Más de 300 efectivos están desplegados en el incendio forestal de Niebla, en Huelva, un fuego sumamente complejo que está poniendo a prueba el operativo. La dificultad del terreno, la cantidad de combustible vegetal disponible, los sucesivos cambios de viento y la aparición constante de focos secundarios condicionan unas labores de extinción que movilizan a 309 profesionales y 94 medios materiales, así lo ha explicado el vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, tras la reunión del comité de operaciones.
El vicepresidente primero ha subrayado «el enorme esfuerzo que están realizando todos los profesionales», así como el trabajo de los ayuntamientos y alcaldes implicados desde el primer momento.
El consejero ha detallado que el incendio continúa activo, afecta a una superficie estimada de 4.000 hectáreas de eucaliptal, dehesa y pinares, aunque no toda la superficie es quemada, y mantiene el Plan Infoca en fase de emergencia, situación operativa 2.
Sanz ha explicado que la noche ha sido «sumamente difícil e intensa». Aunque se han acometido todas las tácticas previstas, «se ha avanzado en parte de los objetivos, pero la situación sigue siendo muy compleja».
Balance de los trabajos de la noche
Antonio Sanz ha declarado que durante la madrugada, los medios comprobaron que el fuego había afectado al núcleo de El Manzanito y lo había superado hacia el este. «Los equipos han tratado de confinar esa zona, con un resultado solo parcial debido a la dificultad del terreno y la enorme cantidad de combustible vegetal», ha precisado.
También se han realizado quemas técnicas hacia el sur, que han evitado esta noche que el incendio entrara directamente en la zona de El Manzanito. La maquinaria prepara un ataque directo desde la carretera A-493 hacia el noreste para cerrar la envolvente al este de esa vía.
La Unidad Militar de Emergencias, incorporada al dispositivo a las 01:17 horas, ha trabajado en el cortafuegos situado al norte de la planta de tratamiento de residuos de Villarrasa para proteger la instalación. También ha intervenido en el cierre del incendio por el sur, apoyándose en la carretera HU-3106 entre Niebla y Valverde del Camino.
Cambio de viento y trabajos de esta jornada
La previsión meteorológica apunta a un cambio del viento al suroeste en torno a las 14:00 horas. «Existen serias dudas de que la maquinaria pueda cerrar la línea de control antes de ese cambio y es relevante el riesgo de que el incendio vuelva a superar el dispositivo hacia el este», ha indicado Antonio Sanz. «Tenemos una ventanilla de oportunidad hasta las dos de la tarde, por lo que vamos a volcar todas las actuaciones en la cabeza antes de que vuelva a cambiar el viento», ha añadido el consejero, que también ha indicado que «a partir de las cuatro de la tarde se puede volver a complicar el incendio. Dependiendo de lo que hayamos logrado hasta las dos, puede ponerse, como ayer, francamente complicado, aunque se espera que las condiciones meteorológicas mejoren mañana domingo.»
Los trabajos de esta jornada se centran en confinar el flanco norte y la cabeza del incendio, al noreste, mediante maquinaria pesada, medios terrestres y quemas de ensanche. El dispositivo avanzará en dirección sureste por la pista de El Manzanito a El Guijo, con apoyo aéreo para controlar posibles focos secundarios.
El segundo objetivo es continuar esos trabajos y encerrar el incendio hacia el sur contra la A-493. El tercero consiste en establecer una línea de control en el cortafuegos situado al norte de la planta de reciclaje para limitar su avance entre las carreteras A-493 y HU-3106.
Un dispositivo de más de 300 profesionales
El operativo está formado por 309 efectivos y 94 medios materiales. Entre ellos figuran 215 profesionales del Plan Infoca y 60 militares de la UME, además de los bomberos del Consorcio Provincial de Huelva y el resto de organismos integrados en el dispositivo.
Para esta mañana se han previsto 21 medios aéreos y se estima que durante la jornada puedan volver a operar alrededor de 26, como ocurrió ayer. En tierra trabajan siete autobombas, siete máquinas pesadas, 14 grupos de bomberos especialistas, cuatro BRICA y siete técnicos de operaciones, además de personal de logística, agentes de Medio Ambiente, personal técnico y una Unidad Móvil de Meteorología e Incendios Forestales. En este sentido, Sanz ha destacado que «vamos a contar con hasta 12 bulldócer, tres de ellos de la UME. Es uno de los incendios en los que mayor nivel de maquinaria vamos a utilizar.»
Dos bomberos forestales han resultado afectados y han sido atendidos por el dispositivo sanitario del plan, y uno de ellos permanece ingresado; aunque estable y asintomático en la unidad de observación del Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva.
Setenta personas desalojadas
Un total de 70 personas permanecen desalojadas de forma preventiva. La medida afecta a Raboconejo, Caballón, Tumbalejo, La Florida y Las Arenas, además de viviendas diseminadas e invernaderos. Los operativos también comprobaron El Manzanito y El Guijo, donde no había nadie. Durante la madrugada se ha evacuado la planta de tratamiento de residuos de Villarrasa.
Sanz ha insistido en que no está autorizado el regreso a ninguna de las zonas desalojadas. A la 01:04 horas, la Guardia Civil tuvo que sacar de Caballón a tres personas que habían vuelto a acceder al núcleo.
«Nadie debe regresar hasta que los responsables de la emergencia comuniquen expresamente que puede hacerse con seguridad», ha recalcado. El vicepresidente primero ha advertido de que «entrar en una zona que ha sido desalojada supone asumir un riesgo innecesario que puede pagarse con la vida» y pone también en peligro a los efectivos que tengan que acudir para sacar a esas personas.
Permanecen cortadas la HU-3106, desde el cruce de La Peñuela hasta el de La Florida, y la A-493 entre La Palma del Condado y Valverde del Camino. Emergencias 112 Andalucía ha atendido 240 llamadas relacionadas con el incendio desde el primer aviso, recibido a las 18:34 horas del jueves. No constan atenciones sanitarias de gravedad asociadas al fuego.
«Seguimos trabajando con un objetivo muy claro: proteger a las personas, defender las viviendas y las infraestructuras amenazadas y aprovechar cualquier oportunidad que nos ofrezca la evolución del incendio para avanzar hacia su estabilización», ha concluido Antonio Sanz.



