Provincial de Bomberos, a la Policía Local y la Agrupación de Protección Civil de Grazalema, a Cruz Roja y Soporte Vital Avanzado y a Aguas Sierra de Cádiz.
También han recibido este reconocimiento el Instituto Geológico y Minero de España, el Instituto Andaluz de Geofísica y Prevención de Desastres Sísmicos de la Universidad de Granada, el Grupo de Arquitectos Voluntarios en Emergencias y los voluntarios locales que colaboraron durante la emergencia, el desalojo y el regreso de la población.
Las menciones se extienden a los ayuntamientos de El Gastor, Montecorto, Montejaque y Algodonales por la ayuda y la atención prestadas a las familias desplazadas.
«Ningún servicio puede afrontar por sí solo una situación de esta magnitud», indicó Sanz. «Cuando se unen una Agencia fuerte, la anticipación, la acción coordinada, la lealtad institucional, el conocimiento científico y una atención cercana a la población, toda la sociedad sale fortalecida», agregó.
Al acto asistieron, junto al consejero, por parte de la Junta de Andalucía, el director gerente de la Agencia de Emergencias de Andalucía, Alejandro García Hernández; la delegada del Gobierno en Cádiz, Mercedes Colombo; el director general de Incendios Forestales, Jorge Luque, la delegada territorial de Salud y Consumo, Eva Pajares, el director del 061 en Cádiz, Antonio Ramírez, además del coordinador provincial de Emergencias, Sergio Vallejo.
El evento contó con el anfitrión el alcalde de Grazalema, Carlos Javier García Ramírez; la subdelegada del Gobierno en Cádiz, Blanca Flores; la diputada provincial de Cultura, Vanesa Beltrán; la alcaldesa de Ronda, María de la Paz Fernández; el alcalde de Zahara de la Sierra, Santiago Galván; el alcalde de Montejaque, Diego Sánchez; la alcaldesa de Montecorto, Lidia Escalante, y el primer teniente de alcalde de El Gastor, Juan Antonio Salguero Pascual, junto a representantes de los servicios, entidades e instituciones distinguidos.
Una emergencia extraordinaria
El enjambre de borrascas registrado durante el pasado febrero dejó lluvias excepcionales sobre un terreno ya saturado. El agua comenzó a aparecer en viviendas y otros puntos del casco urbano de Grazalema, acompañada de ruidos y vibraciones subterráneas. Ante la imposibilidad de descartar daños en el subsuelo o un riesgo para la estabilidad del terreno, la dirección de la emergencia ordenó el 5 de febrero la evacuación preventiva de cerca de 2.000 vecinos.
El municipio se dividió en nueve zonas para organizar una salida escalonada, que se completó en tiempo récord y sin incidencias. Los vecinos permanecieron cerca de once días fuera de sus hogares, acogidos en buena parte por municipios próximos. Las inspecciones técnicas y los estudios científicos encargados por la Agencia de Emergencias de Andalucía descartaron daños estructurales generalizados y permitieron iniciar el regreso parcial y progresivo de la población el 16 de febrero.



