Cine y fotografía comparten origen y lenguaje visual, que han desarrollado en paralelo cineastas y fotógrafos en una relación bidireccional de la que ambas disciplinas se han beneficiado y que ha permitido una evolución en diálogo permanente, que puede rastrearse desde los pioneros del séptimo arte hasta la actualidad. Para ilustrar esa fecunda relación, el Centro Andaluz de la Fotografía (CAF) en Almería en colaboración con la Filmoteca de Andalucía, instituciones ambas gestionadas por la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, ha organizado un ciclo de cine que recorre a través la mirada de los grandes maestros de la luz, los directores de fotografía.
El programa, bajo el título ‘El arte de la luz’ y formado por cuatro películas, muestra cómo la fotografía es un elemento esencial del lenguaje cinematográfico y reivindica los vínculos artísticos y conceptuales entre ambas disciplinas desde los años 40 del pasado siglo hasta la actualidad. En ese sentido, se podrá apreciar cómo numerosos cineastas y directores de fotografía han desarrollado también una destacada trayectoria como fotógrafos, en una relación de influencia mutua.
El ciclo arrancará el próximo 1 de septiembre y las proyecciones tendrán lugar el primer martes de cada mes en la sede del CAF. El largometraje elegido para la sesión inaugural es ‘Las uvas de la ira’ (1940), de John Ford, cuya fotografía firma Gregg Toland, uno de los grandes renovadores del lenguaje cinematográfico estadounidense.
La película constituye un ejemplo paradigmático de la influencia que la fotografía documental de la Farm Security Administration ejerció sobre el cine americano de los años cuarenta. Las imágenes de fotógrafos como Walker Evans o Dorothea Lange inspiraron la construcción visual de esta adaptación de la novela de John Steinbeck, convertida en uno de los grandes clásicos del cine social.
El ciclo continuará con ‘El fotógrafo del pánico’ (1960), dirigida por Michael Powell y fotografiada por Otto Heller. Considerada hoy una película de culto, la obra trasciende el cine de terror para reflexionar sobre el acto de mirar, el voyerismo, la capacidad invasiva de la cámara y la estrecha relación entre fotografía y muerte, temas que marcaron buena parte del pensamiento visual de la segunda mitad del siglo XX.
La tercera sesión estará dedicada a ‘Carol’ (2015), de Todd Haynes, con fotografía de Edward Lachman. La película despliega un sofisticado universo visual inspirado en la pintura de Edward Hopper y en el trabajo de fotógrafos como Helen Levitt, Ruth Orkin y, especialmente, Saul Leiter. Rodada en 16 milímetros, la obra convierte el color, los reflejos y las transparencias en herramientas narrativas al servicio de una historia de amor marcada por las convenciones sociales de los años cincuenta.
El ciclo concluirá con ‘Godland’ (2022), dirigida por Hlynur Pálmason y fotografiada por Maria von Hausswolff. Este título recupera el espíritu de los primeros fotógrafos exploradores para construir una experiencia visual de extraordinaria belleza plástica, donde cada plano remite a la fotografía primitiva y al tiempo pausado de las imágenes realizadas con cámaras de placas. Su propuesta estética convierte el filme en una reflexión contemporánea sobre los orígenes de la imagen fotográfica y su capacidad para construir memoria.
Todas las proyecciones se realizarán en el Centro Andaluz de la Fotografía, que dispone de una pantalla gigante y proyección de calidad cinematográfica. De esta manera, sostienen desde el CAF, se invita a los aficionados a descubrir las relaciones entre el trabajo de los camarógrafos para el cine y el de los fotógrafos de la imagen fija a la par que se amplía su programación dedicada a la cultura visual, incorpora el cine como espacio de reflexión sobre la creación de imágenes y reafirma su vocación de acercar al público las múltiples conexiones entre las distintas manifestaciones artísticas que tienen la luz como materia prima.



