Presidieron la mesa Dámaso Alonso; Jorge Guillén; Gerardo Diego; Federico García Lorca; José Bergamín; el presidente del Ateneo, Manuel Blasco Garzón; y el presidente de la Sección de Literatura desde mayo de 1927, el médico y poeta José María Romero Martínez, principal artífice de la celebración de las veladas y de quien se conserva un borrador de su puño y letra de un proyecto de homenaje a Góngora, probablemente del mismo mes en que tomó posesión de su cargo.
Fue José María Romero quien a la hora del champagne se felicitó del éxito de que los invitados hubieran acudido a la llamada del Ateneo de Sevilla.
Eduardo Llosent y Marañón, fundador y director de la revista Mediodía -de la que en junio de 2026 se celebra el centenario de su aparición- intervino también, siendo recogidas sus palabras en El Correo de Andalucía del día 21 y en El Noticiero Sevillano del 22 de diciembre de 1927, señalando:
Finalmente, el presidente del Ateneo, Blasco Garzón, pronunció un discurso en el que muy certeramente expresó a los poetas que habían intervenido que para ellos estos actos deberían tener un singular valor de recordación y una gran significación para su arte, canon y doctrina, y que para el Ateneo habían supuesto un gesto heroico por vivir modestamente de un presupuesto precario. Sobre esto mismo añadió:
Quedan suficientemente claras en estas líneas las palabras textuales de Blasco Garzón sobre la gentileza del Ateneo en el empleo de sus fondos en estas cruzadas de cultura, palabras que parecieron resultar premonitorias desde la perspectiva posterior por la puesta en duda sin fundamento documental de la cuestión de quién organizó y financió los actos.
Existe documentación en el archivo del Ateneo de Sevilla que demuestra que fue el Ateneo de Sevilla quien organizó y corrió con los gastos que originaron los actos. No podía ser de otra manera, ya que estos consistieron en la sesión inaugural del curso académico de la Sección de Literatura. No obstante, se ha repetido mucho por desconocimiento de los datos precisos que fue el escritor y torero Ignacio Sánchez Mejías quien costeó el viaje y la estancia de los poetas en Sevilla, cuando su papel fue el de agasajarlos y ser su anfitrión, como en la célebre fiesta en su cortijo de Pino Montano.
En el Libro Mayor de Cuentas del Ateneo correspondiente al mes de diciembre de 1927 -según ya apuntó en su día el catedrático de la Universidad de Sevilla Rogelio Reyes Cano-, hay tres asientos que prueban los gastos que corrieron por cuenta de la institución sevillana:
Además, también en el Libro Mayor de Cuentas mencionado, José Vallecillo López, actual presidente de la Sección de Literatura, halló en 2026 otro dato de interés que había pasado desapercibido. En el mismo mes de diciembre de 1927 aparece también consignado en gastos: “Trabajos en el Salón de la Sociedad Económica 35 [pesetas]”. Fue este el salón en el que se celebraron los actos académicos, no solo porque el salón de actos del Ateneo, organizador de los mismos, estuviese ocupado por los donativos para la cabalgata de Reyes Magos como habitualmente se cree, sino también por ser dicho salón mayor que el del Ateneo, como señaló el Correo de Andalucía del 17 de diciembre de aquel año.
No aparece en ninguna documentación del Ateneo de Sevilla que en dicho mes de diciembre de 1927 se celebrase ningún otro acto de la institución ateneísta en este salón de la Sociedad Económica de Amigos del País, aparte de los de las veladas literarias de los días 16 y 17. Ello significa que los “trabajos” a que se refiere este último apunte, fueron los originados por la celebración de estas dos veladas.
Este nuevo gasto desembolsado por el Ateneo en cuanto a la organización y celebración de las dos jornadas viene a sumarse a los del desplazamiento, hospedaje y suplido del banquete ya mencionados, siendo la cantidad total de 2302,60 pesetas las que gastó el Ateneo, quedando a final de mes en sus arcas para afrontar los gastos del mes de enero de 1928, que incluía la celebración anual de la cabalgata, tan solo 906 pesetas.
¿Hubo o no hubo gastos en el Ateneo en diciembre de 1927? Por supuesto, pero, sobre todos, la satisfacción de haber logrado reunir por primera vez juntos en un acto público a un grupo de poetas a los que la prensa sevillana en la crónica de los actos definió como “una nueva generación de vanguardia”



