Cáritas Diocesana de Sevilla ha publicado un manifiesto contra los malos tratos a las personas mayores coincidiendo con el Día Mundial de toma de conciencia del abuso y el maltrato en la vejez, el 15 de junio. Este texto ha sido acompañado de una serie de encuentros por parroquias bajo el lema ‘Abre la puerta al buen trato: tú tienes la llave’. En estos talleres se invitaba a reflexionar sobre “cómo cuidamos, cómo miramos y cómo acompañamos, reconociendo el lugar central que las personas mayores ocupan en nuestra sociedad”.
Desde Cáritas advierten que “el compromiso con un envejecimiento digno no empieza cuando llega la vejez”, sino que debe reconocerse desde ya en cada gesto cotidiano.
Los malos tratos a los mayores en cifras
Según el Teléfono contra el Abuso y el Maltrato a las Personas Mayores de la Confederación Estatal de Mayores Activos el maltrato psicológico está presente en el 28,4 % de los casos denunciados; el abandono en el 16,8 % y el maltrato económico se da en un 15,6 %. Además, se han detectado negligencias en casi el 11 % de los casos.
“El buen trato se elige y se construye cada día”, defiende Cáritas. Pero este implica compromiso institucional, profesional, familiar y comunitario.
En consonancia con el lema de sus talleres de concienciación y sensibilización sobre este tema, la organización católica sostiene que la “llave” para acabar con el maltrato a los ancianos está “en nuestras palabras, en nuestras miradas y en nuestros gestos cotidianos. La llave está en escuchar, en respetar, en no infantilizar, en no ignorar y en no mirar hacia otro lado”.
Responsabilidad colectiva
Cáritas Diocesana exhorta a valorar y reconocer a las personas mayores con la dignidad que merecen, “garantizando apoyos y cuidados sin anular su autonomía; incluyéndolas en los espacios de participación social, comunitaria y cultural; y que se tenga en cuenta sus necesidades, deseos y decisiones”.
Por tanto, concluyen su manifiesto, defender el buen trato a las personas mayores es “una responsabilidad colectiva”; “es cuidar el presente y proteger el futuro, porque, si la vida nos lo permite, todas las personas llegaremos a envejecer”.















