El próximo 15 de agosto, Nuestra Señora de los Reyes volverá a vestir uno de los conjuntos más emblemáticos de su ajuar: el terno blanco de castillos y leones, restaurado recientemente por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) gracias a una intervención financiada íntegramente por el Cabildo Catedral de Sevilla.
La elección de este terno adquiere un significado especial, ya que en 2026 se cumplen ochenta años de la proclamación de la Virgen de los Reyes como Patrona de Sevilla y de su Archidiócesis, título concedido por el papa Pío XII en 1946.
Fue precisamente este conjunto el que la imagen lució con motivo de aquella histórica proclamación. Ocho décadas después volverá a acompañarla en la solemnidad de la Asunción, estableciendo un emotivo vínculo entre dos momentos fundamentales de la devoción a la Patrona.
Del guardarropa de una reina al ajuar de la Reina de los Reyes
La historia de este terno comienza en el siglo XIX. Su origen se encuentra en un vestido de gala de Isabel II, confeccionado por las hermanas Gilart, bordadoras de cámara de la reina, para la solemne apertura de las Cortes celebrada el 10 de enero de 1858.
Realizado en raso blanco y enriquecido con bordados de oro, el traje incorporaba castillos, leones, flores de lis y motivos de inspiración gótica, símbolos que evocaban la tradición histórica de la Corona.
En 1884, Isabel II decidió donar aquel vestido a Nuestra Señora de los Reyes. El conjunto fue cuidadosamente transformado para confeccionar el manto, la saya y diversas prendas destinadas tanto a la Virgen como al Niño Jesús.
De este modo, un traje concebido para una reina pasó a formar parte del ajuar de quien los sevillanos veneran como la Reina de los Reyes.
Una restauración al servicio del culto
La reciente intervención del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico ha permitido recuperar la estabilidad material del conjunto y profundizar en el conocimiento de sus tejidos, bordados y sucesivas transformaciones históricas.
El trabajo, sufragado íntegramente por el Cabildo Catedral de Sevilla dentro de su programa de conservación preventiva, ha abordado el desgaste provocado por el paso del tiempo y por el uso continuado del terno, que debe adaptarse cada año para vestir a la Virgen y al Niño.


Porque este conjunto no constituye únicamente una pieza de extraordinario valor artístico. Es también un patrimonio vivo, inseparable de la devoción del pueblo sevillano y de las principales celebraciones dedicadas a su Patrona.
Protagonista de la exposición Per Me Reges Regnant
El terno blanco ocupa además un lugar destacado en la exposición «Per Me Reges Regnant», organizada por el Cabildo Catedral de Sevilla y la Fundación Cajasol.
La muestra ofrece un recorrido por la historia, el patrimonio artístico y la devoción en torno a Nuestra Señora de los Reyes, reuniendo mantos, piezas de orfebrería, documentos históricos y otros bienes vinculados a su culto.
La exposición puede visitarse hasta el 29 de agosto en la Sala Murillo de la Fundación Cajasol.
Los mantos de los cultos de agosto
Los distintos cultos dedicados a la Virgen de los Reyes estarán acompañados por cuatro mantos representativos de distintas etapas de su historia.
- Primer Besamanos: manto de los Apóstoles, confeccionado por Francisco Sosa con bordados franceses del siglo XVIII.
- Novena: manto rosa o salmón, realizado por las hermanas de la Cruz para el Congreso Mariano Hispanoamericano de 1929.
- 15 de agosto: terno blanco de castillos y leones, el mismo que vistió la Virgen en la proclamación de su patronazgo en 1946.
- Segundo Besamanos: manto azul pavo, donado por la Asociación de Fieles de la Virgen de los Reyes y San Fernando.
Con información de la Catedral de Sevilla
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