La Junta de Andalucía encara esta semana una nueva fase de los trabajos de reparación de la carretera A-374 en Algodonales, con los trabajos de construcción de las pantallas de pilotes que estabilizarán la ladera. El consejero de Fomento y Movilidad, Mario Muñoz-Atanet, acompañado por la delegada territorial de Fomento en Cádiz, Carmen Sánchez, ha visitado esta carretera, donde se están invirtiendo diez millones de euros, de los que prácticamente la mitad van al kilómetro 0,3, donde se produjo un importante deslizamiento que afectó gravemente a la carretera.
Muñoz-Atanet ha destacado que se está actuando en un eje viario «importante que estructura la movilidad de Andalucía», al conectar Ronda con Sevilla y enlazar también con la A-384. «Es la salida natural de Ronda hacia Sevilla y una carretera estratégica para las conexiones de la provincia de Cádiz», ha subrayado. En ese sentido, ha destacado que el primer objetivo fue habilitar un paso alternativo para que las comunicaciones se mantuvieran mientras se desarrolla la obra.
El consejero ha explicado que el deslizamiento ha obligado a actuar con carácter de emergencia mediante la ejecución de «dos muros pantalla, tanto en la parte de abajo como en la parte de arriba de la carretera», antes de acometer la restitución completa de la vía. La actuación, que está ejecutando la empresa Rialsa, cuenta con una inversión superior a los cuatro millones de euros, forma parte del Plan Andalucía Actúa, el programa impulsado por la Junta de Andalucía para hacer frente al tren de borrascas y que contempla 279 millones de euros sólo en obras de emergencia en la red viaria, de los que 107 millones corresponden a la provincia de Cádiz.
La carretera de Algodonales a Ronda (A-374) con origen en Int. A-384 (Algodonales) y final en Int. A-367 (Ronda), tiene una longitud de 33,79 kilómetros, con un tráfico entre Algodonales y el límite de la provincia de Cádiz de 3.199 vehículos/día, de los cuales un 3% son vehículos pesados. Como consecuencia del tren de borrascas sufrido y la saturación que se produjo del terreno con el agravamiento producido por la escorrentía sobre los elementos de drenaje de la carretera, en el punto kilométrico 0+300, se produjo un deslizamiento del terreno que ha englobado parte de la zona en desmonte, la totalidad de la calzada y el terraplén.
Para solventar esta problemática, la obra de emergencia comprende la ejecución de dos pantallas de pilotes, una en cada lado de la calzada de diámetro 1.200 mm, con una separación entre ejes de 2 metros y de longitud 25 metros de hormigón, de resistencia característica HA-30 y con un armado de 180 kg de acero B500S por metro. La longitud proyectada para las pantallas es de 100 metros. Los pilotes quedarán arriostrados en cabeza mediante vigas de atado de dimensiones 2,0 x 1,75 metros, dichas pantallas se anclarán en cabeza, con anclajes de cables de 8 torones de 0,6″, separados cada 2 metros, con una longitud total de 27 metros, con un sistema de inyección repetitiva.
Asimismo, en la margen derecha se ejecutará un muro de escollera de 8 metros de altura y 5 metros de ancho que servirá para la restitución del terraplén mientras que en la margen izquierda se ejecutarán dos muros de escollera de 3 metros de altura x 2 metros de ancho para generación de bermas en el talud superior.
De otro lado, para el correcto drenaje se procederá a la ejecución de una cuneta revestida en la margen izquierda de 5 meros de desarrollo, bajo la cual se instalará una zanja drenante. Una vez ejecutadas las medidas de estabilización se procederá al saneo y a la restitución de la calzada.



