Desde UNIJES expresamos nuestra profunda consternación por los devastadores terremotos que han golpeado al pueblo venezolano, y que han provocado una grave emergencia humanitaria, con importantes pérdidas humanas y cuantiosos daños en viviendas, infraestructuras y servicios básicos.
En estos momentos de dolor, queremos tener muy presentes al pueblo venezolano y, de manera especial, a los alumni, estudiantes, profesorado, personal y comunidades de las universidades jesuitas del país. Nos unimos con afecto a la comunidad de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), así como a la Universidad Católica del Táchira (UCAT), al Instituto Universitario Jesús Obrero y al Instituto Universitario San Francisco. Extendemos también nuestra cercanía a toda la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL) y al Padre General de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa SJ. A todos ellos queremos hacerles llegar nuestra oración, nuestro afecto y nuestra esperanza.
Estos acontecimientos nos conmueven profundamente. Nos recuerdan nuestra fragilidad y vulnerabilidad, pero también ponen de manifiesto la fuerza de los vínculos que nos unen como comunidad universitaria y como familia ignaciana. En momentos como este comprendemos que el sentido de nuestra misión no reside únicamente en los logros académicos o profesionales, sino también en el compromiso con los demás, en el cuidado mutuo y en la esperanza que somos capaces de compartir, acompañándonos y sosteniéndonos unos a otros. Como tantas veces nos recordó el papa Francisco, esta realidad nos interpela con una pregunta esencial: «¿Para quiénes somos?»
Queremos reconocer y agradecer la rápida respuesta de las organizaciones de la Compañía de Jesús presentes sobre el terreno. Entreculturas y Alboan, como parte de la Red Xavier, junto con Fe y Alegría y el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS)Entreculturas y Alboan, como parte de la Red Xavier, junto con Fe y Alegría y el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), ya están evaluando las necesidades más urgentes y movilizando ayuda humanitaria para proporcionar alojamiento temporal, artículos de primera necesidad, protección y apoyo psicosocial a las personas afectadas.
Desde UNIJES animamos a toda la comunidad universitaria a mantenerse unida en la solidaridad con el pueblo venezolano y a colaborar, en la medida de sus posibilidades, con las iniciativas de ayuda para responder a esta emergencia.
Reiteramos nuestra cercanía y aseguramos nuestra oración, pidiendo que Jesús, fuente de esperanza y consuelo, sostenga al pueblo venezolano. Confiamos en que ello, junto con la solidaridad y el esfuerzo conjunto, contribuya a aliviar el sufrimiento de quienes hoy más lo necesitan y acompañen el largo camino de recuperación y reconstrucción que ahora comienza.



